¿COMO HAGO PARA NO JUZGAR A LOS DEMAS?

7 Diciembre 2010
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Mateo 7:2 "No juzguéis, para que no seáis juzgados. Porque con el juicio con que juzgáis, seréis juzgados, y con la medida con que medís, os será medido."

Pero yo me pregunto: ¿Cómo no juzgar a los demás?
Tendría que vivir en una isla desierta y solo para no poder juzgar a nadie por sus actitudes, por sus conductas, por sus obras, por sus palabras, por sus acciones y toda cosa que provenga de ellos que me afecte, que me disguste, me moleste, con lo que no esté de acuerdo y sepa que está mal o que no es lo mejor.

¡Es un mandamiento imposible de cumplir!
¡Tengo que dejar de ser humano para poder cumplir ese mandamiento!

¡Tengo que ser sordo, ciego y mudo para poder cumplir con ese mandamiento!

No se puede ser mudo, ni ciego no sordo con los humanos si no se está inhabilitado naturalmente a esos sentidos.

Tengo que estar apartado de todos y sólo para poder cumplir ese mandamiento.

¿Cómo no emitir juicios hacia los humanos?
Tengo que ser una máquina para no poder emitir juicios hacia nadie.

¡Aún en mi mente emito juicios!
Todo lo que hago después es tan solo exteriorizar lo que ya estaba adentro mío.

Tengo que no tener mente para no poder emitir juicios hacia nadie.

¿Cómo entonces se concibe el cumplimiento de este mandamiento?

Por ejemplo:
Cuando pienso que una persona es mala o buena conmigo o con los demás, ya estoy haciendo un juicio en mi mente.
Cuando pienso que una persona debería hacer esto en vez de aquello, ya estoy haciendo un juicio en mi mente.

Cuando pienso que soy juzgado injustamente, ya estoy haciendo un juicio del propio juicio que me han hecho.

Cuando oigo que mi familia hacen distinción de la gente por los barrios en donde viven: "Habla como esas mercaderas", "Parece que viene de esos últimos barrios marginales", etc. estoy oyendo juicios que hacen las personas.
Cuando me dicen: "Andá con tus amigos de la calle", están haciendo juicios también.
Y ellos no son ni drogadictos ni delincuentes ni ladrones ni gente mala.
Pero ellos le llaman "plaga", "de la calle" y percibo claramente la actitud despectiva que sienten.
Eso me molesta, y cuando yo cuestiono sus actitudes sobre esto, estoy también haciendo un juicio sobre ellos.
También cuando le oigo a mi madre decir: "¡Precioso rubio de ojos azules es!", "Ojalá que mis nietos salgan rubios".
O cuando mis padres dicen: "Esos bolivianos salieron muy indios, nosotros por lo menos salimos mas blancos por los inmigrantes", "nuestra gente es muy linda".
"Nuestra gente no sabe hablar bien ni uno ni otro idioma", "tendriamos que eliminar el otro idioma y tener uno nomás porque mezclamos todo".
"El guaraní es una lengua ordinaria, esa gente mas vulgar le gusta hablar en guaraní, es un idioma de campesinos".


"No juzguéis a los demás", dice la Palabra de Dios. Pero al juzgar la cultura de alguien, el idioma de alguien, sus características étnicas, etc. estamos juzgando a esa persona.
Porque parte de una persona es su conducta, es su actitud, es su color de piel, es su cultura, es su idioma, ¡y también es su religión!
Y yo oigo que la gente, que mi familia, que los hermanos de la iglesia y que todo el mundo en general hace juicios sobre todas esas cosas que ven o que les rodea.

