Juan 1:1- ¿Cristo tuvo preexistencia?

Re: Juan 1:1- ¿Cristo tuvo preexistencia?

de ser cierto entonces para que el sacrificio si ya lo habia hecho.
No creo que cristo el crusificado estuviera en el principio.

Supongo que tienes una concordancia electrónica. Y supongo que tienes muchos libros que hablan de Jesús Cristo. Te invito a que pruebes el intercambiar los nombres Jesús y Cristo. descibrirán que si en la Biblia, o en cualquier autor poner Jesús donde dice Cristo, o vice versa, verás que no cuaja. Jesús y cristo no son sinónimos intercambiables. Pero en eso creo qe concordamos.

Falta definir quién es eterno si Cristo o Jesús. Creo que ambos estamos del mismo lado, ambos reconocemos que Jesús Cristo es Dios, que es el Hijo de Dios, y que él estaba en el principio, en la creación, como creador.

Colosenses 1
el cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo, 14en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados. 15El es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación. 16Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él. 17Y él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en él subsisten; 18y él es la cabeza del cuerpo que es la iglesia,c él que es el principio, el primogénito de entre los muertos, para que en todo tenga la preeminencia; 19por cuanto agradó al Padre que en él habitase toda plenitud, 20y por medio de él reconciliar consigo todas las cosas, así las que están en la tierra como las que están en los cielos, haciendo la paz mediante la sangre de su cruz.

Filipenses 2
5Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, 6el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, 7sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; 8y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. 9Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, 10para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; 11y toda lengua confiesea que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre.

Lamentablemente estos texto, o Juan 1 no nos ayudan a derimir si es Jesús o si es Cristo. Te pido que busques algún texto que nos pueda sacar de la duda.
 
Re: Juan 1:1- ¿Cristo tuvo preexistencia?

Catara

Yo tambien, aunque no soy cataro, me identifico mucho con ellos ya que coincido en mucha de sus creencias.
Dios te bendiga en Cristo
 
Re: Juan 1:1- ¿Cristo tuvo preexistencia?

LA PREEXISTENCIA DE CRISTO: UNA DOCTRINA DE ORIGEN GRIEGO









Por el Dr. Javier Rivas Martínez (MD)



La Biblia de Jerusalén dice:



«En el principio existía la Palabra y la Palabra estaba con Dios, y la Palabra era Dios. Ella estaba en el principio con Dios.Todo se hizo por ella y sin ella no se hizo nada de cuanto existe. En ella estaba la vida y la vida era la luz de los hombres, y la luz brilla en las tinieblas, y las tinieblas no la vencieron (Jn. 1:1-5)».



La influencia de la filosofía griega a partir del Siglo II de la era presente dentro de la recién fundada Iglesia de Cristo fue decisiva para desarraigar casi por completo la verdadera identidad del Hijo de Dios como «Hombre» (1 Tim. 2:5), para otorgársele en esta intromisión pagana una incorrespondiente “deidad”. La filosofía griega logró con mucho éxito conciliar para la Iglesia un Cristo de tiempo eterno y co-sustancial con el Dios verdadero, que compartirá los mismos derechos de adoración e inmortalidad con la Deidad, es decir, una misma jerarquía en todos los aspectos con el Padre, a pesar de ser “hijo”, a pesar de que Cristo afirmó categóricamente la «superioridad del Padre» con respecto a su «Persona» (Jn. 14:28).



La palabra «logos» que se encuentra en los manuscritos antiguos de las santas escrituras posee el mismo significado que el término hebreo «davar» que se interpreta como «palabra». La palabra «logos» fue trastornada de su connotación bíblica real por el mañoso influjo de la filosofía griega que sustenta a “dios” como «principio de la creación». Para los cristianos bajo este valimiento extraño, la palabra «logos» muestra la continua existencia del “hijo” como una persona sin origen o principio, y como “dios”, igual al Padre. Heráclito la empleaba para indicar el «principio que controla el universo». Los estoicos la utilizaban para señalar «el alma del mundo» («anima mundi») y Marco Aurelio utilizó la frase «spermatikos logos» para mostrar el «principio que genera la naturaleza». Lo anterior fue un importante factor para que se entendiera sin acierto a Cristo como el «logos preexistente» que literalmente se encarnó («se hizo carne», verso 14, sarx egeneto, gr.), para tomar “dos naturalezas”: una “humana” y otra “divina”, según la doctrina antibíblica de la “hipóstasis”.



