Este mismo tratado esta compartido en forma de archivo con la ventaja de estar mas organizado y tener los pies de paginas visibles. Sin embargo entiendo la preocupacion por un virus por lo que estara aqui escrito tambien.
El buen hereje
Breve tratado sobre las contradicciones teístas.
Índice
1
Introducción
2
Breve definición del culto y la mitología
3
.1 Breve definición de perfección
.2 Lógica abrahámica aplicada a sí misma
4
.1 Breve definición de libre albedrio
.2 Contradicción autónoma al libre albedrio
5
Breve realismo religioso
6
.1 Sobre el cristianismo contemporáneo
.2 Sobre la falsa perfección del Corán
.3 Sobre la accidental contraargumentación
CAPITULO 1
Introducción
Nos hallamos tal vez en uno de los periodos más críticos hacia la religión que la historia humana jamás tendrá. Durante los siglos previos al nuestro las religiones no tenían más opción que expandirse mediante la obra misionera, la espada o la política, reservando el estudio a las religiones solamente a los más acomodados eruditos y enfocando está a un público ya creyente de los temas a tratar en tales ensayos. Poco avance se ha producido desde el periodo antiguo pre romano, en el cual las religiones eran tratadas con una tolerancia repulsiva a ojos de un ciudadano medieval, y el medievo pre-ilustración con restricciones horribles a nuestros ojos. Pese a tener ejemplos puntuales como Santo Tomas de Aquino intentado demostrar la existencia de un dios a personas sin fe en este o a un Voltaire más citado que leído la norma hasta nuestros tiempos ha sido evitar los incomodos cruces con otras religiones. Puesto que pese a que muchos críticos del teísmo han salido de estas épocas ninguno ha tenido la repercusión necesaria, puesto que un libro quemado no es un libro que pueda leerse.
Sin embargo, hoy al tener alcance a estas mediante el uso de internet la labor teológica no queda relegada a los estudiosos del tema, sino que ha sido popularizada para cualquier persona que se sienta lo suficientemente confiada para afirmar verdades absolutas basadas en un libro que no ha leído, defendiéndose con una IA en la mano para cuando su confianza se vea mermada.
Es en este clima de discusiones democráticas en el que este libro surge, alimentado por argumentos teístas que rebotan en las pantallas de estos y hacen que su objetividad tiemble al encontrarse con una crítica perfecta hacia su religión extraída de su mismo mensaje.
CAPITULO 2
Breve definición del culto y la mitología
Ciertamente se ha popularizado un ping pong entre teístas y ateos en el cual los segundos señalan que es de grandes hipócritas el pretender que una religión que es la correcta tenga a seguidores de está actuando en contra de múltiples de los valores que tal religión desea imponer. Ante esto normalmente un religioso pretende aclararle al ateo que él no está siguiendo a una persona sino a una religión, diciendo que la verdad y perfección se encuentra en el libro sagrado en cuestión. Es normal que ante esto un ateo sienta que hay algo mal en tal argumento, pero que no sea capaz de expresarlo con claridad. Es solo a través del estudio de otras religiones que este puede comprenderlo. Por esta razón, un ateo que desee hacer una crítica seria no puede limitarse a rechazar la religión sin conocerla. Así como quien afirma que no le gustan los deportes debe haber visto al menos uno para saber de qué habla, quien critica la religión debe conocer sus textos y doctrinas para hacerlo con fundamento. Y es mediante esto que uno al estudiar diversas religiones y sus orígenes terminara llegando a la religión helenística.
Hemos de reconocer, sin importar nuestras opiniones religiosas, que el estudio de la ¨cultura griega”1 es uno de los más grandes hitos académicos de la era moderna y contemporánea. Se ha escrito mucho sobre ella y sus estudiosos conviven en uno de los más dedicados ambientes que pueda encontrarse. Sin embargo, lo que nos concierne ahora mismo sobre su estudio es la clara diferenciación entre el culto y la mitología que estos académicos han asumido ya intrínsecamente y que sin embargo nos es tan útil para pensar acerca de otras religiones. Cuando de la religión griega se habla se han dividido estos dos aspectos para hablar de esta, entendiendo a la mitología como la idea en si de la religión compuesta por sus libros sagrados y tradiciones orales (la Teogonía, Ilíada y Odisea en la cuestión griega) y el culto de la manera de vivir de los creyentes conforme a estos valores. Como ejemplo entendible tenemos a la diosa Artemisa del panteón griego. Esta en la Ilíada muestra un aspecto de su personalidad que los griegos rehúyen de imitar en la realidad, el uso de sacrificios humanos. Es un aspecto de la mitología que es diferente a como se practicaba el culto y sin embargo siguen constituyendo a la religión griega.
Por lo tanto, cuando un teísta argumente que su libro sagrado no apoya ciertos valores negativos (mitología), basta con señalarle cómo su religión sí lo hace en la práctica (culto). Sin embargo, quien critique la religión también debe ser responsable al diferenciar cuándo su argumento se dirige a la mitología y cuándo al culto, evitando atribuir erróneamente una falla de una a la otra.
CAPITULO 3
1
Breve definición de perfección
A más de uno le costara pensar en una religión contemporánea que no implique la idea de perfección. Es sin embargo una triste excusa utilizada por los lideres teístas para poder tratar de herejías a aquellos grupos que, si no hubieran sido censurados habrían desmontado la religión de su comunidad, pero bajo la persecución se convirtieron en nuevas formas de culto utilizando la misma mitología. Véase como ejemplo las muchas ramificaciones cristianas post concilios. Pero la excusa de la perfección es tan útil para aplacar a los discrepantes como para generarlos, puesto que esta trae en si contradicciones lógicas.
