Re: Porque mienten y llaman mentiroso a Dios tan descaradamente los Atalayistas
Tú me preguntas si "Es que yo te exhorto a que confieses al modo judío que hay un solo Dios; o más bien a que manifiestes, según lo que sostiene la fe cristiana sobre la sumisión del Hijo, que hay un solo Dios, cuyo Hijo es Dios nuestro".
Dices eso como si atribuyeses a los judíos las palabras Escucha, Israel: el Señor, tu Dios, es un solo Señor DEUTERONOMIO 6:4, y Yo soy el Señor, y no hay otro fuera de mí Deuteronomio 32:39. Lo ha dicho el mismo Dios. Reconócelo y calla. O mejor explica cómo ha dicho la verdad aquel a quien ninguno de nosotros se atreve a llamar mentiroso. Te repito que expliques cómo es verdadero El Señor, tu Dios, es uno solo Señor. Si nuestros señores dioses son dos, como dices tú, el uno mayor y el otro menor, explica cómo es verdadero Yo soy el Señor, y no hay otro fuera de mí. Y te pido quién ha dicho eso, si es el Padre o es el Hijo. Si el Padre ha dicho: Yo soy el Señor, y no hay otro fuera de mí, no ha dicho la verdad, porque hay otro Señor, que es el Hijo. Si lo ha dicho el Hijo, tampoco Él ha dicho la verdad, porque hay otro Señor, que es el Padre. Pero si eso lo ha dicho la Trinidad, entonces sí que ha dicho la verdad, y demuestra que tú dices mentira.
Efectivamente, según la fe recta, la Trinidad, o sea, el Padre y el Hijo y el Espíritu Santo, en cuyo nombre somos bautizados, es también nuestro único Señor Dios, y fuera de Él no hay otro. Cierto que es el mismo Dios de quien dice el Apóstol: No hay ningún otro Dios, sino uno solo 1 CORINTIOS 8:4. En realidad, si has aceptado que eso se ha dicho del Padre, Cristo no será para ti Dios, porque no puede contradecirse la Escritura cuando dice que No hay ningún otro Dios, sino uno solo. Sin decirte aquí nada del Espíritu Santo, que te he demostrado anteriormente que es Señor Dios y tú lo estás negando. Por tanto, si vosotros fueseis herejes macedonianos, que rechazan consentir en la fe católica solamente en lo que se refiere al Espíritu Santo, estaríais de acuerdo en que el Padre y el Hijo son ciertamente dos, el uno el Padre, el otro el Hijo; y en que son iguales y de una y la misma sustancia, y no obstante no son dos señores dioses, sino que los dos son a la vez un solo Señor Dios. Si vosotros al menos hubieseis llegado al error hasta este punto, ciertamente que no seríais apremiados por las palabras divinas.
Pues vosotros afirmáis que el Padre y el Hijo, que son un solo Señor Dios, ha dicho: No hay otro fuera de mí. Y ¡ojalá que no hubiese más que tratar con vosotros que admitieseis al Espíritu Santo, y que afirmaseis no que la dualidad, sino que la Trinidad es un solo Señor Dios! Pero ahora, cuando proclamáis al Padre Señor Dios y al Hijo Señor Dios, de tal modo que no confesáis que los dos a la vez son un solo Señor Dios, sino dos, el uno mayor y el otro menor, sois alcanzados plenamente por la espada de la verdad, que dice: Escucha, Israel: el Señor, tu Dios, es un solo Señor, el cual grita: Yo soy el Señor, y no hay otro fuera de mí. Tampoco Dios Padre hubiese permitido apartar a los israelitas del culto de muchos dioses falsos de tal modo que fuera a mentirles acerca de un solo Dios y Señor, y a decirles que no hay fuera el Él otro Señor, cuando sabía que su Hijo es Dios y Señor. ¡Imposible que la verdad y el Padre de la verdad engañase a su pueblo con una mentira! ¡Tamaña blasfemia horrenda y detestable es de los herejes, nunca de los católicos!
En una palabra: Dios dice la verdad cuando declara: Escucha, Israel: el Señor, tu Dios, es un solo Señor DUTERONOMIO 6:4. Porque el Padre y el Hijo y el Espíritu Santo no son tres dioses, sino un solo Dios; ni son tres señores, sino un solo Señor. En una palabra, dice la Verdad: Yo soy el Señor, y no hay otro fuera de mí DEUTEONOMIO 32:29 , porque no dice eso solamente el Padre, sino que lo dice la misma Trinidad. Este es el único Señor, y no hay otro fuera de Él. Porque si el Padre dijese: Yo soy el Señor, y no hay otro fuera de mí, negaría en realidad que el Hijo Unigénito es Señor. Y ¿quién de nosotros se va a atrever a confesar que él es el Señor, contradiciéndolo el Padre, cuando dice: Yo soy el Señor, y no hay otro fuera de mí? Por tanto, según la fe recta, esa palabra no es del Padre, sino de la Trinidad, es decir, del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Que enmudezcan las lenguas de los que ignoran la verdad: esa Trinidad es un solo Dios. De este único Dios se dice: Escucha, Israel: el Señor Dios tuyo es un solo Dios. Este Dios único dice: Yo soy el Señor, y no hay otro fuera de mí. Es verdad que el Hijo está sometido al Padre según la forma de hombre. Sin embargo, no son dos dioses y dos señores según la forma de Dios, sino que los dos con el Espíritu Santo es un solo señor.
