Mis apreciados compañeros:
Vuelvo al foro, ya que, gracias al Todopoderoso, estoy mucho mejor, luego de mi delicada operación.
Les traigo este tema, movido por la lección de Escuela Sabática de este trimestre, cuyo título es: LA REDENCIÓN EN ROMANOS. Lo traigo, porque contiene unas notas de la sra. White que muestran lo que ella cree sobre la justificación por la fe. Sé que algunos de ustedes, sobre todo en el foro de sectas, dicen que ella da demasiado énfasis en la ley, pero podemos darnos cuenta que en sus escritos, la justificación es levantada sobre la ley.Así define ella la justicia por la fe: "es la obra de Dios que abate en el polvo la gloria del hombre y hace por el hombre lo que este no puede hacer por sí mismo" (Testimonios para los Ministros, P. 456).
Esta es otra cita áurea: "Aunque la ley no puede remitir el castigo del pecado, sino cargar al pecador con toda su deuda, Cristo ha prometido perdón abundante a todos los que se arrepienten y creen en su misericordia. El amor de Dios se extiende en abundancia hacia el alma arrepentida y creyente. El sello del pecado en el alma puede ser raído solamente por la sangre del sacrificio expiatorio..." (Mensajes Selectos, Tomo 1: 435, 436).
Vuelvo al foro, ya que, gracias al Todopoderoso, estoy mucho mejor, luego de mi delicada operación.
Les traigo este tema, movido por la lección de Escuela Sabática de este trimestre, cuyo título es: LA REDENCIÓN EN ROMANOS. Lo traigo, porque contiene unas notas de la sra. White que muestran lo que ella cree sobre la justificación por la fe. Sé que algunos de ustedes, sobre todo en el foro de sectas, dicen que ella da demasiado énfasis en la ley, pero podemos darnos cuenta que en sus escritos, la justificación es levantada sobre la ley.Así define ella la justicia por la fe: "es la obra de Dios que abate en el polvo la gloria del hombre y hace por el hombre lo que este no puede hacer por sí mismo" (Testimonios para los Ministros, P. 456).
Esta es otra cita áurea: "Aunque la ley no puede remitir el castigo del pecado, sino cargar al pecador con toda su deuda, Cristo ha prometido perdón abundante a todos los que se arrepienten y creen en su misericordia. El amor de Dios se extiende en abundancia hacia el alma arrepentida y creyente. El sello del pecado en el alma puede ser raído solamente por la sangre del sacrificio expiatorio..." (Mensajes Selectos, Tomo 1: 435, 436).