Por lo que para definir a la perfección hemos de ir de lo especifico a lo general generando ejemplos cuando sea oportuno. Así es, por ejemplo, el cuchillo de carnicero perfecto aquel capaz de cortar a través de carne y hueso. ¿Pero no es también una espada perfecta aquella la que puede cortar a través de carne y hueso? ¿Y no deberían ambos al ser perfectos poder cortar arboles también, como un hacha perfecta? Ciertamente las cuestiones humanas (como más adelante veremos que es dios) tienen en sí mismo contradicciones al verlas como perfectas, por lo que debemos irnos a algo más universal para aproximarnos a la idea de la perfección. Utilicemos, por ejemplo, a las matemáticas. Sabemos que un triángulo perfecto (en dos dimensiones) tiene tres lados. En esto se puede incluir tanto a triángulos equiláteros, rectángulos y otras denominaciones de estos, pues todos tiene tres lados. Pero al no ser seres bidimensionales un triángulo perfecto es algo que no tiene mayor relevancia en el mundo cotidiano. Así que lo convertiremos en una pirámide haciéndolo pasar de la segunda a la tercera dimensión. Aquí la pirámide adquiere otras propiedades, pero sobre todo adquiere la capacidad de interactuar con ella. Y podemos decir con certeza que, una pirámide perfecta, puede demostrar su perfección ante cualquier humano. Ya sea viéndola, mediante el tacto o utilizando formulas todos llegaremos a la conclusión de que la pirámide es ciertamente perfecta.
2
Lógica abrahámica aplicada a sí misma
Al ver que el lector está entendiendo como estoy formando una analogía con respecto a un dios puede surgir la natural idea de que esta es errónea, puesto que los humanos no somos capaces de interactuar con dios. Sin embargo, dios (según las religiones) nos ha creado a nosotros y a todo lo que podemos ver y ha creado de el una imperfección. Sin embargo, de lo perfecto no puede salir algo imperfecto, puesto que separando las partes de una pirámide perfecta estas partes son aún perfectas. Y es aquí cuando una cuestión similar es traída por los ateos. ¿Puede dios crear una piedra tan pesada que no puede levantar? Es evidente que la respuesta de los teístas ante esta pregunta es insultantemente ridícula “Dios no puede hacer nada que vaya en contra de la lógica” Esta respuesta no solo implica que dios es efectivamente imperfecto, sino que es en sí mismo un sinsentido con la naturaleza de dios. ¿No es acaso el quien creo las reglas? ¿Ha creado dios con esas reglas algo que efectivamente no puede hacer? Es evidente que esto es una contradicción al intentar corregir una, la cual también se ve repetida en la aún más conocida pregunta de quién creo a dios si dios creo todo o como si de la no vida no puede surgir vida como dios creo la no vida.
Si un Dios perfecto ha creado un mundo imperfecto, o bien su perfección es una ilusión, o bien este mundo no es realmente su creación. Y si el teísta responde que Dios no puede hacer cosas lógicamente imposibles, entonces no es verdaderamente todopoderoso, sino que está sujeto a reglas que no puede cambiar. Pero si hay reglas que ni siquiera Dios puede alterar, ¿no es acaso esas reglas lo que realmente gobierna todo, en lugar de Dios?
Sin embargo, es evidente la razón de esta respuesta. Decir que dios en sí mismo no puede hacer nada lógico es el más ridículo de los intentos de hacer desistir a las críticas.
CAPITULO 4
1
Breve cuestión del libre albedrio
Aquí tratamos con una pregunta que trasciende la religión. La idea de la existencia o no de libre albedrio no es incompatible con una mirada atea. Sin embargo, primero deberíamos de intentar definirlo de una manera en la que ambos grupos estén de acuerdo. Pero entrar en tal cuestión puede volverse complicado y distante al tema a tratar. Por lo que me limitare a decir que la existencia o no del libre albedrio no tiene mayor relevancia que el hecho de que sentimos tenerlo. Seguirá siendo tarea de los metafísicos el intentar probarlo o desmentirlo, en este momento será tomado como una realidad desde un punto de vista secular, pero desarrollaremos los problemas que enfrenta una religión al entender el libre albedrio como real.
2
Contradicción autónoma al libre albedrio
Es de hecho muy sencilla la contradicción que se presenta entre un dios abrahámico y el libre albedrio. SI dios es descrito como un ser omnipotente él debe de facto estar en todos lados y también en todos los tiempos. Es algo que, incluso antes de que los físicos plantearan el tiempo como una cuarta dimensión en la cual es posible moverse, estaba escrito tanto en la Biblia como en el Corán (Salmo 139:1-4 y Isaías 46:10 y Al Baqarah 255 respectivamente). Y así como escribo siento la obviedad de este argumento desear salir de mi mente. ¿Como es que habiendo un ser que sabe el pasado y futuro nosotros tengamos libre albedrio? ¿A quién se le ha ocurrido pensar que los personajes de un libro son capaces de actuar por sí mismos y no a merced del autor? Es ciertamente una contradicción muy obvia a la cual ninguna respuesta parece lógica. Suelen decir que aun así tenemos libertad de elegir, pero dios ya sabrá que elegiremos. ¿Qué sentido tiene acaso afirmar que una calculadora tiene la libertad de elegir cuando mostrar el resultado de una suma o si quiera de cambiarlo?
