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Saludos a todo el mundo, soy nuevo en el foro y aquí va mi primer post. Espero que os guste.
Creo en Dios y en Jesucristo, porque tengo algo más que una sensación permanente de que están ahí, es algo que siento desde que nací. Aunque mi Fe ha experimentado altibajos a lo largo de mi vida, creo que cuando te desvías demasiado del camino, al final Dios siempre te invita a regresar al buen sendero.
Cuando uno se sale del raíl en donde encajaba a la perfección por naturaleza, todo se siente forzado, antinatural, y se experimenta una especie de sensación de que uno está fuera de la dinámica que rige a otros seres humanos. Es esa sensación de ver que los demás se sienten como pez en el agua y tú como chorizo en el fuego. Todo es por salirse del sendero. Aunque hay gente que pasa tanto tiempo en el lado oscuro de la vida, que se acostumbram hasta el punto de que cuando la luz les invita a volver, les da miedo regresar.
Pero la realidad es que al lado de Jesus no tenemos nada que temer, y es mejor dejarse rescatar, que seguir viviendo con miedo y condenados a no crecer en el lado oscuro de la vida. A esas cosas que nos condenan y nos impiden crecer, a ese temor a dejarnos llevar de la mano de Dios, a esa seguridad que buscamos en el ego, el poder y las cosas vanales, se le conoce como Diablo, y por desgracia existe porque somos nosotros quienes lo hacemos realidad, lo engrandecemos y hacemos que se propague y se contagie, nos tentamos los unos a los otros para autoengañarnos y justificar lo que en el fondo sabemos es nuestra estupidez.
En nuestras manos está el dejar de hacer que sea real y liberarnos.
Dios es misericordia, y como buen padre que es, está dispuesto a perdonar todo siempre y cuando haya un arrepentimiento real. Creo que existe el carma, y que normalmente recogemos lo que sembramos en esta misma vida. Es ese efecto boomerang del que tanto se habla.
Respecto al miedo que quiere infundirnos la iglesia desde sus orígenes, decir que no estoy del todo de acuerdo, aunque en cierto modo lo veo necesario. ¿Qué sería de nosotros si nos dijesen: "ehhhh que podéis pecar líbremente, que todos nos vamos a salvar y no hay infierno ni demonio que valga...!! La vida sería un completo caos".
Desde hace mil años, la iglesia vive plénamente dividida por disparidades en sus doctrinas. Es más, unos papas nos dicen primero unas cosas, que luego desmienten los que vienen detrás. Unos curas dicen y creen unas cosas complétamente opuestas a otros, etc...No se ponen de acuerdo en muchas cosas, y constántemente se contradicen, aunque coincidan en lo fundamental.
Así pues, creo que hasta que no llegue el día en que la iglesia se renueve, se unifique y se aclare, más vale apartarse de sus dogmas y sus enseñanzas, y vivir en Cristo a nuestra manera.
Creo que nunca debemos tomar al pié de la letra lo que dice la Biblia y mucho menos aún lo que dicta la actual Iglesia. Que cada uno lea y aprenda por sí mismo, y que cada uno extraiga sus propias conclusiones.
Símplemente creo que la iglesia es una institución necesaria y con un buen fín, pero que no ha evolucionado prácticamente nada, y está algo obsoleta. Creo en Dios y en Jesucristo a mi manera, y de acuerdo a mis sensaciones y vivencias, y a los conocimientos de otras personas sabias en la materia, sean o no católicas o cristianas.
¿Porqué Dios permite tanto sufrimiento? Nos dejó bien claro cual es el camino a seguir para evitarlo, pero el ser humano a decidido apartarse del camino. Tiene que salir de nosotros dar el paso de Fe hacia la paz, y entonces todo irá mejor. Pero si nos ponemos en su contra, es normal que las cosas vayan así, y el quiere permitir que las cosas pasen para que veamos cláramente cual es el resultado de prescindir de él como padre, y de la Fe. Podría actuar, y de hecho él y los angeles guardianes muchas veces intervienen, pero la libertad que nos da como padre que nos quiere, implica que elijamos por nosotros mismos el camino a seguir, y él muchas veces nos invitará a seguirle, pero debemos ser nosotros quienes demos el paso, si no la vida no tiene mucho sentido. Si creas a un ser y le quitas la libertad de elegir, eso no es regalarle una vida, es crear una exclavo. En cualquier caso, muchas cosas que hoy nos parecen aberrantes y que no comprendemos, tendrán su explicación en la próxima vida, así que solo nos queda tener Fe y esperanza.