Mi mamá misma dice palabras en guaraní a veces, y dice que el guaraní es una lengua ordinaria. Contra sí misma está juzgando.
También oí su devoción hacia los rubios de ojos azules y oí cuando dijo que "ojalá algunos de mis nietos lleguen a ser rubios".
Eso me molestó muchísimo. Porque yo, su hijo, no soy rubio de ojos azules, y ella llegó a decir que quería tener nietos rubios.
Está alabando lo ajeno, y está practicamente despreciando lo propio. ¿Y que es lo tan grandioso de tener nietos rubios?
Yo lo tomo como si ella no estuviese satisfecha con el color de ojos y cabello que tienen sus hijos, y como si esperase algo "mejor" después de nosotros. Es decir, nosotros no somos lo suficientemente "perfectos" físicamente delante de sus ojos carnales porque no somos rubios de ojos azules como a ella le gustan.
Yo lo veo así, yo lo entiendo así, yo deduzco esto por lo que su boca dice.
Deduzco que ése es su concepto de perfección para ella en un ser humano, porque eso es lo que alaba, eso es lo que espera llegar a tener y eso es lo que destaca de alguien que considera hermoso.
Pero yo CREO que de castigo Dios no le va a dar nietos, o al menos, ella no los llegará a conocer, porque sus hijos e hijas ya son todos mayores y todavía ninguno de ellos se está preocupando en tener hijos, ni aún esposa o marido.
Probablemente yo también estoy juzgando al decir esto, pero es lo que yo estoy percibiendo.

Aún le oigo decir que la gente de los barrios marginales o pobres son gente fea.
"Este es un barrio horrible", "Gente fea ahí acá", "¡vamonos ya de acá!", "¡¿por qué tenemos que pasar por este lugar tan feo?!"
Eso me dijo una vez, y mi padre también, cuando fui con ellos en vehículo a ese barrio feo donde yo tenía amigos.
Despectivamente vieron todo.
Esos son juicios también.
Pero tal vez su corazón despectivo sea más feo que todo esa barrio marginal y que toda esa gente que vive allí.
Y este es probablemente también un juicio de parte mía contra ella.

Todo el tiempo oigo juicios, y todo el tiempo hago juicios en mi mente, y eso se exterioriza en palabras.

¿Cómo evitar hacer juicios entonces?

Siempre voy a oir que hacen juicios porque son de tal barrio, o porque es gorda, o porque anda en la calle, o porque habla como mercadera o como una ordinaria o como una campesina, o por esto y aquello.

Mis oidos no paran de oir juicios.
Y mi mente hace juicios automáticamente sobre todo.

Y CREO que así pasa con todos.

Entonces, le veo como un mandamiento imposible de cumplir.

Si ustedes saben como cumplirlo, les pido que me lo digan.

Hay cosas en la Biblia que son un misterio, y otras que son algo que humanamente se ven imposibles de hacer.

Nisiquiera creo que exista alguien que no juzgue a otro.

Aún con gente de la iglesia oí que hablaban de otros miembros, por ejemplo decían:
"La mamá de fulano es una antipática que no quiere que se vaya ahora su hijo a la iglesia".
"Mengano tiene 17 años recién y ya tiene hijos, es muy joven, no se cuidó".
"Parece que mengana quería embarazarse nomás".
"No vas a ver a los católicos que sea así como en nuestra iglesia".
"¡Eso es del diablo!"
(por un juego de Mario).
"¡Esa musica es mundana!" (por una música de Eminem).
etc.

Y mi hermana, que era obrera de una iglesia evangélica hace unos años, trató de "amigos de la calle" a mis amigos, que también tienen casa, familia, madre y hermanos. Estaba enojada conmigo, y se desquitó conmigo hablando despectivamente contra ellos. Mi madre hizo lo mismo. Pero mi hermana era obrera de la iglesia, y ¿a cuánta gente de la calle se ocupó de atender ella allí?. Entonces, ¿por qué trató despectivamente como "de la calle" a las personas que yo conocí? Y ella me dijo que gente que se drogaba iba a la iglesia y que ella vió las cicatrices de esas personas que se clavaban la jeringa sobre su piel.
Y sin embargo, ninguno de mis "amigos de la calle" se aplicó ninguna jeringa drogandose, ni he visto en su piel cosa así. Aunque tampoco son perfectos, y social, económicamente y culturalmente estarán en un nivel menor. Sé que uno de ellos fuma y bebe alcohol siendo aún menor de edad.
Pero ¿qué debería hacer? ¿Debería decir lo mismo: "son plagas, son de la calle, son gente ordinaria, son marginales, son de nivel social bajo" y olvidarme de que les conozco y hacer como si no los ví o decir y hacer otra cosa parecida?
Si me limito a hacer eso, entonces yo también miro con ojos despectivos y yo también juzgo a la gente por las mismas cosas por las que juzgan ellos.

