deja que los muertos entierren a sus muertos

ricardo perales

Lo importante es la salvación de las almas.
23 Abril 2020
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deja que los muertos entierren a sus muertos

Mateo 8,21-22

21 Otro, que era uno de sus discípulos, le dijo:
–Señor, déjame ir primero a enterrar a mi padre.
22 Jesús le contestó:
–Sígueme, y deja que los muertos entierren a sus muertos.


Una de las explicaciones que he visto al respecto es que al morir el padre del discípulo en cuestión, Jesús habría querido decir que a su padre lo entierren sus familiares que están muertos espiritualmente. Y que el discípulo lo siga.

Es decir que hay dos tipos de muertos, los físicos y los espirituales, este último era la condición de la mayoría de los judíos.

Aunque no se sabe si lo siguió.

Otra explicación que he escuchado es que realmente el padre no había muerto, y que era de edad avanzada. Y el discípulo quería esperar hasta que su padre muriera para seguir a Jesús, por lo que Jesús le dijo que se olvide de él y lo siguiera.



En lo personal, creo en una tercera posibilidad, estando muerto el padre, el hijo debió estar acongojado lógicamente, y el Señor le habría dicho que mate sus recuerdos, pues su padre ya murió y que lo siga a El.

Otra posibilidad es:
hace algún tiempo escuche en una radio evangélica, que un historiador de las costumbres del antiguo Israel, se enteró que los israelitas realizaban un doble entierro, es decir al año de muerto, cuando solo quedaban huesos, estos pasaban a otro "ataud", porque tenían la creencia que al año Dios perdonaba los pecados de los hombres.
Esto explicaría la primera ponencia que dice que se refería que los muertos espirituales (sus parientes) entierren a sus muertos, pues se trataría del segundo entierro, y no chocaría con el mandamiento de honrar padre y madre, y a la pasada desmentir la creencia que debían enterrar por segunda vez a los muertos, al pedir al joven que se olvide y siga a Cristo.
saludos
 
Leí en una revelación profética que esta persona estaba esperando que su padre muriera y reclamar su parte de herencia, porque de seguir a Jesús de inmediato podría perderla.

Se trata entonces de avaricia. Amor al dinero y las posesiones antes que a Dios.