No es sin embargo la falta de lógica lo único que concierne a esta absurda idea. ¿Por qué alguno puede creer que es benevolente el haber creado humanos con la certeza de que estos estarán condenados a una eternidad sin dios? ¿O si quiera tiene sentido que dios nos ponga a prueba un millar de veces si ya sabe el resultado? Porque no es de una naturaleza bondadosa el torturar a alguien ya dispuesto a cooperar, así como dios no debería permitir todas las penurias de Job si este ya sabía que permanecería real.
La idea de un dios que conoce el pasado y futuro es desde cualquier punto de vista inmoral y si a alguien de seguirla sepa que sigue a tal dios malvado que clama ser todo bondadoso.
CAPITULO 5
Breve realismo religioso
En lo que concierne a una idea más amplia de dios no podemos caer en lo poco serio de creer ya haberlo definido. Si debemos exigirnos como ateos la labor de estudiar no solo las religiones que criticamos sino las que sabemos que influyeron a estas de la misma manera un teísta debe de estudiar lo más lejos que se pueda de su libro religioso. Pero le será difícil desdeñarse de la idea de dios para poder ser objetivo por lo que debo relatar en qué manera un teísta objetivo se ha instruido, para así diferenciar a aquellos religiosos por herencia cultural de aquellos por voluntad propia.
De esta manera podemos fijar la mirada en Santo Tomas de Aquino, el cual con sus cinco vias2 intenta demostrar la existencia de un dios. Y, sin intentar desviarnos hacia las influencias aristotélicas que este tuvo, podemos ciertamente decir que estas tienen sentido a excepción de la “vía de los grados de perfección” y la “vía de la finalidad” que han sido superadas ya mediante una mirada post-evolucion hacia esta. Por lo que, aun cuando hemos descartado dos vidas, la imagen de un dios que Santo Tomas nos presenta es la de un ser fuera del entendimiento y percepción universal, puesto que se presenta a este como el creador de un sistema cerrado perfecto, el cual por definición no puede interactuar nunca con el exterior. Esto puede confirmar la, aburrida, postura deísta o agnóstica, por la cual si existe un dios no hay manera que el humano pueda conocerlo. Y esto que podría representar un pequeño triunfo hacia los teístas que se acercan un poco más a la visión de un universo creado por un dios. Sin embargo, es de una insensatez terrible el creer que un ser fuera del sistema creado puede interactuar con seres dentro de este. ¿Como es acaso que un dios fuera del universo pueda bajar y dictar las páginas de un libro sagrado a unos humanos al azar? Pero este no es el único problema con la idea de un dios que interactúa con nosotros. ¿O es que no es acaso un acto de crueldad el revelar la verdad a unos y a otros no? ¿Y no es de igual crueldad no revelar la verdad a los de antes y los de después? Ante esto los teístas responderán que dios no juzgara de acuerdo a nuestras almas, puesto que él sabe si nosotros creeríamos o no en él. ¿Pero cuál es entonces la necesidad de mostrarnos la verdad? Júzgueme a mi dios por lo que hay en mi alma desde un principio, no siembre y permita sembrar un millar de religiones que causan sufrimiento en vida. ¿Y quién es acaso un dios que no vive en nuestro mundo alguien para juzgar nuestra moralidad? ¿Quién soy yo para juzgar al niño que roba para comer si en mi mesa no falta nunca plato?
Es de esta manera que una figura realista de dios solo puede ser concebida como alguien sin acceso a nuestra realidad y que bajo ningún concepto podemos conocer.
CAPITULO 6
1
Sobre el cristianismo contemporáneo
Es sin embargo algo interesante lo que hoy en día concierne al cristianismo. Puesto que, así como un adolescente romántico siente la necesidad de combatir por sus causas unos ya no tan adolescentes cristianos han decidido expandir su fe con el formato de memes. Esto produce una clara prostitución de la religión cristiana y hará que esta caiga en el olvido en el futuro. Puesto que la cosmología helenística siguió desarrollando filosofías y obras aún hoy estudiadas y respetadas, por no hablar de las religiones de todo el mundo que nuestro sesgo occidental nos hace ignorar, pero son igual de ricas en cultura. Y mientras su caída e recordada como el agua lavando la tierra el cristianismo caerá como un juguete roto que sigue haciendo ruido.
Pues ejemplos de estas publicaciones cristianas son muchos y cotidianos y me ahorrare el mal gusto de citarlos, pese a que muchos de ustedes ya se las habrán encontrado y les será fácil buscarlos nuevamente. Y entre los mayores fallos de estas podemos encontrar dos de gracia significativa: el desmontarse a sí mismos y la falta de ironía.
Empezando por la segunda, pues es la que más vergüenza ajena da, es importante recalcar lo que ahora mismo se conoce como la figura del “Chad”. A esta figura se le atribuye, erróneamente, las características de ser una persona superior al promedio, más inteligente, más atractiva y una representación egocéntrica del autor del meme. Esta idea del Chad sin embargo surgió como una representación irónica de un hombre que hace cualquier cosa sin sentido sin que le importe. Era en un principio utilizado para expresar opiniones ridículas con el toque humorístico de que las dice una persona de imagen perfecta. Sin embargo, ahora los cristianos las utilizan en un intento de incluirse socialmente como si estas representaciones pretendieran ser siempre serias, poniendo al “Chad” no argumentando sino diciendo afirmaciones que, incluso sin tener en cuenta el humor que la figura del Chad conlleva, son erróneas.
