Una persona a quien considero muy entendida en la materia me planteo esta premisa, la cual se me hizo bastante interesante, pues conforme me explico Cristo vino a servir y no a hacerse servir, lo primero tiene que ver con la autoridad Pastoral de Juan 10, pero lo segundo con el autoritarismo, es la obsesión por el poder y no por Cristo, se refiere al asalariado que no cuida a las ovejas de los ataques del lobo, sin embargo este articulo es más claro al respecto:
el autoritarismo versus el servicio de donde proviene la autoridad Pastoral que Cristo ha delegado.
Por tanto es importante, establecer que es autoridad y que es autoritarismo, pues la autoridad pastoral es servicio, no asi el ancia por obsesión de poder y ser servido que es el autoritarismo.
Me es intersante conocer sus opiniones para clarificar estos conceptos.
Bendiciones.
La autoridad en la Iglesia
por JUAN CLIFFORD
El hombre anhela volver a tener la autoridad que tuvo sobre toda la creación, cuando Dios dijo: “Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza y señoree…en toda la tierra…” (Gén.1:26), y por esto está frustrado viviendo las consecuencias de su propia y exclusiva necedad.
Trataremos este tema desde un punto de vista práctico y realista en lo que afecta al pastor y luego a la membresía de la Iglesia, aquella preciosa “familia de la fe” (¡hermoso título! Gál.6:10).
El pastorado es una de las mayores bendiciones que puede tener un creyente que ama y sirve a su Señor con toda devoción y humildad, pero también una gran responsabilidad como autoridad de la iglesia.
Por lo tanto, ¿cuáles son algunas de las condiciones para que el pastor tenga una auténtica autoridad?
En principio, el Señor debe agigantarse ante él ya que es el modelo al cual hay que aspirar, aquel de quien se nos dice que “enseñaba como quien tiene autoridad” (Mateo 7:29).
Se debe tener amor por las almas perdidas y en particular por sus hermanos -sin reservas, ni condicionamientos-, sobriedad, tolerancia, mansedumbre, templanza y sobre todo humildad.
Estas son condiciones pasivas de la autoridad pero, al parecer, en el ambiente cotidiano la autoridad pastoral se demuestra con órdenes, pisar fuerte, con aire de mandonear, etc. Nada más equivocado. El que obra así es un pastor con autoritarismo que no proviene de Dios. Sin embargo, la autoridad pastoral proviene de Dios, pero jamás destruye, por el contrario, edifica a la iglesia.
En cambio el autoritarismo proviene del otro, destruye y perturba a la Iglesia. Hay algunos pastores (por cierto los menos) que creen que para tener autoridad en la iglesia -al menos los domingos- tienen que usar saco, cinturón y gorra de comisario, cuando el pastor, con la verdadera autoridad bíblica, prefiere vestir el guardapolvo de fagina y servicio para ejercer su vocación entre sus amadas ovejas.
Hasta aquí la autoridad es “pasiva” como lo era la del Señor, quien cada vez que hablaba lo hacía “como quien tiene autoridad”. Sin embargo, Jesús también dio un maravilloso ejemplo de autoridad “activa” cuando “entró en el templo de Dios y echó fuera a todos los que vendían y compraban en el templo…” (Mateo 21:12).
Como diríamos hoy “había que salvar el testimonio de la Casa de Dios”. Entonces podemos estar seguros que el pastor “pasivo” deberá ser también “activo” a fin de salvar alguna situación adversa para la buena marcha de la Iglesia y, el Espíritu Santo dará palabra, sentido común y fuerza para actuar.
Hace varias décadas, el que escribe estas líneas, ejercía el pastorado “pasivo” siendo a la vez Director de la Escuela Dominical, cuando una maestra cometió un acto que no coincidía con la conducta necesaria de una buena maestra cristiana.
Entonces “entré en actividad” y le dije que deseaba hablar con ella. Me contestó que no podía porque estaba ocupada. El domingo próximo pasó exactamente lo mismo. El tercer domingo la tomé del brazo diciéndole “acuérdate que estoy esperando que me des audiencia para hablar contigo”. Me contestó: “A usted don Juan no le voy a dar audiencia porque no tengo interés en hablar con usted”. Le contesté: “tenés razón. Ahora soy yo el que te doy audiencia a vos para mañana a tal hora y en tal lugar, pero ya no va a ser con tu amigo don Juan que te ha visto nacer, sino como parte del Consejo Pastoral de la Iglesia (éramos cinco) ante quien tendrás que dar razón de tu inexplicable conducta”. Lagrimeó y me pidió permiso para que su mamá la acompañara. Fue complacida en su pedido.
La reunión se llevó a cabo. Un poco tensa al principio, pero pronto entre lágrimas y sollozos hubo un real arrepentimiento, pidiendo perdón por su falta. Prácticamente todos lagrimeamos y esa reunión terminó con besos y abrazos.
Más de una vez yo me he preguntado: si la autoridad no hubiera entrado en acción, ¿qué hubiera pasado? Posiblemente hubiera continuado una tirantez entre los maestros, a mí me hubiera quedado un sentir de estar vencido, y la Iglesia en nada se hubiera beneficiado.
Ahora viene una pregunta inquietante: ¿Puede un pastor perder autoridad? Lamentablemente debemos contestar que SI, con letras mayúsculas.