Tal vez yo la estoy juzgando por esto también, pero es el resultado de un juicio anterior. No puedo ignorar lo que claramente percibo y considero que está mal o que no es correcto.

Y yo mismo me doi cuenta que juzgo a las personas cuando califico su conducta como buena o mala, o reprecho o cuestiono algo de ellos.

¡Es un circulo vicioso de juicios!:
Yo les juzgo, ellos me juzgan, yo les juzgo por cómo me juzgan, ellos les juzgan a otros, yo les juzgo porque juzgan a otros, ellos me juzgan porque les juzgo a ellos.


¡Es como el infinito del reflejo de un espejo que refleja a otro espejo!

Y esto lo he visto en "gente de afuera" (que no son de la iglesia) y "gente de adentro" (que son de la iglesia).
En mi familia, en extraños y en mí mismo.

Aún mis cuadernos y escritos están llenos de juicios hacia y contra todos.
Juicios que se producen automáticamente en la mente y que posteriormente se exteriorizan.
Aunque muchos de mis juicios están exteriorizados en cuadernos pero invisibles para el mundo, como si estuvieran en mi mento, porque están allí guardados, no son para nadie, son como un testimonio mudo de mis experiencias y de muchas cosas que pienso y que no puedo decir porque les va a caer amargo, o porque nisiquiera tengo intención de querer que lo sepan, tan solo siento la necesidad de registrarlo, para dejar en claro aquello en lo que no estoy de acuerdo, me molesta o critico, y lo que pienso sobre aquello, aunque a nadie le importe y nadie tenga conocimiento de eso.

Digo que estos juicios se producen automáticamente porque así es.
Por ejemplo, si alguien te escupe en la cara o de dice un insulto horrible, lo primero que uno siente es un malestar, un desagrado que es inevitable no sentir.
Es como si te derramasen agua fría, es inevitable no sentir el intenso frío repentino que cayó sobre tu cuerpo.

Si por ejemplo estoy viendo una película y de repente viene mi hermana y de un tiro abre el lector y saca el disco, mientras yo estaba atento a la película, y encima me dice:
"Me vas a rayar mi CD", es un malestar inmediato, repentino, instantáneo y automático el que uno siente, y al instante hace un juicio mi mente: "¡Que molesta es esta!", "¡Cómo no le soporto!".
Aunque selle mi boca y no diga nada, en mi mente estoy calificando su conducta y juzgando su acto y a ella misma como mala al momento que ese malestar que me produjo el acto que cometió está carcomiendo la armonía, paz o tranquilidad que tenía hasta antes que ella hiciese lo que hizo.

O por ejemplo, cuando mi papá me dice: "Antes caminabas 20 cuadras para irte hasta tal barrio y al supermercado que está a la vuelta no quieres ir".
Allí estoy siendo juzgado, aunque tenga razón, es un juicio en mi contra.
Y después oigo a mi mamá decirle a mi hermana: "Tu papá se va hasta allá lejos a que le arreglen su auto y tiene que regresar en colectivo, y acá a lado tiene otro mecánico y no quiere irse allí. Después de tanto que le dije por fin tu papá se va al mecánico que está acá cerca".
Es decir, mi papá me juzgaba a mí por caminar 20 cuadras a donde yo quería ir, pero él hacía lo mismo, yendose a otro barrio lejos de casa a que le reparen su automóvil cuando tenía había un taller mecánico cerca de casa en nuestro mismo barrio.

Después de yo enterarme de eso, le juzgué a mi papá porque él me juzgó porque yo caminaba 20 cuadras siendo que él hacia lo mismo al irse a otro barrio lejano a que le reparen su auto.

¿Entienden ahora?
¡Es un circulo de juicios!

