El catolicismo es un sistema religioso, el protestantismo es otro. El nombre común que los une en su esencia es JESUCRISTO.
Entonces hay un punto de encuentro, piedra de unidad y piedra de tropiezo. Ese punto es Jesucristo. Allí tropiezan los elementos del sistema religioso que afligen la efectividad de la misión de Jesús. Allí se unen el protestantismo y el catolicismo en lo que tienen de "anticristianos"
Allí, en Jesucristo, se unen,las personas convertidas a él, nacidas de nuevo,que vienen de las dos culturas religiosas, del catolicismo y del protestantismo.
Por eso encontramos convertidos del área protestante, verdaderos creyentes, que encontraron a Cristo y ahora le predican a inconversos católicos.
Y, encontramos también convertidos católicos que están trabajando sobre todo con personas de tradición protestante, inconversos, que por medio de esa pastoral católica renovada encuentran a Jesús el Salvador.
No soy católico, soy evangélico, nacido de nuevo, que comparto mi fe con los nacidos de nuevo sean católicos o evangélicos, que descubro nuestra esencia común en ese Cuerpo de Cristo y no en los sistemas religiosos, ni en las jerarquías político religiosas del romanismo, ni en los anquilosados estamentos de los sistemas protestantes, ni mucho menos en la religiosid comercialista de la nueva religión pseudocristiana neoliberal, adoradora del Mercado con su "otro evangelio" de la prosperidad y de la magia profética. Creo en la Biblia, en la Vigencia de los dones del Espíritu, en el Amor y en el Servicio como expresiones de la fe.
Entonces hay un punto de encuentro, piedra de unidad y piedra de tropiezo. Ese punto es Jesucristo. Allí tropiezan los elementos del sistema religioso que afligen la efectividad de la misión de Jesús. Allí se unen el protestantismo y el catolicismo en lo que tienen de "anticristianos"
Allí, en Jesucristo, se unen,las personas convertidas a él, nacidas de nuevo,que vienen de las dos culturas religiosas, del catolicismo y del protestantismo.
Por eso encontramos convertidos del área protestante, verdaderos creyentes, que encontraron a Cristo y ahora le predican a inconversos católicos.
Y, encontramos también convertidos católicos que están trabajando sobre todo con personas de tradición protestante, inconversos, que por medio de esa pastoral católica renovada encuentran a Jesús el Salvador.
No soy católico, soy evangélico, nacido de nuevo, que comparto mi fe con los nacidos de nuevo sean católicos o evangélicos, que descubro nuestra esencia común en ese Cuerpo de Cristo y no en los sistemas religiosos, ni en las jerarquías político religiosas del romanismo, ni en los anquilosados estamentos de los sistemas protestantes, ni mucho menos en la religiosid comercialista de la nueva religión pseudocristiana neoliberal, adoradora del Mercado con su "otro evangelio" de la prosperidad y de la magia profética. Creo en la Biblia, en la Vigencia de los dones del Espíritu, en el Amor y en el Servicio como expresiones de la fe.