Puesto que se inflan la boca hablando de las cruzadas y de cómo los cristianos conquistaron intelectualmente roma, pese a que las primeras hayan sido un fracaso y de los vandalismos cristianos hacia los iconos helenísticos (véase la portada). Es algo que denota como la ola contemporánea de cristianos no pretende conocer su propia historia más allá de la pobre imagen que las películas le han dado y que muchos menos pretenden enseñarla. Es un insulto propio al trabajo de monjes que transcribían textos griegos reconociendo su valor histórico y cultural mientras que hoy se reniega de estudiarlos, incluso por la gente de más renombre, al no estar a favor de su postura.
2
Sobre la falsa perfección del Corán
Y sin embargo pese a que, y debemos de reconocer esto, la mayoría de las criticas ateas se dirigen al cristianismo hay que tener una postura aún más firme contra el islam. Puesto que, aunque muchos se empeñen en negarlo el islam lleva consigo una importante cultura represiva pese a que estas actitudes no “estén explicitas” en el Corán (véase capitulo 2).
Sin embargo, cuando se les señala esto se les es imposible negar que existe gente, no verdaderos islámicos según ellos, que interpretan erróneamente el Corán para su beneficio. Pero como es acaso que un libro perfecto este sujeto a tantas interpretaciones erróneas (véase capitulo 3) si ya hemos dejado en claro que, así como ellos creen que de lo no vivo no sale vida de lo perfecto no puede salir algo perfecto. ¿Ha creado Allah intencionalmente un libro imperfecto para que mucha gente caiga en malas interpretaciones de este? ¿Como es que los islámicos están felices de seguir a tal dios clamando que su religión es la total devoción a dios? Pero aún más contradictorio es cuando estos dicen que tales suras fueron escritos en tiempos de guerra y que hay que entender ese contexto. Ingenuos son para decidir no seguir parte de su libro con tal excusa cuando esta podría aplicarse a todo este. ¿O no es acaso la poligamia una medida tomada por la cantidad de viudas que una guerra dejaba y que bajaría considerablemente la natalidad? Y he allí los hipócritas siguen tomando más de una esposa. ¿Es que acaso Allah no quiere que darles un nuevo libro adecuado a los tiempos de paz?
Peor aún es la situación cuando uno obviamente sabe que el Corán se escribió en tiempos de guerra, puesto que esto es una obvia muestra de cómo se ha escrito por humanos. Puesto que así la Ilíada se escribió basándose en las ruinas de Troya. Así la religión se adapta según la situación para brindar la moral que el pueblo cree necesitar.
Sin embargo, las implicaciones de que el Corán es un texto perfecto son aún peores. Puesto que en el Corán hay un error matemático, fallos ya vistos en el cristianismo sobre nuestra ascendencia, fallos en la mirada del universo y fallos biológicos 3 y, mi favorito, Allah enviando un cuervo a Caín (en la historia no se dicen sus nombres, pero es el mismo relato que en la Biblia) para que este ayude a esconder el cadáver de su hermano, Sura 5:27-31.
Y si les extraña que tales errores no resuenen más en la comunidad islámica es por el simple motivo de que ante tales criticas un líder religioso puede emitir una Fatwa para instar al mundo islámico a acabar con esa persona (véase caso Rushdie), si es que esta no es asesinada previamente por su comunidad. Porque esta es la proclamada religión de paz.
3
Sobre la contraargumentación accidental
En esta era de discusiones en línea (véase la introducción), no podemos atribuir todo el mérito a los ateos que participan en ellas. Antes de escribir este ensayo, he observado repetidamente cómo los creyentes religiosos se enfrentan entre sí, especialmente cristianos contra musulmanes4.
Es precisamente en este ambiente de disputa donde reaparece un conocido "argumento ateo": la idea de que es absurdo pretender seguir la religión verdadera cuando existen miles de ellas en el mundo. Con los mismos razonamientos que un teísta usa para refutar las demás religiones, podríamos desmontar la suya propia.
¿Acaso no ven los cristianos, que consideran el Corán un libro diseñado para manipular a su pueblo, que la Biblia cumple la misma función? Probablemente responderán que la Biblia ya predijo la aparición del Corán al advertir sobre falsos profetas. Pero al decir esto, no hacen más que confirmar nuestro argumento: ¿qué otra cosa podría ser más obvia que la manipulación de prohibir a los creyentes seguir a alguien más? ¿Y los musulmanes? ¿No ven en la Biblia otro libro que también se proclama perfecto, pero cuyos errores pueden señalar con facilidad? Justo como nosotros vemos los errores del Corán.
Y es en estos momentos en los que los teístas (en un acto de sorprendente insensibilidad) se atreven a mostrar estadísticas de suicidios o problemas de salud mental en países ateos. Idiotas ellos están demostrando casi con orgullo como uno de los más renombrados (y patéticamente malinterpretado y mal representado) filósofos ha en efecto tenido razón sobre ellos. ¿O no había dicho ya Nietzsche que en la transición al superhombre la gente perdería el sentido de la vida que la religión le daba? Están probando los teístas una de las teorías del filósofo al que más desprecian. Pobre de ellos cuando se les hace notar esto y pobre de ellos que se creen haciendo un bien señalando este pobre dato.
Es evidente y ridículo. Más aún cuando los mismos argumentos que usan para condenar las creencias ajenas podrían, con la misma facilidad, ser dirigidos contra las propias. Si se ha probado algo con este tratado (especialmente con este punto) es que las religiones no tienen ningún sentido. Y dios sabe que poco importa el propósito que cumplan, porque ningún humano debería de adorar una broma para satisfacer una necesidad.