Él era un hipócrita juzgandome, aunque yo en otros juicios que hice fui también un hipócrita.

¡Y lo peor es que aún meses después de dejar de caminar 20 cuadras como lo hacía antes, él seguía juzgandome por haber yo caminado 20 cuadras en el pasado, como si fuera un pecado que yo habia cometido!
¡No saben cuánto me molestaba!
¡Por algo que yo ya no hacía, él seguía juzgándome!

(Por lo menos ahora yo sé lo del taller mecánico, así la proxima vez que el me haga recordar que yo caminaba 20 cuadras antes, yo le voy a hacer recordar que él se iba a otro barrio lejos a que le reparen su auto cuando tenía acá a lado de caso a 2 o 3 cuadras nada más.)

Hay un millar de juicios más que en toda la vida cotidiana hacemos inevitablemente.

Si saben el secreto para no juzgar a nadie, quiero conocerlo.
 
Re: ¿COMO HAGO PARA NO JUZGAR A LOS DEMAS?

Apreciado hermano: Expresamente el Señor Jesús nos manda a juzgar: "No juzguéis según las apariencias, sino juzgad con justo juicio" (Jn 7:24), y el apóstol Pablo reprendía a los corintios no por juzgar sino por no hacerlo. El texto que encabeza tu mensaje lo que está prohibiendo es el condenar a los demás como pronunciando sentencia sobre ellos, lo cual solamente le corresponde a Dios. No podemos juzgar las intenciones de nadie, pero sí sus dichos y hechos. Los únicos que claman porque los hermanos no deben juzgar, son los que temen que se les juzgue por lo mismo que sus conciencias les acusan.
Saludos cordiales.
Ricardo.
 
Re: ¿COMO HAGO PARA NO JUZGAR A LOS DEMAS?

No sé creo que no hay secreto pero si hay MISTERIO = sacramento...

--- porque nadie sabe todo y nadie puede pretender de saberlo todo – ahora si viene alguien a ti y te dice EXACTAMENTE como ES TODO – ten mucho cuidado con una persona así (ves el juicio ….) porque puede que esa persona solo hace eso porque todavía no ha llegado a entender casi nada…

Ahora lo que te puedo ofrecer – y no es el remedio para ti … ese remedio tuyo solo lo tendrás en el abandono de ti mismo en con y mediante Cristo tu Salvador el Maestro de Amor – así continuo … te puedo ofrecer lo que se hasta hoy y lo que pienso que pueda ser la raíz de esos juicios negativos o incluso los que se piensan positivos dado que son deseos de algo que no se tiene pero es deseado dado que esta fuera del alcance de tu natura. Es un fruto de estar descontento con lo que te ha sido dado por naturaleza – moreno – quiere ser blanco – ojos, pelo negro – quiere azul y rubio, rizado – quiere liso y al revés – alto quiere bajo, bajo quiere alto y así….

¿De donde viene ser descontento y desear eso que no puedes tener si no es por operaciones? Que al final solo se puede obtener por medios falsos o por laboratorios, productos salidos de la química, de fabricas de … – artificial – ARTIFICIAL – hecho por hombre para el gusto y también engaño, superficialidad, objeto que entre por ojo, de diseño de hombre - para el ojo del hombre. Apariencia.

'apariencia' que también significa o es sinónimo de: actitud - aparato - artificio - bluff - carácter - cariz - catadura -complexión - convencionalismo - palmito - verosimilitud - corteza -engaño - espejismo - exterior - exterioridad - faz - fingimiento - físico -fisonomía - forma - imagen - oropel - pátina - pelaje - pergeño - pinta- planta - porte - portes - postura - presentación - prestidigitación -relumbrón - rostro - simulacro - superficialidad - talle

Apariencia también hay en y con la conducta de la gente “dime con quién andas y te diré quién eres”… nada – eso no dice casi nada sobre la persona per se – sino mucho mas dice de un ESTADO DE VIDA, ETAPA DE VIDA, MOMENTOS donde la persona se encuentre – hasta donde también – haya caído/llegado/logrado. Y dentro de esa persona igual a los que allí estén – donde estén --- el lugar por donde deben de ser juzgados por otros que piensan que se encuentran en LUGAR MEJOR o que tengan algo mejor – según esa forma humana de medir y ponerle valor a cosas mundanas y exteriores