«La Palabra estaba con Dios, significa en realidad, «la que estaba en la mente del Divino desde el principio». No se trata aquí de una literal “personalización” de ella, que se traduce como una agente preexistente, estrechamente intimidado con Dios («Con Dios», pros ton tehon, gr.). Por lo tanto, Cristo, como «el verbo de Dios» (ho logos tou theou, gr.), es el representante humano por excelencia más fiel de la «Palabra de Dios», en obedecerla y promulgarla para fin salvífico.

Jn. 6:38 «Porque he descendido del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me envió».



Jn. 7:16-17 «Jesús les respondió y dijo: Mi doctrina no es mía, sino de aquel que me envió». El que quiera hacer la voluntad de Dios, conocerá si la doctrina es de Dios, o si yo hablo por mi propia cuenta».



Ap. 19:12-13 « Sus ojos, llama de fuego; sobre su cabeza, muchas diademas; lleva escrito un nombre que sólo él conoce; viste un manto empapado en sangre y su nombre es: La Palabra de Dios».



La palabra «logos» (Cabe decir que la palabra «verbo» en la Biblia no existe como tal) proviene de la antigua palabra griega «legö», y significa para Homero «poner a un lado», «recoger», «colocar palabras lado a lado», «hablar», «expresar una opinión». El «logos» homérico es el más atendible para comprender que «la palabra que estaba con Dios» significa claramente el «plan ideal perfecto» del Padre que habría de cristalizarse más tarde, después de la creación del mundo, en un Ser Humano tan singular y libre de pecado por su engendramiento sobrenatural con el propósito de «dar vida a los hombres que estaban muertos en delitos y pecados» (Ef. 2:1).



El «logos» de Juan va mucho más allá de las expectativas y de las elucubraciones de la filosofía griega, por no «incorporar» al Hijo como un agente preexistente, como lo entendió de cierta forma el condenable y malogrado gnosticismo docético. Si el Hijo de Dios preexistió, entonces el monoteísmo hebreo que continuó con la Iglesia es una falsa contradicción bíblica “certificada”. Por tal motivo, la doctrina de “trinidad” politeísta tendría toda la razón del mundo. No habría excusas para atacarla. Certeramente, la Biblia es «monoteísta». No hay nada dentro de sus miles de párrafos que sugiera ni tan siquiera algún rasgo “microscópico trinitario”. Su monoteísmo puede confirmarse en los veros siguientes, de los tantos que hay:



Dt. 6:4 «Oye, Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es».



Is. 44:6 «Así dice Jehová Rey de Israel, y su Redentor, Jehová de los ejércitos: Yo soy el primero, y yo soy el postrero, y fuera de mí no hay Dios».



Jn. 17:3 «Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado».



1 Co. 8:6 «…para nosotros, sin embargo, sólo hay un Dios, el Padre, del cual proceden todas las cosas, y nosotros somos para él; y un Señor, Jesucristo, por medio del cual son todas las cosas, y nosotros por medio de él».



«La gloria que Cristo tuvo antes de la fundación del mundo», consiste en haber sido elegido para este «plan maravilloso» que estaba atemporalmente en la mente infinita de Dios para la redención de los hombres malignos, antes del principio de todas las cosas tridimensionales (Jn. 17:5).



Los textos siguientes, son de mucha importancia para aclarar la que hemos dicho previamente:



Sal. 139:16 «Mi embrión vieron tus ojos,Y en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas Que fueron luego formadas, Sin faltar una de ellas».



Ro.4:17 «(como está escrito: Te he puesto por padre de muchas gentes) delante de Dios, a quien creyó, el cual da vida a los muertos, y llama las cosas que no son, como si fuesen».



