¿ Me Amas ?

6 Mayo 2008
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Un día, temprano por la mañana, me levanté para observar la salida del Sol.
Oh, la belleza de la Creación de Dios queda más allá de la descripción!
Mientras observaba, alababa a Dios por su bella obra.
Mientras estaba sentado ahi, sentí la presencia del Señor conmigo.

Entonces, El me preguntó: "¿Me amas?"
Yo contesté: "¡Por supuesto, Dios! ¡Tú eres mi Señor y Salvador!"

Entonces me preguntó: "Si estuvieras físicamente incapacitado, ¿aún me amarías?"
Me quede perplejo. Miré abajo. Mis brazos, piernas y el resto de mi cuerpo y me pregunté cuántas cosas sería incapaz de hacer. Las cosas que hoy me parecen tan sencillas. Y contesté: "Sería difícil, Señor, pero aún así te amaría"

Entonces el Señor dijo: "Si estuvieras ciego, ¿amarías aún mi creación?"
¡Cómo podría amar algo, siendo incapaz de verlo! Entonces pensé en toda esa gente ciega en el mundo entero y cuántos de ellos aún aman a Dios y a su Creación.
Así que contesté: "Es difícil pensarlo, pero aún te amaría!"

El Señor entonces me preguntó: "Si fueses sordo, ¿oirías aún mi palabra?.
¿Cómo podría oír algo siendo sordo? Entonces comprendí.
Escuchar la Palabra de Dios no es meramente usar nuestros oídos, sino nuestros corazones.
Contesté: "Sería difícil, pero aún oiría tu palabra".

El Señor entonces preguntó: "Si estuvieses mudo: ¿alabarías aún mi Nombre? ¡Pero
cómo puedo alabar sin voz! Entonces se me ocurrió que Dios desea que le cantemos desde
nuestra alma y corazón. No importa cómo sonamos. Y cuando alabamos a Dios no lo
hacemos siempre con un cántico, pero cuando somos perseguidos, le damos alabanza a Dios
con nuestras palabras de gratitud. Entonces contesté:
"Aunque no pudiera cantarte
físicamente, alabaría aún tu Nombre".

Y el Señor preguntó: "¿En realidad de amas?" Con valor y profunda convicción,
le contesté: "¡Si Señor! ¡Te amo por que Tú eres el Dios único y verdadero!".

Pensé que había contestado correctamente, pero Dios preguntó: "¿ENTONCES POR QUE PECAS?"
Contesté: "¡¨Porque soy sólo un humano, y no soy perfecto!".

"ENTONCES ¿POR QUE EN TIEMPOS DE PAZ TE DESCARRIAS TAN LEJOS DE MI?
¿POR QUE SOLO EN TIEMPOS DE ANGUSTIA ORAS SINCERAMENTE?" No hubo respuestas, sólo lágrimas.

El Señor continuó: "¿Por qué solamente cantas en la congregación y en los retiros espirituales?
¿por qué me buscas sólo en tiempos de adoración? ¿por qué pides cosas tan egoístas?
¿Por qué pides cosas sin tener fe?

Las lágrimas continuaron rodando sobre mis mejillas.

"¿Por qué te averguenzas de mi? ¿Por qué no estás esparciendo las buenas nuevas?
¿Por qué en tiempos de persecución, lloras con otros cuando te ofrezco mi hombro para
que llores? ¿Por qué pones pretextos cuando te doy la oportunidad de servir en mi
Nombre?

Intenté contestar, pero no hubo respuesta que dar.

"Eres bendecido con la vida. No te hice para que desperdiciaras este regalo.
Te he bendecido con talentos para servirme, pero continúas dándome la espalda.
Te he revelado mi Palabra, pero no obtienes el conocimiento de ella. Te he hablado
pero tus oídos estaban cerrados. Te he mostrado mis bendiciones, pero tus ojos
nunca las vieron. Te he mandado mis siervos, pero permaneciste sentado inmóvil
mientras ellos eran rechazados. He oído tus oraciones y las he contestado todas".

"¿En verdad me amas?"

No podía contestar. ¿Cómo podría hacerlo? Estaba increíblemente apenado.
No tuve excusa. ¿Qué podía decir a esto?

Cuando mi corazon hubo llorado y las lágrimas habían fluido, dijo "¡Por favor perdóname, Señor! ¡Soy indigno de ser tu hijo!"

El Señor contestó: "Esa es mi Gracia, mi Hijo"

Entonces le pregunté: "¿Enconces por qué continúas perdonándome? ¿Por qué me
amas tanto?

El Señor contestó: "Porque tú eres mi creación. Tú eres mi hijo. Nunca te abandonaré. Cuando llores, tendré compasión y lloraré contigo. Cuando estés gozoso, me alegraré contigo. Cuando estés deprimido, te animaré. Cuando caigas, te levantaré. Cuando te sientas cansado, te llevaré sobre mis hombros. Estaré contigo hasta el fin
de los días y te amaré por siempre.

Nunca antes había llorado como en ese momento. ¡Cómo pude haber sido tan frío!
¡Cómo pude lastimar a Dios con todo lo que hice!

Le pregunté a Dios, "¿Cuánto me amas?"

El Señor me estrechó en sus brazos, y contemplé sus manos cicatrizadas por los clavos.
Me incliné a los pies de Cristo, mi Salvador. Y por primera vez, en verdad oré...:mecry::mecry::mecry::mecry:
 
Re: ¿ Me Amas ?

:bienhechohermoso testimonio. pocas palabras :simplemente para meditar.y reveer nuestro compromiso y fidelidad ante el señor. te bendigo mi hermano.