Muy amados hermanos en N.S. Jesucristo.
Decir millones de gracias, sería mezquino, poco casi nada, porque vuestras oraciones se hicieron sentir. Una operación impecable, porque no era un gran tumor sinó dos relativamente grandes que estaban muy juntos y me sacaron la mayor parte para mandar las muestras a laboratorio.
Eso significa que Gracias al Eterno tengo para un tiempo más entre vosotros. Existe la posibilidad de una segunda operación y como dije siempre estoy en manos de Dios y que se haga Su Voluntad, y sobre todo está la maravillosa unión que leo en este tema, independientemente que nos enfrentemos con doctrinas, con ideas y denominaciones, nos une el amor a Dios en la oración. Comparto con vosotros esa experiencia que se sintió en el ambiente que hubo en el pabellón puesto que me operaron con raquídea, tenía tres cirujanos una anestesista y un cardiólogo que además es un sobrino muy querido, fuera del las enfermeras, hubo un clima tan bueno, tan intimo que el cirujano jefe exclamó en un momento, hace años que no trabajaba en un ambiente tan agradable y distendido, le dije es la fuerza del amor, es la fuerza de la oración y este clima proviene de Dios, hubo unos segundo de silencio total, hasta que mi sobrino que es cristiano dijo: Eso quizás algunos de vosotros no lo entendáis, solo los creyentes. Mis queridos hermanos en ese momento TODOS los que estábamos en esa sala de operaciones eramos creyentes, TODOS, los cinco medicos cinco o seis enfermeras, 2 o 3 personal auxiliar en un medio muy profesional no había ni un solo agnóstico y menos ateos. Una voz femenina detrás mio exclamó: ”Tack Herre för din närvaro” (Gracias Señor por tu presencia) y un amén coral. Fue un momento muy emotivo, mi presión arterial era de 115/68 cuando lo normal para mi es cerca de 160/90, pulso normal saturación de oxigeno totalmente normal (100%). En fin se sintió una fuerza fuera de lo explicable, eso se le agradece al Eterno en primer lugar y a cada uno de vosotros. Luego con calma y un poco más de fuerzas responderé a cada uno personalmente mientras tanto en general que Dios nuestro Padre, Señor y Creador les bendiga con todos sus dones.
Un abrazo para todos con todo mi amor en Cristo nuestro Señor y Salvador.
Edil