Las iglesias tradicionales han enseñado que todos los buenos, o justos, van al cielo, y los malos al infierno para sufrir tormento eterno. Probablemente, en cuanto a lo primero, han debido basar sus creencias en las palabras de Jesús, cuando en el Evangelio de Juan dice a sus discípulos que en la casa de su Padre, Jehová, hay muchas moradas, y va a prepararles un lugar para ellos, para que cuando vayan moren con él en el cielo (Juan 14:2,3). O también en lo que dice el apóstol Pablo en su 2ª carta a los tesalonicenses, 4:16, 17, de que Jesús los llamará desde el cielo, despertándolos de la muerte, y se los llevará con él para siempre. Estos y otros textos parecen confirmar esta creencia, pero ¿que hay de lo que se expresa en el Salmo 37:29, de que los justos poseerán la tierra, y vivirán para siempre sobre ella?, o en las profecías de Isaías, 65:21-25, y otras, ¿no se afirma aquí lo contrario?, ¿acaso se contradice la Palabra de Dios? O hay alguna otra explicación que aclare de forma lógica y convincente estas aparentes discrepancias. En cuanto a la doctrina del infierno, también habría mucho que decir, ¿puede un Dios justo y misericordioso condenar a sus criaturas a esta clase de suplicio eterno?
Para los creyentes cristianos, puede que esto no les preocupe poco ni mucho, pues como se consideran justos a sus propios ojos, ellos creen tener asegurada su entrada en el cielo; y en cuanto a los incrédulos o ateos, , como no creen que haya nada después de la muerte, tampoco debe preocuparles gran cosa. Sin embargo, tanto a unos como a otros les convendría saber algo más sobre tal cuestión, pues todos nos hemos de enfrentar al mismo dilema: la muerte, o el final de la vida presente, y quizás sería bueno poder saber con certeza, los que creemos en una vida futura, a donde hemos de ir a parar definitivamente, si a otros mundos o ambientes desconocidos, o continuar en el que ya conocemos, aunque en mejores condiciones. Y para los no creyentes , también podría beneficiarles saber que puede haber pruebas o razones suficientes para confiar en puede existir una vida muchísimo mejor que la que hasta ahora han conocido. ¿Intentamos buscar estas pruebas o razones?
Para los creyentes cristianos, puede que esto no les preocupe poco ni mucho, pues como se consideran justos a sus propios ojos, ellos creen tener asegurada su entrada en el cielo; y en cuanto a los incrédulos o ateos, , como no creen que haya nada después de la muerte, tampoco debe preocuparles gran cosa. Sin embargo, tanto a unos como a otros les convendría saber algo más sobre tal cuestión, pues todos nos hemos de enfrentar al mismo dilema: la muerte, o el final de la vida presente, y quizás sería bueno poder saber con certeza, los que creemos en una vida futura, a donde hemos de ir a parar definitivamente, si a otros mundos o ambientes desconocidos, o continuar en el que ya conocemos, aunque en mejores condiciones. Y para los no creyentes , también podría beneficiarles saber que puede haber pruebas o razones suficientes para confiar en puede existir una vida muchísimo mejor que la que hasta ahora han conocido. ¿Intentamos buscar estas pruebas o razones?