El buen hereje
Breve tratado sobre las contradicciones teístas.
Índice
1
Introducción
2
Breve definición del culto y la mitología
3
.1 Breve definición de perfección
.2 Lógica abrahámica aplicada a sí misma
4
.1 Breve definición de libre albedrio
.2 Contradicción autónoma al libre albedrio
5
Breve realismo religioso
6
.1 Sobre el cristianismo contemporáneo
.2 Sobre la falsa perfección del Corán
.3 Sobre la accidental contraargumentación
CAPITULO 1
Introducción
Nos hallamos tal vez en uno de los periodos más críticos hacia la religión que la historia humana jamás tendrá. Durante los siglos previos al nuestro las religiones no tenían más opción que expandirse mediante la obra misionera, la espada o la política, reservando el estudio a las religiones solamente a los más acomodados eruditos y enfocando está a un público ya creyente de los temas a tratar en tales ensayos. Poco avance se ha producido desde el periodo antiguo pre romano, en el cual las religiones eran tratadas con una tolerancia repulsiva a ojos de un ciudadano medieval, y el medievo pre-ilustración con restricciones horribles a nuestros ojos. Pese a tener ejemplos puntuales como Santo Tomas de Aquino intentado demostrar la existencia de un dios a personas sin fe en este o a un Voltaire más citado que leído la norma hasta nuestros tiempos ha sido evitar los incomodos cruces con otras religiones. Puesto que pese a que muchos críticos del teísmo han salido de estas épocas ninguno ha tenido la repercusión necesaria, puesto que un libro quemado no es un libro que pueda leerse.
Sin embargo, hoy al tener alcance a estas mediante el uso de internet la labor teológica no queda relegada a los estudiosos del tema, sino que ha sido popularizada para cualquier persona que se sienta lo suficientemente confiada para afirmar verdades absolutas basadas en un libro que no ha leído, defendiéndose con una IA en la mano para cuando su confianza se vea mermada.
Es en este clima de discusiones democráticas en el que este libro surge, alimentado por argumentos teístas que rebotan en las pantallas de estos y hacen que su objetividad tiemble al encontrarse con una crítica perfecta hacia su religión extraída de su mismo mensaje.
CAPITULO 2
Breve definición del culto y la mitología
Ciertamente se ha popularizado un ping pong entre teístas y ateos en el cual los segundos señalan que es de grandes hipócritas el pretender que una religión que es la correcta tenga a seguidores de está actuando en contra de múltiples de los valores que tal religión desea imponer. Ante esto normalmente un religioso pretende aclararle al ateo que él no está siguiendo a una persona sino a una religión, diciendo que la verdad y perfección se encuentra en el libro sagrado en cuestión. Es normal que ante esto un ateo sienta que hay algo mal en tal argumento, pero que no sea capaz de expresarlo con claridad. Es solo a través del estudio de otras religiones que este puede comprenderlo. Por esta razón, un ateo que desee hacer una crítica seria no puede limitarse a rechazar la religión sin conocerla. Así como quien afirma que no le gustan los deportes debe haber visto al menos uno para saber de qué habla, quien critica la religión debe conocer sus textos y doctrinas para hacerlo con fundamento. Y es mediante esto que uno al estudiar diversas religiones y sus orígenes terminara llegando a la religión helenística.
Hemos de reconocer, sin importar nuestras opiniones religiosas, que el estudio de la ¨cultura griega”1 es uno de los más grandes hitos académicos de la era moderna y contemporánea. Se ha escrito mucho sobre ella y sus estudiosos conviven en uno de los más dedicados ambientes que pueda encontrarse. Sin embargo, lo que nos concierne ahora mismo sobre su estudio es la clara diferenciación entre el culto y la mitología que estos académicos han asumido ya intrínsecamente y que sin embargo nos es tan útil para pensar acerca de otras religiones. Cuando de la religión griega se habla se han dividido estos dos aspectos para hablar de esta, entendiendo a la mitología como la idea en si de la religión compuesta por sus libros sagrados y tradiciones orales (la Teogonía, Ilíada y Odisea en la cuestión griega) y el culto de la manera de vivir de los creyentes conforme a estos valores. Como ejemplo entendible tenemos a la diosa Artemisa del panteón griego. Esta en la Ilíada muestra un aspecto de su personalidad que los griegos rehúyen de imitar en la realidad, el uso de sacrificios humanos. Es un aspecto de la mitología que es diferente a como se practicaba el culto y sin embargo siguen constituyendo a la religión griega.
Por lo tanto, cuando un teísta argumente que su libro sagrado no apoya ciertos valores negativos (mitología), basta con señalarle cómo su religión sí lo hace en la práctica (culto). Sin embargo, quien critique la religión también debe ser responsable al diferenciar cuándo su argumento se dirige a la mitología y cuándo al culto, evitando atribuir erróneamente una falla de una a la otra.
CAPITULO 3
1
Breve definición de perfección
A más de uno le costara pensar en una religión contemporánea que no implique la idea de perfección. Es sin embargo una triste excusa utilizada por los lideres teístas para poder tratar de herejías a aquellos grupos que, si no hubieran sido censurados habrían desmontado la religión de su comunidad, pero bajo la persecución se convirtieron en nuevas formas de culto utilizando la misma mitología. Véase como ejemplo las muchas ramificaciones cristianas post concilios. Pero la excusa de la perfección es tan útil para aplacar a los discrepantes como para generarlos, puesto que esta trae en si contradicciones lógicas.