Tomemos por ejemplo el problema del adulterio (Marcos 10:19). Cuando un pastor desobedece este claro mandato, su caída es vertical y cuando llega al fondo encuentra que su “silla” en el Consejo Pastoral ya ha sido retirada. ¡Qué triste…! ¡Pobre Iglesia, pobre familia!
Ahora surge otra pregunta: ¿puede este pastor volver a tener autoridad en la iglesia y ocupar nuevamente su lugar en el Consejo Pastoral? Si hay confesión y un genuino arrepentimiento, puede ser restaurado, porque Dios es amplio en perdonar (Isaías 55:7). La herida se cierra, pero deja una cicatriz y, nunca faltarán algunos hermanos que, periódicamente, lo señalarán para un justificado dolor del pastor y su sufrida familia.
Ahora surge otra pregunta: ¿Hay otras razones por la cual el pastor puede perder autoridad?. Lamentablemente sí. Hay una que es muy triste y puede destruir su tarea. Cuando la esposa del pastor no sigue las enseñanzas de: a) Levítico 19:16, “No andarás chismeando entre tu pueblo”. b) Efesios 4:25, “…desechando la mentira hablad verdad cada uno con su prójimo”. c) Gálatas 5:26, “No nos hagamos vanagloriosos, envidiándonos unos a otros”. Chismes, mentiras y envidias son utilizadas por Satanás para destruir la obra de Dios. Vemos entonces que la tarea del pastor no es fácil, ni tampoco la de su familia.
Hace algunos años estuve en una reunión donde había un buen grupo de jóvenes que expresaron su deseo de ser pastores algún día. Consultaron a un veterano y experimentado pastor que estaba presente, y les dijo que estaba bien su deseo y además era bíblico según 1 Tim.3:1: “Si alguno apetece obispado buena cosa desea” y agregó con una simpática sonrisa: “sin embargo muchachos yo les aconsejo que por algún tiempo sean inapetentes”.
Ahora veremos algunas consideraciones acerca de la autoridad entre la membresía de la Iglesia, ya que no sólo existe la autoridad a nivel pastorado.
Citaré tan sólo tres porciones del Nuevo Testamento:
a) Marcos 3:15 - “y que tuviesen autoridad para sanar enfermedades”. El hermano que tiene esta autoridad (aunque son pocos) no debe negarse a ejercerla, pero el que no la tiene, como el que escribe este artículo, que se abstenga, porque no va a causar sino dificultades.
b) Marcos 6:7 - “…les dio autoridad sobre los espíritus inmundos…”. Aquí cabe un comentario similar al anterior, pero estimo que debemos tener cuidado y reservas cuando surgen sanadores y expulsadores de demonios profesionales. El Señor nos dé gracia para analizar estas situaciones.
c) Mateo 28:18 - “Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra…” (potestad, “eusosia” en el original, es autoridad). Aprovechemos toda esta autoridad para salir a hacer discípulos en todas las naciones. Un verdadero desafío.
Creo que no puede haber ningún creyente que no tenga algún tipo de autoridad, aun cuando no sea más que sobre sí mismo, poniendo en práctica 2 Tim.1:7 - “…Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio”. Si todos nos domináramos, evitando excesos inútiles, qué bueno sería.
Termino con la autorizada palabra de un renombrado escritor sagrado y comentarista bíblico en Inglaterra a principio de siglo, el Dr.F.D.Marsh D.D.:
“Cuando estamos bajo la autoridad de Cristo tenemos toda su autoridad tras nuestro”.
http://www.compromisocristiano.com/autoridad/la-autoridad-en-la-iglesia.html

http://www.amen-amen.net/RV1960/Mateo
Capítulo 18
18:1 En aquel tiempo los discípulos vinieron a Jesús, diciendo: ¿Quién es el mayor en el reino de los cielos?
18:2 Y llamando Jesús a un niño, lo puso en medio de ellos,
18:3 y dijo: De cierto os digo, que si no os volvéis y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos.
18:4 Así que, cualquiera que se humille como este niño, ése es el mayor en el reino de los cielos.
18:5 Y cualquiera que reciba en mi nombre a un niño como este, a mí me recibe.18:6 Y cualquiera que haga tropezar a alguno de estos pequeños que creen en mí, mejor le fuera que se le colgase al cuello una piedra de molino de asno, y que se le hundiese en lo profundo del mar.18:7 ¡Ay del mundo por los tropiezos! porque es necesario que vengan tropiezos, pero ¡ay de aquel hombre por quien viene el tropiezo!
18:8 Por tanto, si tu mano o tu pie te es ocasión de caer, córtalo y échalo de ti; mejor te es entrar en la vida cojo o manco, que teniendo dos manos o dos pies ser echado en el fuego eterno.
18:9 Y si tu ojo te es ocasión de caer, sácalo y échalo de ti; mejor te es entrar con un solo ojo en la vida, que teniendo dos ojos ser echado en el infierno de fuego.
18:10 Mirad que no menospreciéis a uno de estos pequeños; porque os digo que sus ángeles en los cielos ven siempre el rostro de mi Padre que está en los cielos.
Por tanto es importante, establecer que es autoridad y que es autoritarismo, pues la autoridad pastoral es servicio, no asi el ancia por obsesión de poder y ser servido que es el autoritarismo.
Me es intersante conocer sus opiniones para clarificar estos conceptos.
Bendiciones.