3. Los testimonios que has alegado del apóstol Pablo hablan contra ti, y no te das cuenta. Efectivamente, él dice: A todos vosotros la gracia y la paz de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo .ROMANOS 1, 17; 1CORINTIOS 1, 3; 2CORINTIOS 1, 2; GALATAS 1, 3; EFESIOS 1, 2. ¿Cómo Jesucristo es Señor, si dice el Padre: Yo soy el Señor, y no hay otro fuera de mí? Luego esta palabra es no del Padre solo, como he dicho, sino de la Trinidad. Alegas otro testimonio, y ése contra ti mismo, cuando dice el Apóstol, según tu lenguaje: "Uno es Dios Padre, de quien proceden todas las cosas, también nosotros en Él; y uno es el Señor Jesucristo, por quien existen todas las cosas, también nosotros en Él". Pero el Apóstol dice: también nosotros por Él; no dice: "en Él". Y ¿qué tiene que ver todo esto en nuestro caso? Deslices semejantes suelen ocurrirles a los que citan de memoria sin leer debidamente los textos. Mira si no atentamente lo que se refiere a esta cuestión.
Advierte que el Apóstol dijo: Para nosotros uno solo es Dios Padre, de quien proceden todas las cosas, también nosotros en Él, y uno solo es el Señor Jesucristo, por quien existen todas las cosas, también nosotros por Él. Ha distinguido perfectamente dos personas, una la del Padre, otra la del Hijo, sin confusión alguna y sin error alguno. Porque no son dos los dioses padres, sino un solo Dios Padre; no son dos los señores Jesucristos, sino un solo Señor Jesucristo. Realmente, en la Trinidad, que es Dios, uno solo es el Padre, no dos o tres; y uno solo es el Hijo, no dos o tres; y uno solo el Espíritu de ambos, no dos o tres. Y el mismo Padre único es ciertamente Dios; y el mismo Hijo único, hasta para vosotros que lo confesáis, es Dios; y el mismo Espíritu de ambos, a pesar de que vosotros lo negáis, es Dios. Del mismo modo, si me preguntas por el Señor, te responderé que lo es cada uno de ellos. Pero proclamo públicamente que todos a la vez no son tres señores dioses, sino un solo Señor Dios. Esa es nuestra fe, porque ésa es la fe recta, que se llama también fe católica. A ti, como contradices a esta fe, te pido que expongas cómo Jesucristo es también Señor, porque has afirmado que no es de la Trinidad, sino del Padre solo la frase Yo soy el Señor, y no hay otro fuera de mí. Sin duda que te echas a temblar. Sin duda que no encuentras qué responder, sólo que no quieras callarte a pesar de quedar confundido. En efecto, si solamente el Padre, y no la Trinidad, que es Dios, ha dicho: Yo soy el Señor, y no hay otro fuera de mí, no hay duda que ha negado que el Hijo es Señor: porque si el Hijo también es Señor, es falso que No hay otro Señor fuera de mí. Pues no se trata de un señor como son los hambres señores de los hombres siervos, a los que el Apóstol dice que son señores según la carne, sino que se trata del Señor a quien es debida esa servidumbre, que en griego se llama 8 " J k g \ " , según la cual se dijo: Adorarás al Señor tu Dios, y a Él solo servirás DEUTERONOMIO 6:13. Si no es la Trinidad este Señor, sino el Padre solo, se nos prohíbe ciertamente servir con tal culto a Cristo Señor, según hemos escuchado: A Él solo servirás. Si está dicho en este sentido, es igual que si dijera "A Dios Padre solo servirás". Por cierto que si es Él solo, y no la misma Trinidad, quien ha dicho: Yo soy el Señor, y no hay otro fuera de mí, ha negado que el Hijo es un Señor semejante, a quien le es debido el culto con el que únicamente se sirve a Dios en la religión verdadera. Efectivamente, no ha dicho "Yo soy el Señor mayor o mejor, y no hay otro tan grande o tan bueno fuera de mí", sino que, queriendo que se le sirva a Él solo con aquel culto que es debido al Señor Dios, dice: Yo soy el Señor, y no hay otro fuera de mí. Por tanto, si esa palabra, como proclama la fe católica, es de un solo Dios, que es la misma Trinidad, sin duda alguna que hay que servirlo a Él solo con ese culto que únicamente es debido al Señor Dios, porque Él es siempre el Señor, y no hay otro fuera de Él.
San Agustin