… Y ESO todo en conjunto … sale de la natura del hombre… ¿qué es la natura del hombre?
Pues la natura del hombre está hecha y construida para LA EVOLUCION – para el “llegar a” – ¿llegar a donde?
Llegar a SER… lo que ES…

El hombre en su forma que le de Dios mismo a ese ser: un ser ya hecho, ya nacido, ya en contexto social y contexto emocional, contexto racional, físico y también intelectual – allí donde está el hombre por circunstancias dadas por EL MUNDO, familia, sociedad o cultura, idioma – lo que sea – allí en ESE LUGAR Y NO OTRO – allí está el encuentro con Dios en la vida.

El Dios que te lleva y te forma – a ser lo que debes de ser y lo que estas hecho para SER – llegar a ser un ser Nuevo pero el mismo pero purificado. En con y mediante Cristo Jesús nuestro Salvador.

¿Salvador de que y de quien?
– purificación de qué?
Pues tal y como lo veoy yo Salvador de nosotros mismos, nuestros deseos, sueños, inclinaciones (ni necesarios ni debidos ni fructíferos) anhelos, “descontentaciones” de ese YO que reclama, quiere, cree, necesita todo lo que no está a mi alcance o que no me ha sido dado por natura. Y esas “descontentaciones” son a la vez el motor de un caminar, buscar, indagar del hombre sobre todo lo que le rodea y también de sí mismo

– el hombre estudia y junta información para usar, comprender y entender:se (a sí mismo) y entender&comprender todo lo que le rodea del mundo exterior.
Allí – en el mundo del “entender” es necesario el saber diferenciar – ponerte contra, critica, juicio
– tu y él, él y tu, eso y tu, aquello y tu, ellos y tu y los tuyos, un decirnos definir
– en blanco y negro
– uno CONTRA lo otro… para saberse distinguir y definir… para llegar a conocerse – verse.
En contraste a y de.

El juicio sano esta en verlo – ver ese proceso llegar a percibirlo, entender ese proceder – el juicio no muy sano del cual Cristo nos pide no emitir ---es el que tenga la connotación : soy mejor y ellos peor, soy mas ellos menos, soy algo ellos nada, hago bien ellos no.

Pero lo harás – lo harás – darás ese juicio negativo y no muy sano porque también es forma de proceder, crecer, entender… forma de echar raíces en ti mismo – llegar a ser “alguien”
- pero en Cristo debes de saber soltar incluso eso… todo lo que piensas que sabes sobre quién eres, lo que eres, lo que has logrado en tu vida, el puesto que tienes, los estudios – lo que sea… para que El te pueda mostrarte – a ti mismo
– quien eres en REALIDAD – ósea llegar a SER el que ERES.

No seguir estando en esa persona que piensas que eres o como otros te ven o juzgan incluso. Sino llegar a esa persona que SOLO Él sabe – conoce y que te pueda llegar a mostrar y dejar de descubrir en y contigo mismo – pero En, Con y Mediante Cristo mismo.

No dé por ti… por o con tus propias fuerzas y tus deseos, con tu propia racionalidad, inteligencia, saber sobre asuntos religiosos e incluso saber comprender lo que pone en las Sagradas Escrituras… sino porque El te lleva por Camino donde puedes verte mediante sufrimiento (la Cruz)– el sufrimiento que te DESPOJA de ese YO y esa forma tuya de verte en contraste a otros. Y llegas mediante el AMOR DE DIOS
– el AMOR de Cristo a ver a los otros allí donde estabas TU MISMO
– donde tú has estado, donde estabas cuando El vino a ti y te dijo: ven amado/a ven conmigo y te doy
– te muestro quien eres tú y a la vez me muestro yo a ti – te voy a dejarte ver y te muestro mi Cara. Porque solo ante la Cara de Dios nos podemos ver… solo allí estamos desnudos y allí El que nos Ama nos viste con vestimenta blanca.
Eso es el Cristianismo.