De las enseñazas de Jesus, yo extraigo que hay que vivir para la paz, el amor y la humildad. Eso es lo más importante, la esencia del mensaje que él quiso transmitirnos. Todo lo demás es alejarnos de él, y vivir desamparados.
Es muy importante tener Fe en Jesucristo e intentar reforzarla a diario, desbloquear el espíritu santo en nuestro interior y permitirle actuar a través de nosotros. Para ello necesitamos paz interior, y para lograr la paz interior debemos rechazar todo aquello que nos aleje de nuestro propósito, es decir, debemos dejar de actuar desde el egoismo y apartar las cosas que nos crean conflictos interiores. Somos buenos por naturaleza, y cuando obramos mal, nos alejamos de cristo y de la paz interior.
El objetivo es salir de nosotros mismos, y amar al prójimo como a tí mismo. Crecer como personas, y dejar atrás la inmadurez que impide la paz mundial: conflictos internos que trascienden y rompen la paz entre nosotros, envidias, rencores, emociones negativas, miedos, egos, poder, fama, etc...Todo este pack de negatividad que nos impide crecer, es el lastre que debemos dejar atrás en nuestra vida para hacernos hombres/mujeres.
Cuando conseguimos la madurez y la humildad, estamos más cerca de la meta de alcanzar la perfección de Jesús, y nos parecemos más a él, estamos más cerca que nunca de Jesus. Toda esa paz y alegría en nuestro interior trasciende a los demás, es contagiosa, y puede liberar a muchas otras personas de su prisión personal. Si todos consiguiéramos llegar a este punto, viviríamos en paz y armonía.
Pero cada uno de nosotros ha de pasar muchas pruebas y obstáculos en su vida para alcanzar la ansiada meta. Son pruebas personales donde es fundamental ser consciente de que el crecimiento espiritual puede verse bloqueado si caemos constántemente en las tentaciones del egoismo, y ahí es donde el Diablo entra en juego. Su mayor arma es la tentación, y su principal objetivo es apartarnos de Jesucristo. Yo no sé si existe o no realmente, o si sólamente son pruebas a las que la vida nos somete a cada uno de nosotros, pero lo que está claro es que las tentaciones están ahí, y por experiencia propia sé que la vida conoce bien de nuestras debilidades, y constántemente nos expone a pruebas en forma de tentaciones que pueden retrasar o bloquear nuestro crecimiento personal. Es como si fuese un juego o un entrenamiento para enfrentar nuestras debilidades y fortalecernos, como si fuese curtiendo nuestro espíritu para una nueva vida, una nueva fase o una nueva dimensión. Así lo percibo, como una prueba de espíritu constante que debemos superar para crecer. Si tenemos claro el camino a seguir, entonces es mucho más difícil que nos desviemos, pero hay que estar con Cristo a diario si es poisble, orar con él, e incluso hablar con nosotros mismos y meditar. Como si de un equipo se tratase, el tiene fuerza en nosotros si se lo pedimos, si se lo permitimos y si nos enfocamos en la paz y el amor. Debemos actuar como él lo haría, para que se refleje cada vez más en nosotros, para que seamos una unidad, un todo. Confiar en que él guía nuestros pasos, y que puede hablar por nosotros, puede inspirar e incluso dictar nuestras escrituras, etc...
Entonces, el diablo existe porque existe la maldad y el egoismo del ser humano, pero si nos esforzásemos por ser buenos y por no ser tan egoistas, el diablo solo sería un cuento. Al final es nuestra responsabilidad, el actuar bien o mal, tenemos libre albedrío.
Respecto al purgatorio, los castigos después de la muerte, etc...Pues considero que en su día fue necesario expresarlo de esta manera porque eran otros tiempos, y la madurez del ser humano era otra. Dios les dijo lo que necesitaban oir en esa época, en ese momento. Pero si hoy se dirigiese diréctamente a nosotros, segúramente lo haría en terminos mucho más acordes a nuestra evolución emocional y espiritual.