Jer.1:5 «Antes que te formase en el vientre te conocí, y antes que nacieses te santifiqué, te di por profeta a las naciones».



Ef.1:4-5 «… según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él, en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad…».



Jn.17:24 «Padre, aquellos que me has dado, quiero que donde yo estoy, también ellos estén conmigo, para que vean mi gloria que me has dado; porque me has amado desde antes de la fundación del mundo».



1 P.1:20 «…ya destinado desde antes de la fundación del mundo, pero manifestado en los postreros tiempos por amor de vosotros…».



Ap. 13:8 «Y la adoraron todos los moradores de la tierra cuyos nombres no estaban escritos en el libro de la vida del Cordero que fue inmolado desde el principio del mundo».



Jn. 8:58 «Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: Antes que Abraham fuese, yo soy» («ego eimi», gr., conjugación en primera persona del singular).



Para acabar, los dejo con un oportuno y excelente comentario de un conocido y serio teólogo unitario:



«La ironía de la historia es que la ortodoxia eventualmente cae por la misma verdadera especulación filosófica. Propusieron un “segundo dios” preexistente, y usaron a Juan para apoyar esta partida del monoteísmo. Las traducciones modernas del prólogo con su Palabra con P mayúscula y el uso de pronombres masculino para logos son un permanente testimonio de la filosofía Griega Filónica la cual ha confundido la fe Hebrea del Nuevo Testamento. Juan ha sido retorcido y malentendido y la víctima fue el monoteísmo unitario de Jesús y sus seguidores (Jn. 5:44, 17:3)».



Dios les bendiga siempre.



Comentario al Texto Griego del Nuevo Testamento, A.T. Robertson.



La Doctrina de la Trinidad: La Herida Auto Infligida del Cristianismo. Anthony F. Buzzard.



Biblia de Jerusalén.



Biblia Reina Valera 1960.



Biblia de Estudio Siglo XXI, Reina Valera 1909.
 
Re: Juan 1:1- ¿Cristo tuvo preexistencia?

Para el anticristiano alfa-no-sé-qué:

¡Mira cómo las declaraciones de Cristo hacen trizas tu anticristianismo!

Evangelio del apóstol Juan, capítulo 10.

12 Jesús se dirigió otra vez a la gente, diciendo:

- Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, tendrá la luz que le da vida, y nunca andará en la oscuridad.

13 Los fariseos le dijeron:

- Tú estás dando testimonio a favor tuyo: ese testimonio no tiene valor.

14 Jesús les contestó:

- Mi testimonio sí tiene valor, aunque lo dé yo mismo a mi favor. Pues yo sé de dónde vine y a dónde voy; en cambio, ustedes no lo saben. 15 Ustedes juzgan según los criterios humanos. Yo no juzgo a nadie; 16 pero si juzgo, mi juicio está de acuerdo con la verdad, porque no juzgo yo solo, sino que el Padre que me envió juzga conmigo. 17 En la ley de ustedes está escrito que cuando dos testigos dicen lo mismo, su testimonio tiene valor. 18 Pues bien, yo mismo soy un testigo a mi favor, y el Padre que me envió es el otro testigo.

19 Le preguntaron:

- ¿Dónde está tu padre?

Jesús les contestó:

- Ustedes no me conocen a mí, ni tampoco a mi Padre; si me conocieran a mí, también conocerían a mi Padre.

20 Jesús dijo estas cosas mientras enseñaba en el templo, en el lugar donde estaban los cofres de las ofrendas. Pero nadie lo arrestó, porque todavía no había llegado su hora.

21 Jesús les volvió a decir:

- Yo me voy, y ustedes me van a buscar, pero morirán en su pecado. A donde yo voy, ustedes no pueden ir.

22 Los judíos dijeron:

- ¿Acaso estará pensando en matarse, y por eso dice que no podemos ir a donde él va?

23 Jesús les dijo:

- Ustedes son de aquí abajo, pero yo soy de arriba; ustedes son de este mundo, pero yo no soy de este mundo. 24 Por eso les dije que morirán en sus pecados; porque si no creen que Yo Soy, morirán en sus pecados.