En resumen lo que pienso yo sobre eso de los juicios – es la forma en la cual nosotros intentamos – antes que venga Cristo a nuestras vidas – conocernos y el exterior y definir y decirnos allí y en los contextos que nos rodean.
Lo negativo es el motor para la evolución porque el hombre dentro de lo negativo y lo que en realidad no le conviene – también (si puede y le ayuda buena gente) puede llegar a tener fuerza entender lo que no es bueno para él/ella mismo/a – conocer lo que no conviene e incluso es peligroso.

El pecado está hecho y cometidos para y de TODOS con el fin de humillarnos – hacernos blandos y humildes ante otros que nos den ayuda y también ante Dios
– es una especie de salvavidas.
Para que no caigamos en creernos ser Dios mismo- el pecado dado que es vergonzoso nos infunde _ debe de infundir en nosotros – deseo de salir de ello, deseo de sanarnos, deseo de llegar a mejor, deseo de temor a Dios y también darnos cuenta de necesitamos de Su Amor para poder lograrlo.

El que ha dejado de emitir juicio sobre sus hermanos, hermanas es una persona que se conoce mediante Cristo, que se ha quedado en Su Amor hasta el final y que entiende a los demás – sus fallos y flaquezas mediante los suyos PROPIOS… entiende como es dado que allí ha estado esa persona misma. Ella/él sabe por experiencia propia como es estar allí donde se encuentra los otros.

El dolor que haga que te peguen incluso, que te escupen, que te maldigan que te rechazan, te odien, tenga envida – lo que sea… incluso lo que te es ajeno a tu persona – lo entiendes dado el estado del cual te percatas donde te muestran estar.
No es un ver a otros “vonoben” – con un “ya pero pobrecito tu… a ver lo que…” no sino es real, un amor real hacia y por el otro --- basado en una misericordia que te ha sido dado a ti por parte de Dios cuando tú estabas allí en un lugar similar y casi igual.

¿Por tanto llegas a ser un ser perfecto?
No lamentablemente no… estarás tu siempre con tus fallos y faltas y tonterías y demás flaquezas dado que eres solo hombre… y no llegaras a tanto aquí como ser Hombre Bueno/Mujer Buena … pero mediante Dios – Jesucristo
– y mediante el hecho que siempre CONFIESES SER esa persona con tus “cositas desagradables para Dios y otros” y Le pides siempre ayuda y perdón por todo lo que haces mediante tus soberbias, tus autoengaños, tus pensamientos y juicios sobre otros y tus deseos que ni están para tu propio bien muchas veces…
El será fiel contigo… y El te llevara… mientras que estés aquí en tu carne ….
No son las caidas que cuentan - sino el poder levantarte En El....

Otros te pueden decir más seguramente – yo solo te puedo decir lo que se yo en este caso… lo que he pensado y meditado y experimentado sobre eso… cuando mediante Cristo llegas a ser la persona que El ve que deberías ser, ese SER tuyo que El te regala – es que no llegas a SER ALGUIEN especial o más que otros sino es solo llegar a serse – ser uno mismo
– llegar a ser Autentica persona.
Nada más.

No es del otro mundo eso o de títulos o de algo especial
– solo llegar a ser lo que deberías de ser y lo que Solo Dios sabe de ti y de tu persona y te lo regala con Amor para y contigo.

Para que así puedas estar aquí en este mundo mejor y anclado en El.
Vivir tu vida cotidiana y normal, con tus seres queridos y tus penas y alegrías pero ya CONTENTO, Alegre y lleno de confianza a Dios y gratitud y con menos ganas de juicios y juzgar a otros… dado que ya ni falta te hace… sabes quién eres y te sientes seguro/a allí en eso.

Sabes que el Mundo no es tuyo o tu lo vas a formar o alterar sino la diversidad que allí hay esta para el bien a otros y también para que ellos tenga esa posibilidad que te ha sido dado a ti.