Nada ocurre por casualidad, Dios tiene el control de la vida y de las cosas.
Creo en Dios y en Jesucristo, porque tengo algo más que una sensación permanente de que están ahí, es algo que siento desde que nací. Aunque mi Fe ha experimentado altibajos a lo largo de mi vida, creo que cuando te desvías demasiado del camino, al final Dios siempre te invita a regresar al buen sendero.
Cuando uno se sale del raíl en donde encajaba a la perfección por naturaleza, todo se siente forzado, antinatural, y se experimenta una especie de sensación de que uno está fuera de la dinámica que rige a otros seres humanos. Es esa sensación de ver que los demás se sienten como pez en el agua y tú como chorizo en el fuego. Todo es por salirse del sendero. Aunque hay gente que pasa tanto tiempo en el lado oscuro de la vida, que se acostumbram hasta el punto de que cuando la luz les invita a volver, les da miedo regresar.
Pero la realidad es que al lado de Jesus no tenemos nada que temer, y es mejor dejarse rescatar, que seguir viviendo con miedo y condenados a no crecer en el lado oscuro de la vida. A esas cosas que nos condenan y nos impiden crecer, a ese temor a dejarnos llevar de la mano de Dios, a esa seguridad que buscamos en el ego, el poder y las cosas vanales, se le conoce como Diablo, y por desgracia existe porque somos nosotros quienes lo hacemos realidad, lo engrandecemos y hacemos que se propague y se contagie, nos tentamos los unos a los otros para autoengañarnos y justificar lo que en el fondo sabemos es nuestra estupidez.
En nuestras manos está el dejar de hacer que sea real y liberarnos.
Dios es misericordia, y como buen padre que es, está dispuesto a perdonar todo siempre y cuando haya un arrepentimiento real. Creo que existe el carma, y que normalmente recogemos lo que sembramos en esta misma vida. Es ese efecto boomerang del que tanto se habla.
Respecto al miedo que quiere infundirnos la iglesia desde sus orígenes, decir que no estoy del todo de acuerdo, aunque en cierto modo lo veo necesario. ¿Qué sería de nosotros si nos dijesen: "ehhhh que podéis pecar líbremente, que todos nos vamos a salvar y no hay infierno ni demonio que valga...!! La vida sería un completo caos".
Desde hace mil años, la iglesia vive plénamente dividida por disparidades en sus doctrinas. Es más, unos papas nos dicen primero unas cosas, que luego desmienten los que vienen detrás. Unos curas dicen y creen unas cosas complétamente opuestas a otros, etc...No se ponen de acuerdo en muchas cosas, y constántemente se contradicen, aunque coincidan en lo fundamental.
Así pues, creo que hasta que no llegue el día en que la iglesia se renueve, se unifique y se aclare, más vale apartarse de sus dogmas y sus enseñanzas, y vivir en Cristo a nuestra manera.
Creo que nunca debemos tomar al pié de la letra lo que dice la Biblia y mucho menos aún lo que dicta la actual Iglesia. Que cada uno lea y aprenda por sí mismo, y que cada uno extraiga sus propias conclusiones.
Símplemente creo que la iglesia es una institución necesaria y con un buen fín, pero que no ha evolucionado prácticamente nada, y está algo obsoleta. Creo en Dios y en Jesucristo a mi manera, y de acuerdo a mis sensaciones y vivencias, y a los conocimientos de otras personas sabias en la materia, sean o no católicas o cristianas.
¿Porqué Dios permite tanto sufrimiento? Nos dejó bien claro cual es el camino a seguir para evitarlo, pero el ser humano a decidido apartarse del camino. Tiene que salir de nosotros dar el paso de Fe hacia la paz, y entonces todo irá mejor. Pero si nos ponemos en su contra, es normal que las cosas vayan así, y el quiere permitir que las cosas pasen para que veamos cláramente cual es el resultado de prescindir de él como padre, y de la Fe. Podría actuar, y de hecho él y los angeles guardianes muchas veces intervienen, pero la libertad que nos da como padre que nos quiere, implica que elijamos por nosotros mismos el camino a seguir, y él muchas veces nos invitará a seguirle, pero debemos ser nosotros quienes demos el paso, si no la vida no tiene mucho sentido. Si creas a un ser y le quitas la libertad de elegir, eso no es regalarle una vida, es crear una exclavo. En cualquier caso, muchas cosas que hoy nos parecen aberrantes y que no comprendemos, tendrán su explicación en la próxima vida, así que solo nos queda tener Fe y esperanza.
