Fue todo muy <label style="outline-width: 0px; outline-style: none; outline-color: initial; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 2px; padding-right: 2px; padding-bottom: 2px; padding-left: 2px; border-top-width: 0px; border-right-width: 0px; border-bottom-width: 1px; border-left-width: 0px; border-style: initial; border-color: initial; border-image: initial; font-weight: bold; font-style: inherit; vertical-align: baseline; float: none; display: inline !important; text-align: left; color: rgb(0, 75, 149); text-decoration: underline; border-bottom-style: solid; border-bottom-color: rgb(0, 75, 149); cursor: pointer; z-index: 0; ">rápido</label>. No tuvimos tiempo de huir”, ha confirmado Francis O’Hara, una de las víctimas de sacerdotes pederastas que cayó ayer en las manos del <label style="outline-width: 0px; outline-style: none; outline-color: initial; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 2px; padding-right: 2px; padding-bottom: 2px; padding-left: 2px; border-top-width: 0px; border-right-width: 0px; border-bottom-width: 1px; border-left-width: 0px; border-style: initial; border-color: initial; border-image: initial; font-weight: bold; font-style: inherit; vertical-align: baseline; float: none; display: inline !important; text-align: left; color: rgb(0, 75, 149); text-decoration: underline; border-bottom-style: solid; border-bottom-color: rgb(0, 75, 149); cursor: pointer; z-index: 0; ">Papa</label> Ratzinger. Según la versión oficial, Benedicto XVI “les escuchó mirándoles con esos ojitos llenos de santidad y después les hizo una imposición de manos para colmarlos de amor celestial y de esperanza";.
Parece el mismisimo Satanas!!!
El encuentro se produjo por sorpresa en la capilla de la nunciatura de Washington con un grupo de víctimas que había acudido para manifestarse en contra de la visita del Papa de Roma. “Nos hicieron pasar diciéndonos que nos iban a resarcir y entonces nos abandonaron solos en la capilla, en manos de Ratzinger”, explica el señor O’Hara, que de jovencito había formado parte del coro “pequeños ruiseñores” en la catedral de Boston.
Benedicto XVI se reúne con víctimas de pederastas: “Fue todo muy rápido: no tuvimos tiempo de huir”
El Papa Ratzinger, instantes después del divino encuentro
La reunión se había incluido en el programa del Papa durante su viaje a Estados Unidos, que emprendió el pasado día 15 y concluirá el 20 de abril, pero las <label style="outline-width: 0px; outline-style: none; outline-color: initial; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 2px; padding-right: 2px; padding-bottom: 2px; padding-left: 2px; border-top-width: 0px; border-right-width: 0px; border-bottom-width: 1px; border-left-width: 0px; border-style: initial; border-color: initial; border-image: initial; font-weight: bold; font-style: inherit; vertical-align: baseline; float: none; display: inline !important; text-align: left; color: rgb(0, 75, 149); text-decoration: underline; border-bottom-style: solid; border-bottom-color: rgb(0, 75, 149); cursor: pointer; z-index: 0; ">familias</label> de las víctimas habían pedido con insistencia evitar ser recibidos por Benedicto XVI.
“Nos arrodillamos y pedimos clemencia. Pronto nos dimos cuenta de que no era la mejor posición para establecer un debate sereno con el Santo Padre”, concluyó O’Hara.
La nota del Vaticano explicó que, “para evitar suspicacias”, el pequeño grupo; estuvo acompañado en todo momento por Sean O'Malley, el Arzobispo de Boston, una de las ciudades más afectadas por los casos de abusos sexuales a menores por parte de sacerdotes.
El arzobispo conminó a las víctimas a “olvidar los errores del pasado” y a apuntar a sus hijos varones a las nuevas promociones de “pequeños ruiseñores” de la catedral.
Benedicto XVI se reúne con víctimas de pederastas: “Fue todo muy rápido: no tuvimos tiempo de huir”
El Papa Ratzinger, instantes después del divino encuentro
La reunión se había incluido en el programa del Papa durante su viaje a Estados Unidos, que emprendió el pasado día 15 y concluirá el 20 de abril, pero las <label style="outline-width: 0px; outline-style: none; outline-color: initial; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 2px; padding-right: 2px; padding-bottom: 2px; padding-left: 2px; border-top-width: 0px; border-right-width: 0px; border-bottom-width: 1px; border-left-width: 0px; border-style: initial; border-color: initial; border-image: initial; font-weight: bold; font-style: inherit; vertical-align: baseline; float: none; display: inline !important; text-align: left; color: rgb(0, 75, 149); text-decoration: underline; border-bottom-style: solid; border-bottom-color: rgb(0, 75, 149); cursor: pointer; z-index: 0; ">familias</label> de las víctimas habían pedido con insistencia evitar ser recibidos por Benedicto XVI.
“Nos arrodillamos y pedimos clemencia. Pronto nos dimos cuenta de que no era la mejor posición para establecer un debate sereno con el Santo Padre”, concluyó O’Hara.
La nota del Vaticano explicó que, “para evitar suspicacias”, el pequeño grupo; estuvo acompañado en todo momento por Sean O'Malley, el Arzobispo de Boston, una de las ciudades más afectadas por los casos de abusos sexuales a menores por parte de sacerdotes.
El arzobispo conminó a las víctimas a “olvidar los errores del pasado” y a apuntar a sus hijos varones a las nuevas promociones de “pequeños ruiseñores” de la catedral.