25 Entonces le preguntaron:

- ¿Quién eres tú?

Jesús les respondió:

- En primer lugar, ¿por qué he de hablar con ustedes? 26 Tengo mucho que decir y que juzgar de ustedes, pero el que me ha enviado dice la verdad, y lo que yo le digo al mundo es lo mismo que le he oído decir a él.

27 Pero ellos no entendieron que les hablaba del Padre. 28 Por eso les dijo:

- Cuando ustedes levanten en alto al Hijo del hombre, reconocerán que Yo Soy, y que no hago nada por mi propia cuenta; solamente digo lo que el Padre me ha enseñado. 29 Porque el que me ha enviado está conmigo; mi Padre no me ha dejado solo, porque yo siempre hago lo que a él le agrada.

30 Cuando Jesús dijo esto, muchos creyeron en él.

31 Jesús les dijo a los judíos que habían creído en él:

- Si ustedes se mantienen fieles a mi palabra, serán de veras mis discípulos; 32 conocerán la verdad, y la verdad los hará libres.

33 Ellos le contestaron:

- Nosotros somos descendientes de Abraham, y nunca hemos sido esclavos de nadie; ¿cómo dices tú que seremos libres?

34 Jesús les dijo:

- Les aseguro que todos los que pecan son esclavos del pecado. 35 Un esclavo no pertenece para siempre a la familia; pero un hijo sí pertenece para siempre a la familia. 36 Así que, si el Hijo los hace libres, ustedes serán verdaderamente libres. 37 Ya sé que ustedes son descendientes de Abraham; pero quieren matarme porque no aceptan mi palabra. 38 Yo hablo de lo que el Padre me ha mostrado; así también ustedes, hagan lo que del Padre han escuchado.

39 Ellos le dijeron:

- ¡Nuestro padre es Abraham!

Pero Jesús les contestó:

- Si ustedes fueran de veras hijos de Abraham, harían lo que él hizo. 40 Sin embargo, aunque les he dicho la verdad que Dios me ha enseñado, ustedes quieren matarme. ¡Abraham nunca hizo nada así! 41 Ustedes hacen lo mismo que hace su padre.

Ellos le dijeron:

- ¡Nosotros no somos hijos bastardos; tenemos un solo Padre, que es Dios!

42 Jesús les contestó:

- Si de veras Dios fuera su padre, ustedes me amarían, porque yo vengo de Dios y aquí estoy. No he venido por mi propia cuenta, sino que Dios me ha enviado. 43 ¿Por qué no pueden entender ustedes mi mensaje? Pues simplemente porque no pueden escuchar mi palabra. 44 El padre de ustedes es el diablo; ustedes le pertenecen, y tratan de hacer lo que él quiere. El diablo ha sido un asesino desde el principio. No se mantiene en la verdad, y nunca dice la verdad. Cuando dice mentiras, habla como lo que es; porque es mentiroso y es el padre de la mentira. 45 Pero como yo digo la verdad, ustedes no me creen. 46 ¿Quién de ustedes puede demostrar que yo tengo algún pecado? Y si digo la verdad, ¿por qué no me creen? 47 El que es de Dios, escucha las palabras de Dios; pero como ustedes no son de Dios, no quieren escuchar.

48 Los judíos le dijeron entonces:

- Tenemos razón cuando decimos que eres un samaritano y que tienes un demonio.

49 Jesús les contestó:

- No tengo ningún demonio. Lo que hago es honrar a mi Padre; en cambio, ustedes me deshonran. 50 Yo no busco mi gloria; hay alguien que la busca, y él es el que juzga. 51 Les aseguro que quien hace caso de mi palabra, no morirá.

52 Los judíos le contestaron:

- Ahora estamos seguros de que tienes un demonio. Abraham y todos los profetas murieron, y tú dices: 'El que hace caso de mi palabra, no morirá.' 53 ¿Acaso eres tú más que nuestro padre Abraham? Él murió, y los profetas también murieron. ¿Quién te has creído que eres?