De las enseñazas de Jesus, yo extraigo que hay que vivir para la paz, el amor y la humildad. Eso es lo más importante, la esencia del mensaje que él quiso transmitirnos. Todo lo demás es alejarnos de él, y vivir desamparados.
Es muy importante tener Fe en Jesucristo e intentar reforzarla a diario, desbloquear el espíritu santo en nuestro interior y permitirle actuar a través de nosotros. Para ello necesitamos paz interior, y para lograr la paz interior debemos rechazar todo aquello que nos aleje de nuestro propósito, es decir, debemos dejar de actuar desde el egoismo y apartar las cosas que nos crean conflictos interiores. Somos buenos por naturaleza, y cuando obramos mal, nos alejamos de cristo y de la paz interior.
El objetivo es salir de nosotros mismos, y amar al prójimo como a tí mismo. Crecer como personas, y dejar atrás la inmadurez que impide la paz mundial: conflictos internos que trascienden y rompen la paz entre nosotros, envidias, rencores, emociones negativas, miedos, egos, poder, fama, etc...Todo este pack de negatividad que nos impide crecer, es el lastre que debemos dejar atrás en nuestra vida para hacernos hombres/mujeres.
Cuando conseguimos la madurez y la humildad, estamos más cerca de la meta de alcanzar la perfección de Jesús, y nos parecemos más a él, estamos más cerca que nunca de Jesus. Toda esa paz y alegría en nuestro interior trasciende a los demás, es contagiosa, y puede liberar a muchas otras personas de su prisión personal. Si todos consiguiéramos llegar a este punto, viviríamos en paz y armonía.
Pero cada uno de nosotros ha de pasar muchas pruebas y obstáculos en su vida para alcanzar la ansiada meta. Son pruebas personales donde es fundamental ser consciente de que el crecimiento espiritual puede verse bloqueado si caemos constántemente en las tentaciones del egoismo, y ahí es donde el Diablo entra en juego. Su mayor arma es la tentación, y su principal objetivo es apartarnos de Jesucristo. Yo no sé si existe o no realmente, o si sólamente son pruebas a las que la vida nos somete a cada uno de nosotros, pero lo que está claro es que las tentaciones están ahí, y por experiencia propia sé que la vida conoce bien de nuestras debilidades, y constántemente nos expone a pruebas en forma de tentaciones que pueden retrasar o bloquear nuestro crecimiento personal. Es como si fuese un juego o un entrenamiento para enfrentar nuestras debilidades y fortalecernos, como si fuese curtiendo nuestro espíritu para una nueva vida, una nueva fase o una nueva dimensión. Así lo percibo, como una prueba de espíritu constante que debemos superar para crecer. Si tenemos claro el camino a seguir, entonces es mucho más difícil que nos desviemos, pero hay que estar con Cristo a diario si es poisble, orar con él, e incluso hablar con nosotros mismos y meditar. Como si de un equipo se tratase, el tiene fuerza en nosotros si se lo pedimos, si se lo permitimos y si nos enfocamos en la paz y el amor. Debemos actuar como él lo haría, para que se refleje cada vez más en nosotros, para que seamos una unidad, un todo. Confiar en que él guía nuestros pasos, y que puede hablar por nosotros, puede inspirar e incluso dictar nuestras escrituras, etc...
Entonces, el diablo existe porque existe la maldad y el egoismo del ser humano, pero si nos esforzásemos por ser buenos y por no ser tan egoistas, el diablo solo sería un cuento. Al final es nuestra responsabilidad, el actuar bien o mal, tenemos libre albedrío.
Respecto al purgatorio, los castigos después de la muerte, etc...Pues considero que en su día fue necesario expresarlo de esta manera porque eran otros tiempos, y la madurez del ser humano era otra. Dios les dijo lo que necesitaban oir en esa época, en ese momento. Pero si hoy se dirigiese diréctamente a nosotros, segúramente lo haría en terminos mucho más acordes a nuestra evolución emocional y espiritual.
Nada ocurre por casualidad, Dios tiene el control de la vida y de las cosas.