El “reunionismo” malogra la comunión

Re: Respuestas a mensajes:

Re: Respuestas a mensajes:

#17 a CreyenteX: De dos años a esta parte disfruto del privilegio de reunirme con un grupo de hermanos que generalmente anda alrededor de los doce, pocos más, pocos menos. Con la experiencia adquirida con ellos, creo que no descuidaríamos el trato fraternal si este número se duplicase o triplicase. Si el corazón está debidamente ejercitado delante del Señor, seguramente que Él nos guiará a atender a los doce, a los 120 (Hechos 1), a los 3.000 y 5.000 convertidos en los capítulos sucesivos. Un grupo cristiano no es necesariamente malo por ser numeroso ni necesariamente bueno por ser reducido. Las oportunidades obviamente que se multiplican siendo menos mientras que tienden a diluirse siendo más, pero si el Señor con su Espíritu están con nosotros la Palabra de Dios iluminará nuestro sendero.

#19 a Older1976: El material que aportaste es excelente. Vale la pena leer y releer un artículo como ese. Ojalá los lectores no se queden meramente asintiendo al mismo, sino que lo compartan con otros y vean como el Señor pueda guiarlos a experimentar todo lo bueno de lo que allí se habla. Muchísimas gracias.
Ricardo.

Tus aportes, hermano Ricardo siempre son buenos porque invitan a la reflexión. Siempre te leo y luego busco la Palabra. Dios iluminará nuestros pasos. En la lectura encontramos la importancia del amor fraternal. Una de las características que debe tener una comunidad cristiana es el amor fraternal. Jesús dice: "Así reconocerán todos que ustedes son mis discípulos, si se tienen amor unos a otros" Juan 13 y 35. Jesús no considera el amor sólo como un sentimiento sino como una fuerza que atraerá a otros hacia Dios

Compartir con los hermanos en la oración y en la lectura edifica y fortalece.

Dios te bendiga
Paula
 
Re: El “reunionismo” malogra la comunión

Compartir con los hermanos edifica y fortalece para enfrentarse a este mundo con todos sus desafíos..
El mundo con toda su superficialidad, consumismo y vicios es enemigo del cristiano. "No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Sí alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él" 1 deJuan 2 y 15"
 
Re: El “reunionismo” malogra la comunión

Compartir con los hermanos edifica y fortalece para enfrentarse a este mundo con todos sus desafíos..
El mundo con toda su superficialidad, consumismo y vicios es enemigo del cristiano. "No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Sí alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él" 1 deJuan 2 y 15"

AMÉN. AMÉN. AMÉN.

El mundo pasa, pero el AMOR es lo único que PERMANECE...DIOS es AMOR,.... y lo único que ÉL desea de nosotros es, que nos AMEMOS, con SU mismo AMOR,...sin hacer acepción de personas, todos los dias, en todo momento, sea cual sea la circunstancia,....y es lo MEJOR. Una vida sin AMOR, LAMENTABLEMENTE es una vida "vacía"...JESÚS (Bendito sea) mostró, con sus PALABRAS, con sus HECHOS, con su VIDA y su MUERTE, SU AMOR a la humanidad entera...

Que DIOS te Bendiga, estimada hermana, con su PAZ y su INFINITO AMOR, SIEMPRE, así como a todos. Amén.
 
Respuestas a Paula y Cátara:

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Mensajes # 21, 22, 23
Muy amadas hermanas en el Señor Jesús: agradezco vuestros aportes que contribuyen al tema y nos animan en el camino, por el que tantas veces nos tocó transitar en solitario.
Si hay un tema prioritario, es precisamente el que ustedes enfatizan. Por eso digo que de una iglesia como la de Hebreos 10:24, nadie se va; y apenas se hallarán casos entre los que tienen la mala costumbre de no reunirse entre ellos mismos, como los del v.25.
El amor fraternal nunca jamás podrá satisfacerse con solamente, domingo tras domingo, mirar las nucas de los sentados en los bancos de más adelante, de cuyos rostros nos vamos olvidando. El haber estado juntos, de cuerpo presente, en un mismo ámbito en el que todos escuchamos el mismo sermón, entonamos los mismos cánticos, y dijimos amén a las mismas oraciones, podrá ser mejor que nada; pero no muestra que hemos estado en COMUNIÓN ni prueba que estuvimos CONGREGADOS.
La iglesia no es una sinagoga. Somos los llamados afuera para congregarnos en torno del Gran Pastor de las ovejas, codo a codo, cabeza a cabeza, hombro con hombro, de los que se apretujan alrededor de su persona, compartiéndonos el mismo amor que Él nos dispensa. No existe amor fraternal sin una relación directa con Cristo, y de existir esta, es imposible que no se ejercite el amor fraternal. La carencia de amor fraternal en cualquier miembro del cuerpo de Cristo, denota que al momento no está asiéndose a la Cabeza, en unión al Señor (Col 2:19). Pero si de veras estamos unidos a Él en comunión de vida, es imposible que los efectos de sus atributos no abunden en nosotros como fruto del Espíritu.
Cierto hermano testificaba que en su iglesia abundaba el amor fraternal. Apremiado a que dijera como era que se manifestaba, contestó:
-Acá podés hacer y decir lo que se te venga en gana. La única prohibición que rige es la de no meterse en la vida de nadie. Nos aceptamos tal como somos sin pretender cambiarnos. Así es que podemos pensar, sentir, decir y hacer de modo muy distinto, pero siempre tolerando las diversas formas ajenas para que igualmente sea aceptada la nuestra.
De un predicador se decía que era amoroso y que rebosaba del amor de Dios. Queriendo saber detalles, un hermano explicó:
-Es de lo más simpático que te podés imaginar. Para él todo está bien. No se hace problema con nada ni con nadie. Nada puede borrar la invariable sonrisa que luce su rostro de oreja a oreja. Sea que mire a un hermano en la ensangrentada camilla donde su destrozado cuerpo accidentado acaba de ser puesto, o visite a una hermana agonizando con sus dolores en un cáncer terminal, siempre dirá que "hay que retener lo bueno" del examen de toda situación, y aún si un miembro de la iglesia le confesara que acaba de serle infiel a su esposa con otra hermana de la congregación, recibirá su ósculo santo y fraterno abrazo pues "para todo hay solución".
Muchos hay que no conocen al Dios de amor que también es luz y verdad, y por lo tanto no tienen siquiera idea de qué cosa sea el "amor fraternal".
Pero damos gracias a Dios que aquí en el Foro, unos a otros nos ayudamos a conocerlo mejor.
Por lo tanto, muchas gracias queridas hermanas por vuestra valiosa colaboración.
Ricardo.
 