54 Jesús les contestó:

- Si yo me glorifico a mí mismo, mi gloria no vale nada. Pero el que me glorifica es mi Padre, el mismo que ustedes dicen que es su Dios. 55 Pero ustedes no lo conocen. Yo sí lo conozco; y si dijera que no lo conozco, sería yo tan mentiroso como ustedes. Pero ciertamente lo conozco, y hago caso de su palabra. 56 Abraham, el antepasado de ustedes, se alegró porque iba a ver mi día; y lo vio, y se llenó de gozo.

57 Los judíos dijeron a Jesús:

- Todavía no tienes cincuenta años, ¿y dices que has visto a Abraham?

58 Jesús les contestó:

- Les aseguro que yo existo desde antes que existiera Abraham.

59 Entonces ellos tomaron piedras para arrojárselas; pero Jesús se escondió y salió del templo.

A ver, ¿cómo podrás refutar las declaraciones de Cristo?

Esto tengo que verlo...
 
Re: Juan 1:1- ¿Cristo tuvo preexistencia?

EL LOGOS DE JUAN 1:1 Y LA SUPUESTA PREEXISTENCIA DE JESUCRISTO







"Algunos cristianos antiguos sostuvieron su monoteísmo creyendo que el único Dios simplemente tomó una forma humana y vino a la tierra—en efecto, Dios el Padre nació y fue crucificado como Jesús. Son merecedores de su creencia, pero ella no puede estar derivada legítimamente del Evangelio según Juan. Juan no describe algo así como el concepto hindú de un avatar, como cuando se piensa que el dios Vishnu periódicamente toma una forma mortal para lograr cosas en la tierra...



...¿Qué entonces es el logos?...



Juan dice que fue el agente a través del cual Dios (el Padre) hizo el mundo...Cómo crea Dios en Gen 1.1. Él habla palabras que hacen que las cosas vengan a la existencia. Así es que la palabra es el poder creativo de Dios y el plan y la actividad...theos en Juan 1.1 es usado cualitativa ["y la palabra era divina "] ... por medio de colocar theos primero en un verbo frase, sin el artículo [ho = el], Juan está tratando de hacer énfasis en que el Verbo tiene el carácter apropiado para un ser divino...Como los Cristianos cavilaron sobre este problema en los decenios y los siglos después de Juan, algunos de ellos desarrollaron la idea de la Trinidad...Pero Juan mismo no ha formulado un concepto de la Trinidad en su evangelio.



...Un fracaso para asir el matiz del pensamiento de Juan puede verse en cómo introducen varias traducciones inadecuadamente el pronombre propio masculino 'él ' en Juan 1.1-2. En Juan 1.1 La TEV y LB usan el pronombre 'el' ' para 'la Palabra' en algún punto para reducir la redundancia de Juan diciendo 'la Palabra' tres veces. Una sustitución similar de él ' puede ser visto en Juan 1.2 en el NASB, NIV, NRSV, NAB, Y la AB. En este caso 'él' reemplaza houtos ´este'...todas estas traducciones sugieren que 'la Palabra' es un masculino de algún tipo...la Palabra no es Cristo en el Evangelio según Juan. La Palabra es un ser divino o agente que trasciende las cualidades humanas.



[Lo que acabo de explicar no es alguna interpretación nueva del pasaje. Es, de hecho, la parte de la comprensión ortodoxa dominante dentro del cristianismo, lo que es conocido como ‘cristología de las dos naturalezas'. La 'doctrina de las Dos naturalezas’ no es el único modo posible de entender lo que Juan quiso decir con la Palabra que se hace carne. Sino que aquella doctrina está de acuerdo con Juan en la idea de que Jesucristo no preexiste con Dios, más bien la Palabra sí.]



La preponderancia de la evidencia, de la gramática Griega, del contexto literario, y del ambiente cultural, apoya esta traducción ["y la Palabra era un dios"], del cual "la palabra era divina" sería una variante ligeramente más pulida conllevando el mismo significado básico...el Prejuicio ha moldeado la mayor parte de estas traducciones bastante más de lo que tiene atención exacta para la redacción de la Biblia...Ninguna traducción de Juan 1.1 que puedo imaginar va a ser perfectamente clara y obvia en su significado. Juan es sutil, y no le hacemos servicio reduciendo su sutileza a las crudas simplicidades".

