EL MISTERIO DE BABILONIA


PULSA


Para vivir debemos tener agua,
comida, ropa y techo.
Más vale vivir en la pobreza
bajo tu propio techo,
que comer como rico en casa ajena.
Cuando uno vive feliz
con lo poco o mucho que tiene,
nunca oye ningún reproche de nadie.
¡Es verdaderamente triste
andar de casa en casa!
Cuando estás en tierra ajena,
no puedes ni abrir la boca;
sirves a gente malagradecida,
y tienes que aguantar que te digan:
«¡Ven aquí, extranjero!
¡Prepara la mesa y sírveme!»
«¡Fuera de aquí, extranjero,
que espero a gente importante!
Un paisano mío viene a visitarme
y necesito el cuarto que ocupas».
¡Es verdaderamente triste
que te desprecien por ser extranjero,
y vivir en casa ajena!


Eclesiástico 29:21-28 TLAI

 





Nuestros tribunales se oponen a los justos,
y no se encuentra justicia por ninguna parte.
La verdad tropieza por las calles
y la honradez ha sido declarada ilegal.
Sí, la verdad ha desaparecido
y se ataca a todo el que abandona la maldad.
El Señor miró y le desagradó descubrir
que no había justicia.
Estaba asombrado al ver que nadie intervenía
para ayudar a los oprimidos.
Así que se interpuso él mismo
para salvarlos con su brazo fuerte,
sostenido por su propia justicia.
Se puso la justicia como coraza
y se colocó en la cabeza
el casco de salvación.
Se vistió con una túnica de venganza
y se envolvió en un manto de pasión divina.
Él pagará a sus enemigos
por sus malas obras,
y su furia caerá sobre sus adversarios;
les dará su merecido
hasta los confines de la tierra.


Isaías 59:14-18 NTV


¡Cómo odian ustedes a los jueces honestos!
¡Cómo desprecian a los que dicen la verdad!
Pisotean a los pobres,
robándoles el grano con impuestos
y rentas injustas.
Por lo tanto,
aunque construyan hermosas casas de piedra,
nunca vivirán en ellas.
Aunque planten viñedos exuberantes,
nunca beberán su vino.
Pues yo conozco la enorme
cantidad de sus pecados
y la profundidad de sus rebeliones.
Ustedes oprimen a los buenos
al aceptar sobornos
y privan al pobre
de la justicia en los tribunales.
Así que los que son listos
permanecerán con la boca cerrada,
porque es un tiempo malo.


Amós 5:10-13 NTV


La gente que sigue a Dios ha desaparecido;
no queda ni una sola persona
honrada sobre la tierra.
Son todos asesinos;
les tienden trampas
hasta a sus propios hermanos.
¡Con ambas manos
son hábiles para hacer el mal!
Tanto los funcionarios
como los jueces exigen sobornos.
La gente con influencia obtiene lo que quiere
y juntos traman para torcer la justicia.
Hasta el mejor de ellos es como una zarza;
el más honrado es tan peligroso
como un cerco de espinos.
Pero ahora viene con prontitud
el día de juicio.
Su hora de castigo ha llegado,
un tiempo de confusión.


Miqueas 7:2-4 NTV


***




Abundan en cambio
el juramento falso y la mentira,
el asesinato y el robo,
el adulterio y la violencia,
y se comete homicidio tras homicidio.
Por eso, el país está de luto;
se quedan sin fuerzas
los que viven en él;
y con los animales salvajes
y las aves mueren
también los peces del mar.


Oseas 4:2-3 DHH94PC

 



***

Se acerca nuestro fin.
No podemos andar libremente,
pues por todas partes nos vigilan;
¡nuestros días están contados!
Aun más veloces que las águilas
son nuestros enemigos.
Por las montañas y por el desierto
nos persiguen sin descanso.


Lamentaciones 4:18-19 TLAI


El piadoso ha desaparecido de la tierra;
no hay ni uno que sea recto entre los hombres.
Cada cual acecha la vida;
cada cual caza a su prójimo con una red.


Miqueas 7:2 RVA2015


Bendito sea el SEÑOR,
que no nos entregó como presa
a los dientes de ellos.
Nuestra alma escapó como un pájaro
de la trampa de los cazadores.
Se rompió la trampa,
y nosotros escapamos.
Nuestro socorro está
en el nombre del SEÑOR,
que hizo los cielos y la tierra.


Salmos 124:6-8 RVA2015


***



 


VAN A CONSTRUIR EL TERCER TEMPLO



Luego me fue dada una vara
para medir y me fue dicho:
«Ve y mide el templo de Dios y el altar,
y cuenta el número de adoradores;
pero no midas el atrio exterior
porque ha sido entregado a las naciones,
las cuales pisotearán la ciudad santa
durante cuarenta y dos meses.


Apocalipsis 11:1-2 NTV