Esas personas que son temerarias para maldecir son condenadas a perder la sabiduria y las bendiciones de Dios sobre su vida de manera lenta pero constante.
El indicio de esto debería notarse en altivez de espíritu, arrogancia.
Está escrito: "Antes de la caida, altivez de espíritu" y también "pronunciará palabras arrogantes contra el Altísimo y su podio se dilatará muy alto pero de pronto caerá" Daniel 8:23-25