BeDuhn, Verdad en la Traducción, Uni. La prensa de América, 2003, p 113-134.



www.yeshuahamashiaj.org

www.elevangeliodelreino.org
 
Re: Juan 1:1- ¿Cristo tuvo preexistencia?

Exodo 3:14 y Juan 8:58 es un Enlace Ilusorio NT-AT



Exodo 3:14 “Y respondió Dios a Moisés: YO SOY EL QUE SOY. Y dijo: Así dirás a los hijos de Israel: YO SOY me envió a vosotros”.

Juan 8:58 “Jesús les dijo, De cierto, de cierto os digo: Antes que Abraham fuese, yo soy”.

Muchos en la Cristiandad afirman que hay un enlace NT-AT (puente) entre Exodo 3:14 y Juan 8:58, asociando la locución “yo soy” encontrado en ambos versos. Este supuesto enlace se usa para sostener que Jesús es el Dios del éxodo.

Puesto que la locución “yo soy” ocurre en numerosos versos del Antiguo Testamento y Nuevo Testamentos, y no todos del NT envuelven a Jesús. Sin embargo, cuando el famoso “Yo soy” lo dice Jesús, damos por sentado que él fue el Dios del Antiguo Testamento. No importan las consideraciones de gramática que necesita “yo soy” para ser el sujeto y verbo, en vez de un título en todos los demás versos, incluyendo Juan 8:58. ¿Debemos nosotros creer que Jesús no puede usar un lenguaje así como cualquier otro individuo sin que tenga que significar deidad o Dios? En Exodo 3:14, el “yo soy”, en “YO SOY me envió a vosotros”, es el tema de la frase, y me “envió” es el verbo, que es lo que nos dice la expresión “YO SOY” en éxodo 3, que es un título. Todos los demás usos de “yo soy” en el hebreo o Griego no pueden ser títulos porque lo “Yo” es el sujeto en la frase o la cláusula, y la palabra “soy” es el verbo, o predicado en la frase o cláusula.

En Exodo 3:14 el Dios del éxodo usó la locución “yo soy” para nombrarse a sí mismo “yo soy” (“el Auto-existente") y usando estas palabras en semejante forma (debido a la gramática y la estructura de la frase) hacen de estas palabras un título. Sin embargo, en Juan 8:58 Jesús usó la locución “yo soy” (Gr., Ego Eimi) no como un título, sino para atestiguar que su "Mesianidad" existió antes de Abraham. Por consiguiente, la locución “yo soy” tiene muy diferentes significados en estos dos versos.

Para ilustrar esto examinemos Juan 9:9, donde un hombre ciego, a quien Jesús lo había curado, usa la frase Griega idéntica Ego Eimi (yo soy) para manifestar que él era el mismo a quien ellos buscaban. Esta locución es una expresión griega muy común; No es el nombre de un Dios.

En lugar de un enlace ilusorio, miremos la conexión NT-AT de Pedro en Hechos 3:13 para Exodo 3:6 y 15.

Hechos 3:13 “El Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, el Dios de nuestros padres, ha glorificado a su Hijo Jesús, a quien vosotros entregasteis y negasteis delante de Pilato, cuando éste había resuelto ponerle en libertad”.

Exodo 3:6 Y dijo: Yo soy el Dios de tu padre, Dios de Abraham, Dios de Isaac, y Dios de Jacob. Entonces Moisés cubrió su rostro, porque tuvo miedo de mirar a Dios. Además dijo Dios a Moisés: Así dirás a los hijos de Israel: Jehová, el Dios de vuestros padres, el Dios de Abraham, Dios de Isaac y Dios de Jacob, me ha enviado a vosotros. Este es mi nombre para siempre; con él se me recordará por todos los siglos.

La conexión directa “del Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob” para ser el padre de Jesucristo, también conecta el "yo soy” al Dios Padre del Nuevo Testamento. "La unión" de Pedro (puente) muestra que el así llamado puente de Juan 8:58 es en efecto ilusorio.

