¿Solamente descalificando y ofendiendo puedes debatir? Ritmo, música, instrumentos y músicos...!todos son del mundo! ¿O es que conoces alguna banda que haya venido del cielo con partituras y demás?
Podemos ponerle música a los salmos, a cada palabra escrita en la biblia y cantarla o interpretarla al son de diferentes notas rítmicas, sin embargo seguirá siendo música mundana, aunque su mensaje, por la letra sea religioso o teista.
Yo no estoy de acuerdo con los que llaman "mundano" a lo que comnparten día a día con el mundo, porque a no ser que tu mismo des testimonio de vivir encerrado en una caja sellada donde no entren las notas y ondas que nos conectan a todos, con los ritmos, videos, y actividades propias de los seres humanos actuales, seguirás siendo uno mas del mundo, aunque hayas sido apartado para Dios por la misericordia y el sacrificio de Cristo.
Cristo mismo oró al Padre pidiendo no que sacara a sus discípulos del mundo, sino que los guardara del mal.
En un bus, en un tren, en el cine, en el mall, en el supermercado de la esquina, en la casa del vecino, en la casa de un familiar y en miles de lugares y momentos más, compartimos al mundo y lo que en el hay incluyendo la música...Y todo esto es oportunidad de dar testimonio de la verdad, no de actuar como si aquello pudiera contaminar nuestra fe, sino una oportunidad de contaminar a los presentes con nuestra fe.
Pablo mismo decía:
"Por lo cual, siendo libre de todos, me he hecho siervo de todos para ganar a mayor número. Me he hecho a los judíos como judío, para ganar a los judíos; a los que están sujetos a la ley (aunque yo no esté sujeto a la ley) como sujeto a la ley, para ganar a los que están sujetos a la ley; a los que están sin ley, como si yo estuviera sin ley (no estando yo sin ley de Dios, sino bajo la ley de Cristo), para ganar a los que están sin ley. Me he hecho débil a los débiles, para ganar a los débiles; a todos me he hecho de todo, para que de todos modos salve a algunos. Y esto hago por causa del evangelio, para hacerme copartícipe de él."
Hay que forsarlos a entrar y esto no se hace entonando himnos dentro del templo y golpeándose el pecho como lo hacía aquel hombre que señalaba lo mal de los demás, sino, llendo al mismo barro donde se revuelcan y hablándoles del evangelio, aunque para ello tengamos que soportar los acordes de la música que ellos oyen, si es que hay alguna música sonando.
Dios le bendice!
Greivin.