Por lo que para definir a la perfección hemos de ir de lo especifico a lo general generando ejemplos cuando sea oportuno. Así es, por ejemplo, el cuchillo de carnicero perfecto aquel capaz de cortar a través de carne y hueso. ¿Pero no es también una espada perfecta aquella la que puede cortar a través de carne y hueso? ¿Y no deberían ambos al ser perfectos poder cortar arboles también, como un hacha perfecta? Ciertamente las cuestiones humanas (como más adelante veremos que es dios) tienen en sí mismo contradicciones al verlas como perfectas, por lo que debemos irnos a algo más universal para aproximarnos a la idea de la perfección. Utilicemos, por ejemplo, a las matemáticas. Sabemos que un triángulo perfecto (en dos dimensiones) tiene tres lados. En esto se puede incluir tanto a triángulos equiláteros, rectángulos y otras denominaciones de estos, pues todos tiene tres lados. Pero al no ser seres bidimensionales un triángulo perfecto es algo que no tiene mayor relevancia en el mundo cotidiano. Así que lo convertiremos en una pirámide haciéndolo pasar de la segunda a la tercera dimensión. Aquí la pirámide adquiere otras propiedades, pero sobre todo adquiere la capacidad de interactuar con ella. Y podemos decir con certeza que, una pirámide perfecta, puede demostrar su perfección ante cualquier humano. Ya sea viéndola, mediante el tacto o utilizando formulas todos llegaremos a la conclusión de que la pirámide es ciertamente perfecta.
2
Lógica abrahámica aplicada a sí misma
Al ver que el lector está entendiendo como estoy formando una analogía con respecto a un dios puede surgir la natural idea de que esta es errónea, puesto que los humanos no somos capaces de interactuar con dios. Sin embargo, dios (según las religiones) nos ha creado a nosotros y a todo lo que podemos ver y ha creado de el una imperfección. Sin embargo, de lo perfecto no puede salir algo imperfecto, puesto que separando las partes de una pirámide perfecta estas partes son aún perfectas. Y es aquí cuando una cuestión similar es traída por los ateos. ¿Puede dios crear una piedra tan pesada que no puede levantar? Es evidente que la respuesta de los teístas ante esta pregunta es insultantemente ridícula “Dios no puede hacer nada que vaya en contra de la lógica” Esta respuesta no solo implica que dios es efectivamente imperfecto, sino que es en sí mismo un sinsentido con la naturaleza de dios. ¿No es acaso el quien creo las reglas? ¿Ha creado dios con esas reglas algo que efectivamente no puede hacer? Es evidente que esto es una contradicción al intentar corregir una, la cual también se ve repetida en la aún más conocida pregunta de quién creo a dios si dios creo todo o como si de la no vida no puede surgir vida como dios creo la no vida.
Si un Dios perfecto ha creado un mundo imperfecto, o bien su perfección es una ilusión, o bien este mundo no es realmente su creación. Y si el teísta responde que Dios no puede hacer cosas lógicamente imposibles, entonces no es verdaderamente todopoderoso, sino que está sujeto a reglas que no puede cambiar. Pero si hay reglas que ni siquiera Dios puede alterar, ¿no es acaso esas reglas lo que realmente gobierna todo, en lugar de Dios?
Sin embargo, es evidente la razón de esta respuesta. Decir que dios en sí mismo no puede hacer nada lógico es el más ridículo de los intentos de hacer desistir a las críticas.
CAPITULO 4
1
Breve cuestión del libre albedrio
Aquí tratamos con una pregunta que trasciende la religión. La idea de la existencia o no de libre albedrio no es incompatible con una mirada atea. Sin embargo, primero deberíamos de intentar definirlo de una manera en la que ambos grupos estén de acuerdo. Pero entrar en tal cuestión puede volverse complicado y distante al tema a tratar. Por lo que me limitare a decir que la existencia o no del libre albedrio no tiene mayor relevancia que el hecho de que sentimos tenerlo. Seguirá siendo tarea de los metafísicos el intentar probarlo o desmentirlo, en este momento será tomado como una realidad desde un punto de vista secular, pero desarrollaremos los problemas que enfrenta una religión al entender el libre albedrio como real.
2
Contradicción autónoma al libre albedrio
Es de hecho muy sencilla la contradicción que se presenta entre un dios abrahámico y el libre albedrio. SI dios es descrito como un ser omnipotente él debe de facto estar en todos lados y también en todos los tiempos. Es algo que, incluso antes de que los físicos plantearan el tiempo como una cuarta dimensión en la cual es posible moverse, estaba escrito tanto en la Biblia como en el Corán (Salmo 139:1-4 y Isaías 46:10 y Al Baqarah 255 respectivamente). Y así como escribo siento la obviedad de este argumento desear salir de mi mente. ¿Como es que habiendo un ser que sabe el pasado y futuro nosotros tengamos libre albedrio? ¿A quién se le ha ocurrido pensar que los personajes de un libro son capaces de actuar por sí mismos y no a merced del autor? Es ciertamente una contradicción muy obvia a la cual ninguna respuesta parece lógica. Suelen decir que aun así tenemos libertad de elegir, pero dios ya sabrá que elegiremos. ¿Qué sentido tiene acaso afirmar que una calculadora tiene la libertad de elegir cuando mostrar el resultado de una suma o si quiera de cambiarlo?