Re: Respuestas a mensajes:

Re: Respuestas a mensajes:

#17 a CreyenteX: De dos años a esta parte disfruto del privilegio de reunirme con un grupo de hermanos que generalmente anda alrededor de los doce, pocos más, pocos menos. Con la experiencia adquirida con ellos, creo que no descuidaríamos el trato fraternal si este número se duplicase o triplicase. Si el corazón está debidamente ejercitado delante del Señor, seguramente que Él nos guiará a atender a los doce, a los 120 (Hechos 1), a los 3.000 y 5.000 convertidos en los capítulos sucesivos. Un grupo cristiano no es necesariamente malo por ser numeroso ni necesariamente bueno por ser reducido. Las oportunidades obviamente que se multiplican siendo menos mientras que tienden a diluirse siendo más, pero si el Señor con su Espíritu están con nosotros la Palabra de Dios iluminará nuestro sendero.

#19 a Older1976: El material que aportaste es excelente. Vale la pena leer y releer un artículo como ese. Ojalá los lectores no se queden meramente asintiendo al mismo, sino que lo compartan con otros y vean como el Señor pueda guiarlos a experimentar todo lo bueno de lo que allí se habla. Muchísimas gracias.
Ricardo.

Yo llevo unos 20 años con grupos que van de 5 hasta unos 35. Te aseguro que no es lo mismo.

Saludos.
 
Respuesta a CreyenteX

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#Mensaje 25. Por supuesto que no es lo mismo. Pero nada es igual independiente de los números. La cantidad es apenas un factor entre muchos. Nosotros tenemos cuatro hijos; uno de ellos tiene una niña; mi madre tuvo cinco hijos y mi abuela ocho. Creemos que todos como padres amamos a nuestros hijos y procuramos criarlos lo mejor que nos sea posible. Es obvio también que a mayor cantidad se multiplican los problemas y afanes para dar abasto con los cuidados que los niños demandan. Pero Dios da mayor gracia para que una familia grande sea tan bien suplida y educada como otra más reducida. El primitivo grupo de los Doce tuvo sus dificultades. Lo importante es lo que leemos en Hechos 2:47: "El Señor añadía cada día a la iglesia los que iban siendo salvados". Si Él agrega, no podemos decirle: -Señor,ya somos bastantes y tú sigues agregando más; ¿hasta cuándo? De otro modo se nos representará la escena del marido que regresa a la casa, cansado del trabajo, y su esposa, rodeada de chiquillos le dice: -Querido, una mala noticia: ¡Otra vez estoy embarazada!
Como creemos que el Señor Jesucristo es el prometido de su iglesia, de la que también es único Señor, Cabeza, Maestro y Líder, es lo suficientemente responsable como para que si la iglesia crece en número, su Administrador (el Espíritu Santo) dotará de entre sus miembros a quienes tengan corazón de pastores y mente de maestros para guiar a los suyos hacia su pleno desarrollo.
Otro asunto totalmente diferente al nuestro es si la "iglesia" es vista como una gigantesca empresa que continuamente debe estar ampliando su edificio para dar cabida a las decenas de miles que se juntan para sus shows religiosos.
Nosotros no jugamos a la iglesia ni a las misiones como tantos practican este deporte de sumar números, dinero y fama.
Ellos están en lo suyo y nosotros en lo que es del Señor.
Ellos usan a Dios, su Palabra, su Evangelio y hasta aparentan dirigir al Espíritu Santo, pues ese es su negocio.
Nosotros solo aspiramos a que Dios se digne usarnos para que su Palabra sea expuesta por nuestra boca, su Evangelio se valga de nuestros pies para ser llevado por todo el mundo, y su Espíritu nos capacite, guíe y haga con nosotros como mejor quiera.
Reflexiona, y verás que coincidimos.
Saludos cordiales.
Ricardo.