Solo hace falta decirle Si a Dios y ser fiel a ese Si y no poner marcha atrás cuando todo parece caerte encima sino mantener firme la confianza en Dios – es MUY difícil dado que nos ha mostrado la vida que no podemos confiar de casi nadie… pero sé que ES posible.
Si se puede.

Puedes decir SI y luego seguir /proceder con confianza a Dios – el UNICO Ser que te quiere tal y como eres y por lo que eres y como eres – y con ese Amor Suyo el te llevara a ser el que debes de ser… puedes llegar a ser Mediante, Con y En El – Cristo Jesús.

Así vivió María….la muestra y la mujer
– humilde, ama de casa, servidora y sin grandes gestos ni nada
– SABIENDO que ella había dado Luz al Mundo y había llevado en sus entrañas al Mesías – el Esperado, Anhelado, Deseado por siglos y siglos de su pueblo.

Sin hacer mucho ruido, sin ir clamando por la calle quien era Ella a Cara de Dios o con Dios o para Dios.

Eso es la vida de un cristiano.
Ser solo parte del mundo y estar allí con amor al prójimo … cada uno haciendo según don recibido.

La Casa de Dios está compuesta por muchas piedras – no una sola piedra solo – y toda piedra depende y tiene su lugar en CONJUNTO de las otras, en relación con las otras y ninguna es más bella que la otra o más importante… solo forma parte de un entero.

Y ALLI ESTA LA BELLEZA… en el conjunto, la diversidad, los regalos diferentes donde cada regalo esta dado para DARLO…

Pienso yo….
No se….
Lo que piensas tu sobre lo que pienso yo – puede que piensas que pienso algo que ni he pensado o que ni pensé – quien sabe al final… espero ser bien recibida con mi post…
En Cristo
 
Re: ¿COMO HAGO PARA NO JUZGAR A LOS DEMAS?

Amado se me olvido decirte una cosa deseo de y deseo a Apariencia viene en el fondo de la persona de una INSEGURIDAD de y sobre sí mismo (su persona)– el no conocerSE – todavía – por tanto el Camino indicado con Cristo y el abandono de si mismo allí – es imprescindible para llegar a ese Ser que Eres…. En Cristo… Con Cristo, Mediante Cristo…

En Cristo
 
Re: ¿COMO HAGO PARA NO JUZGAR A LOS DEMAS?

Mateo 7:2 "No juzguéis, para que no seáis juzgados. Porque con el juicio con que juzgáis, seréis juzgados, y con la medida con que medís, os será medido."

Pero yo me pregunto: ¿Cómo no juzgar a los demás?

Hay un millar de juicios más que en toda la vida cotidiana hacemos inevitablemente.

Si saben el secreto para no juzgar a nadie, quiero conocerlo.
estimado reprehenditur!!!!

Primeramente debes mirarte en un espejo y hacerte esta pregunta: cometo errores igual que los demas?

Si tu respuesta es SI, entonces debes reconocer esto "quienes somos nosotros para criticar los errores de los demás, si también erramos"...pienso que emitir juicios es una actitud natural en todo ser humano pero que debe ser controlada, ya que en el caso del cristianismo seremos condenados o absueltos por cada palabra que decimos (Mateo 12:37) al juzgar por nuestros labios a alguna persona para mal, ya estamos levantando una "acusación" abriendo un juicio en el consejo celestial (Mateo 5:22) por lo que, si la persona que juzgó tiene la razón, entonces el acusado será condenado hasta que pague la última moneda (Mateo 5:25) en mi opinión, esta es una de las razones por la que Jesús no condenó a quienes lo mataban al decir: "perdonalos porque no saben lo que hacen"....al igual que Esteban al decir: "Señor, no le tomes en cuenta este pecado"....ya que sabían que si ellos acusaban a quienes los mataban, ciertamente que los acusados serían condenados!!!