No es sin embargo la falta de lógica lo único que concierne a esta absurda idea. ¿Por qué alguno puede creer que es benevolente el haber creado humanos con la certeza de que estos estarán condenados a una eternidad sin dios? ¿O si quiera tiene sentido que dios nos ponga a prueba un millar de veces si ya sabe el resultado? Porque no es de una naturaleza bondadosa el torturar a alguien ya dispuesto a cooperar, así como dios no debería permitir todas las penurias de Job si este ya sabía que permanecería real.
La idea de un dios que conoce el pasado y futuro es desde cualquier punto de vista inmoral y si a alguien de seguirla sepa que sigue a tal dios malvado que clama ser todo bondadoso.
CAPITULO 5
Breve realismo religioso
En lo que concierne a una idea más amplia de dios no podemos caer en lo poco serio de creer ya haberlo definido. Si debemos exigirnos como ateos la labor de estudiar no solo las religiones que criticamos sino las que sabemos que influyeron a estas de la misma manera un teísta debe de estudiar lo más lejos que se pueda de su libro religioso. Pero le será difícil desdeñarse de la idea de dios para poder ser objetivo por lo que debo relatar en qué manera un teísta objetivo se ha instruido, para así diferenciar a aquellos religiosos por herencia cultural de aquellos por voluntad propia.
De esta manera podemos fijar la mirada en Santo Tomas de Aquino, el cual con sus cinco vias2 intenta demostrar la existencia de un dios. Y, sin intentar desviarnos hacia las influencias aristotélicas que este tuvo, podemos ciertamente decir que estas tienen sentido a excepción de la “vía de los grados de perfección” y la “vía de la finalidad” que han sido superadas ya mediante una mirada post-evolucion hacia esta. Por lo que, aun cuando hemos descartado dos vidas, la imagen de un dios que Santo Tomas nos presenta es la de un ser fuera del entendimiento y percepción universal, puesto que se presenta a este como el creador de un sistema cerrado perfecto, el cual por definición no puede interactuar nunca con el exterior. Esto puede confirmar la, aburrida, postura deísta o agnóstica, por la cual si existe un dios no hay manera que el humano pueda conocerlo. Y esto que podría representar un pequeño triunfo hacia los teístas que se acercan un poco más a la visión de un universo creado por un dios. Sin embargo, es de una insensatez terrible el creer que un ser fuera del sistema creado puede interactuar con seres dentro de este. ¿Como es acaso que un dios fuera del universo pueda bajar y dictar las páginas de un libro sagrado a unos humanos al azar? Pero este no es el único problema con la idea de un dios que interactúa con nosotros. ¿O es que no es acaso un acto de crueldad el revelar la verdad a unos y a otros no? ¿Y no es de igual crueldad no revelar la verdad a los de antes y los de después? Ante esto los teístas responderán que dios no juzgara de acuerdo a nuestras almas, puesto que él sabe si nosotros creeríamos o no en él. ¿Pero cuál es entonces la necesidad de mostrarnos la verdad? Júzgueme a mi dios por lo que hay en mi alma desde un principio, no siembre y permita sembrar un millar de religiones que causan sufrimiento en vida. ¿Y quién es acaso un dios que no vive en nuestro mundo alguien para juzgar nuestra moralidad? ¿Quién soy yo para juzgar al niño que roba para comer si en mi mesa no falta nunca plato?
Es de esta manera que una figura realista de dios solo puede ser concebida como alguien sin acceso a nuestra realidad y que bajo ningún concepto podemos conocer.
CAPITULO 6
1
Sobre el cristianismo contemporáneo
Es sin embargo algo interesante lo que hoy en día concierne al cristianismo. Puesto que, así como un adolescente romántico siente la necesidad de combatir por sus causas unos ya no tan adolescentes cristianos han decidido expandir su fe con el formato de memes. Esto produce una clara prostitución de la religión cristiana y hará que esta caiga en el olvido en el futuro. Puesto que la cosmología helenística siguió desarrollando filosofías y obras aún hoy estudiadas y respetadas, por no hablar de las religiones de todo el mundo que nuestro sesgo occidental nos hace ignorar, pero son igual de ricas en cultura. Y mientras su caída e recordada como el agua lavando la tierra el cristianismo caerá como un juguete roto que sigue haciendo ruido.
Pues ejemplos de estas publicaciones cristianas son muchos y cotidianos y me ahorrare el mal gusto de citarlos, pese a que muchos de ustedes ya se las habrán encontrado y les será fácil buscarlos nuevamente. Y entre los mayores fallos de estas podemos encontrar dos de gracia significativa: el desmontarse a sí mismos y la falta de ironía.
Empezando por la segunda, pues es la que más vergüenza ajena da, es importante recalcar lo que ahora mismo se conoce como la figura del “Chad”. A esta figura se le atribuye, erróneamente, las características de ser una persona superior al promedio, más inteligente, más atractiva y una representación egocéntrica del autor del meme. Esta idea del Chad sin embargo surgió como una representación irónica de un hombre que hace cualquier cosa sin sentido sin que le importe. Era en un principio utilizado para expresar opiniones ridículas con el toque humorístico de que las dice una persona de imagen perfecta. Sin embargo, ahora los cristianos las utilizan en un intento de incluirse socialmente como si estas representaciones pretendieran ser siempre serias, poniendo al “Chad” no argumentando sino diciendo afirmaciones que, incluso sin tener en cuenta el humor que la figura del Chad conlleva, son erróneas.
