Iglesia: ¡Basta ya de idolatría!
La gente no sólo adora ídolos físicos: imágenes, estatuas, sino adora tambièn hombres, doctrinas denominacionales, templos, costumbres y tradiciones.
Al hombre no le ha bastado con la Biblia, en su soberbia carnal, se ha levantado en opiniones, decretos, mandatos, leyes, tradiciones, costumbres en contra de su Creador.
¿Vale más a caso las palabras y opiniones de los hombres que la de Dios?
Desde los tiempos del Apóstol Pablo (la Iglesia primitiva) se levantaron falsos maestros y apóstoles engañando a muchos y adulterando la sana doctrina. Esto lo llevaron a cabo supuestos líderes cristianos que nos estaban de acuerdo al modelo de la Iglesia del libro de los Hechos. De ahì salieron los primeros Padres de esas Iglesias falsas.
Falsas porque atacan las enseñanzas básicas de Dios una de las más obvias:
Éxodo 20:2-5 Yo soy Jehová tu Dios, que te saqué de la tierra de Egipto, de casa de servidumbre. No tendrás dioses ajenos delante de mí. No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. No te inclinarás a ellas, ni las honrarás; porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen.
Jesucristo tambien nos amonestò contra la idolatría a través del Apóstol Pablo:
1 Corintios 6:9-10 ¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios.
Pero para muchos "seguidores" de Cristo a pasado a valer más el dicho o palabra de los líderes religiosos que la palabra misma de la Biblia.
Cristo tiene preeminencia sobre toda opinión de hombre aunque este sea según algunos sucesor de los primeros apóstoles.
Los que nos hace verdaderos cristianos no es serle fiel a algún "hombre de Dios" por iluminado, espiritual, ungido, poderoso y milagroso que parezca ha nuestros ojos, sino el serle fiel a la guía del Espíritu Santo de Dios que está en conformidad con su palabra escrita la Biblia.
Ya basta de ser esclavos a los caprichos de hombres, seamos verdaderos hijos de Dios.
La gente no sólo adora ídolos físicos: imágenes, estatuas, sino adora tambièn hombres, doctrinas denominacionales, templos, costumbres y tradiciones.
Al hombre no le ha bastado con la Biblia, en su soberbia carnal, se ha levantado en opiniones, decretos, mandatos, leyes, tradiciones, costumbres en contra de su Creador.
¿Vale más a caso las palabras y opiniones de los hombres que la de Dios?
Desde los tiempos del Apóstol Pablo (la Iglesia primitiva) se levantaron falsos maestros y apóstoles engañando a muchos y adulterando la sana doctrina. Esto lo llevaron a cabo supuestos líderes cristianos que nos estaban de acuerdo al modelo de la Iglesia del libro de los Hechos. De ahì salieron los primeros Padres de esas Iglesias falsas.
Falsas porque atacan las enseñanzas básicas de Dios una de las más obvias:
Éxodo 20:2-5 Yo soy Jehová tu Dios, que te saqué de la tierra de Egipto, de casa de servidumbre. No tendrás dioses ajenos delante de mí. No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. No te inclinarás a ellas, ni las honrarás; porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen.
Jesucristo tambien nos amonestò contra la idolatría a través del Apóstol Pablo:
1 Corintios 6:9-10 ¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios.
Pero para muchos "seguidores" de Cristo a pasado a valer más el dicho o palabra de los líderes religiosos que la palabra misma de la Biblia.
Cristo tiene preeminencia sobre toda opinión de hombre aunque este sea según algunos sucesor de los primeros apóstoles.
Los que nos hace verdaderos cristianos no es serle fiel a algún "hombre de Dios" por iluminado, espiritual, ungido, poderoso y milagroso que parezca ha nuestros ojos, sino el serle fiel a la guía del Espíritu Santo de Dios que está en conformidad con su palabra escrita la Biblia.
Ya basta de ser esclavos a los caprichos de hombres, seamos verdaderos hijos de Dios.