Hay que tomar en cuenta otro aspecto, la palabra "satanas" significa "el que acusa" ó "acusador"...y si leemos el libro de Job podemos notar que el trabajo que tiene satanas es: "acusar a los seres humanos"...pero por medio de Jesucristo nuestro abogado, es que seremos absueltos de tales acusaciones....entonces, quienes acusan están haciendole el trabajo más facil al enemigo...ahora, si no sabemos juzgar a los demás lo mejor es no hacerlo! pues si no juzgas tampoco serás juzgado.

El principio de la sabiduría es el temor a DIos, si realmente temes a Yahve (Alelu-"Yah") debes controlar el juzgar a los demás....si hay momentos en que se te hizo inevitable hacerlo, para eso tenemos un abogado para que nos ayude a arrepentirnos del error cometido hacía los demás....por último, si no puedes controlar el juzgar a los demás debes examinarte interiormente, pues quién es verdadero cristiano "ama a su prójimo como a sí mismo"....y quién ama a su prójimo, no lo juzga de ninguna manera.

la PAZ a ti!
 
Re: ¿COMO HAGO PARA NO JUZGAR A LOS DEMAS?

transforma el juicio en forma de ayuda..diselos como consejo y no como jugar..una cosa es jusgar y otra cosa es decir la verdad claro esta.
 
Re: ¿COMO HAGO PARA NO JUZGAR A LOS DEMAS?

Juzgar es el mayor pecado que existe. Te convierte en anticristo. A diferencia de lo que han expuesto, Cristo no manda a juzgar a las personas cuando nos advierte que juzguemos con juicio justo. "Juzgar" es una palabra de múltiples significaciones: evidentemente estás en lo cierto, no se debe juzgar a las personas. Ahora bien, las situaciones de la vida, los acontecimientos, los bienes y los males del alma y del cuerpo, hay que juzgarlos (es decir, sopesarlos), no según las apariencias, sino según Dios.
 
Estimado Miles Christi

Estimado Miles Christi

Respuesta a Mensaje # 7:
¿De dónde sacas que el juzgar sea el mayor pecado y que de hacerlo nos convierte en anticristos? No es en verdad así. ¡Todo lo contrario!
El juzgar a los demás (no en el sentido de condenar sino de examinar) es una prueba de nuestro amor al prójimo, pues muestra que las personas nos interesan y deseamos su bien.
Una crítica despiadada sin duda que puede ser enfermiza, pero una crítica que propende a la corrección y al bienestar de otra persona siempre será deseable.
Si alguien es una persona que nunca juzga a nadie, es un egocéntrico insensible que sin duda odia que el mundo esté tan poblado.
Un auténtico misionero, es aquel que sabe de personas que mucho padecen por su ignorancia de Dios, y conociendo todo el mal que los rodea, sin embargo va entre ellos porque cree que lleva un mensaje que puede cambiarlo todo en la medida que se rindan al Salvador.
Si somos realmente humanos, constantemente hemos de estar juzgando y discerniendo entre lo bueno y lo malo. No todo es bueno, pero tampoco no todo es malo. ¿Cómo no juzgar?
Si somos realmente cristianos, necesariamente que hemos de juzgar entre las obras de la carne y el fruto del Espíritu. Y en algunos hermanos hemos de ver más de aquellas, y en otros más del amor en sus diversas manifestaciones.
¿Cómo no juzgar entre todas las cosas negativas como la envidia, rivalidad, vanidad, murmuraciones, discusiones que Pablo previene a los filipenses, con lo que es verdadero, honesto, justo, puro, amable, etc. (Flp 4:8)?
Lo que pasa es que en el ánimo de muchos cristianos descuidados pesa mucho aquello de “para que no seáis juzgados”, pero no pensando en la eternidad sino en el presente; pues seguramente consigan mantenerse en la impunidad mientras sepan hacer la vista gorda a las faltas de los demás.
Cuando nos adiestramos convenientemente en la vida cristiana, muchas veces nos sorprendemos que las faltas que primero descubrimos en otros, resulta que nos despiertan a la realidad de que son las mismas en las que nos hallamos. Es como el helio, que primero se descubrió en el Sol y luego se encontró en la Tierra.
Si alguno no lo ve así, estaré atento a considerar lo que diga.
Saludos cordiales.
Ricardo.