Puesto que se inflan la boca hablando de las cruzadas y de cómo los cristianos conquistaron intelectualmente roma, pese a que las primeras hayan sido un fracaso y de los vandalismos cristianos hacia los iconos helenísticos (véase la portada). Es algo que denota como la ola contemporánea de cristianos no pretende conocer su propia historia más allá de la pobre imagen que las películas le han dado y que muchos menos pretenden enseñarla. Es un insulto propio al trabajo de monjes que transcribían textos griegos reconociendo su valor histórico y cultural mientras que hoy se reniega de estudiarlos, incluso por la gente de más renombre, al no estar a favor de su postura.
2
Sobre la falsa perfección del Corán
Y sin embargo pese a que, y debemos de reconocer esto, la mayoría de las criticas ateas se dirigen al cristianismo hay que tener una postura aún más firme contra el islam. Puesto que, aunque muchos se empeñen en negarlo el islam lleva consigo una importante cultura represiva pese a que estas actitudes no “estén explicitas” en el Corán (véase capitulo 2).
Sin embargo, cuando se les señala esto se les es imposible negar que existe gente, no verdaderos islámicos según ellos, que interpretan erróneamente el Corán para su beneficio. Pero como es acaso que un libro perfecto este sujeto a tantas interpretaciones erróneas (véase capitulo 3) si ya hemos dejado en claro que, así como ellos creen que de lo no vivo no sale vida de lo perfecto no puede salir algo perfecto. ¿Ha creado Allah intencionalmente un libro imperfecto para que mucha gente caiga en malas interpretaciones de este? ¿Como es que los islámicos están felices de seguir a tal dios clamando que su religión es la total devoción a dios? Pero aún más contradictorio es cuando estos dicen que tales suras fueron escritos en tiempos de guerra y que hay que entender ese contexto. Ingenuos son para decidir no seguir parte de su libro con tal excusa cuando esta podría aplicarse a todo este. ¿O no es acaso la poligamia una medida tomada por la cantidad de viudas que una guerra dejaba y que bajaría considerablemente la natalidad? Y he allí los hipócritas siguen tomando más de una esposa. ¿Es que acaso Allah no quiere que darles un nuevo libro adecuado a los tiempos de paz?
Peor aún es la situación cuando uno obviamente sabe que el Corán se escribió en tiempos de guerra, puesto que esto es una obvia muestra de cómo se ha escrito por humanos. Puesto que así la Ilíada se escribió basándose en las ruinas de Troya. Así la religión se adapta según la situación para brindar la moral que el pueblo cree necesitar.
Sin embargo, las implicaciones de que el Corán es un texto perfecto son aún peores. Puesto que en el Corán hay un error matemático, fallos ya vistos en el cristianismo sobre nuestra ascendencia, fallos en la mirada del universo y fallos biológicos 3 y, mi favorito, Allah enviando un cuervo a Caín (en la historia no se dicen sus nombres, pero es el mismo relato que en la Biblia) para que este ayude a esconder el cadáver de su hermano, Sura 5:27-31.
Y si les extraña que tales errores no resuenen más en la comunidad islámica es por el simple motivo de que ante tales criticas un líder religioso puede emitir una Fatwa para instar al mundo islámico a acabar con esa persona (véase caso Rushdie), si es que esta no es asesinada previamente por su comunidad. Porque esta es la proclamada religión de paz.
3
Sobre la contraargumentación accidental
En esta era de discusiones en línea (véase la introducción), no podemos atribuir todo el mérito a los ateos que participan en ellas. Antes de escribir este ensayo, he observado repetidamente cómo los creyentes religiosos se enfrentan entre sí, especialmente cristianos contra musulmanes4.
Es precisamente en este ambiente de disputa donde reaparece un conocido "argumento ateo": la idea de que es absurdo pretender seguir la religión verdadera cuando existen miles de ellas en el mundo. Con los mismos razonamientos que un teísta usa para refutar las demás religiones, podríamos desmontar la suya propia.
¿Acaso no ven los cristianos, que consideran el Corán un libro diseñado para manipular a su pueblo, que la Biblia cumple la misma función? Probablemente responderán que la Biblia ya predijo la aparición del Corán al advertir sobre falsos profetas. Pero al decir esto, no hacen más que confirmar nuestro argumento: ¿qué otra cosa podría ser más obvia que la manipulación de prohibir a los creyentes seguir a alguien más? ¿Y los musulmanes? ¿No ven en la Biblia otro libro que también se proclama perfecto, pero cuyos errores pueden señalar con facilidad? Justo como nosotros vemos los errores del Corán.
Y es en estos momentos en los que los teístas (en un acto de sorprendente insensibilidad) se atreven a mostrar estadísticas de suicidios o problemas de salud mental en países ateos. Idiotas ellos están demostrando casi con orgullo como uno de los más renombrados (y patéticamente malinterpretado y mal representado) filósofos ha en efecto tenido razón sobre ellos. ¿O no había dicho ya Nietzsche que en la transición al superhombre la gente perdería el sentido de la vida que la religión le daba? Están probando los teístas una de las teorías del filósofo al que más desprecian. Pobre de ellos cuando se les hace notar esto y pobre de ellos que se creen haciendo un bien señalando este pobre dato.
Es evidente y ridículo. Más aún cuando los mismos argumentos que usan para condenar las creencias ajenas podrían, con la misma facilidad, ser dirigidos contra las propias. Si se ha probado algo con este tratado (especialmente con este punto) es que las religiones no tienen ningún sentido. Y dios sabe que poco importa el propósito que cumplan, porque ningún humano debería de adorar una broma para satisfacer una necesidad.