Otro verso usado para sostener la premisa de que Jesús fue el Dios del Antiguo Testamento es:

Colosenses 1:16 “Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él”

Debería ser señalado que la palabra traducida "por" en este verso es ela palabra Griego, "en" con la locución griega "Por él" que es en auto en el Griego. La traducción literal para esto es “en él”, sin embargo, en algunas instancias, como declara Bullinger, “sirve también para la causa eficiente como emanando desde el interior, y por lo tanto tiene algunas veces la fuerza de por, denotando el instrumento, con, pasando para unión y confraternidad; en que denota inclusión. En denota también continuación en el tiempo.”

En español simple, con lo que somos presentados, según la gramática griega, es una situación donde si Jesús fuese el creador Dios del Antiguo Testamento, entonces ésta sería la traducción correcta. Por otra parte, si Jesús no lo fuese, entonces debería ser "en" en lugar de “por”. Si los traductores fuesen de la opinión de que él fue, entonces naturalmente escogerían “por”. La teología del día sugiere que ellos sí fueron y lo hicieron. Sin embargo, a la luz de las Escrituras presentadas en este artículo, ambos, aquellos ya presentados y aquellos que seguirán, es sugerido que este verso apenas puede usarse para sostener alguna premisa en tal sentido. Esta Escritura debería ser vista no sólo como neutral, sino como indeterminable, hasta que el caso de cada lado sea establecido. Una vez que la materia se resuelva, entonces la traducción puede hacerse. Sin embargo, aun así, este verso nunca calificará como una Escritura de “apoyo” para este asunto, ya que es la resolución del asunto que determina la traducción y comprensión. Puesto que la traducción de esta Escritura depende del resultado del asunto primero, lógicamente no puede usarse para solucionar su propia traducción y la cuestión de la comprensión, no importa cualquier otra.

Hay algunas Escrituras más que algunos usan para sostener una premisa de que Jesús fue el Dios del Antiguo Testamento, pero lo antedicho debería proveer suficiente material alentándonos a reconsiderar. Cualquiera de las demás Escrituras no discutidas en este artículo puede ser colocadas dentro del contexto correcto cuando es tomada la precaución necesaria para evitar crear un conflicto dentro de la Escritura. Por consiguiente, cualesquier Escrituras adicionales necesitan cumplir con esas condiciones ya presentadas. El resultado es una conclusión en donde la opción para identificar una Escritura como una que puede "probar” que Jesús fue el Dios del Antiguo Testamento es simplemente ya no práctico o posible. Esperanzadamente, hemos presentado bastante información para permitirle a uno considerar que estas Escrituras no apoyan la premisa que es discutida, y que para uno ensamblar estos como Escrituras de “apoyo” realmente crea un conflicto directo con literalmente docenas de otras Escrituras.
 
Re: Juan 1:1- ¿Cristo tuvo preexistencia?

...pues como que acá está explicada otra cosa...


Siendo al mismo tiempo perfectamente humano y perfectamente divino, el Señor Jesucristo es semejante y a la vez distinto a los hijos de los hombres. Las Escrituras son muy claras respecto a la semejanza de Él con los humanos (Jn. 1:14; 1 Ti. 3:16; He. 2:14-17), y lo presentan como a un hombre que nació, vivió, sufrió y murió entre los hombres. Pero de igual manera la Biblia enseña que Él es diferente a nosotros, no solamente en el carácter impecable de su vida terrenal, en su muerte vicaria y en su gloriosa resurrección y ascensión, sino también en el hecho maravilloso de su preexistencia eterna.

En cuanto a su humanidad, Él tuvo principio, pues fue concebido por el poder del Espíritu Santo y nació de una virgen. En cuanto a su divinidad, Él no tuvo principio, pues ha existido desde la eternidad. En Isaías 9:6 leemos: «Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado.» La distinción es obvia entre el niño que nació y el Hijo que nos es dado.

Así también en Gálatas 4:4 se declara: «Cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la ley.» El que existía desde la eternidad, llegó a ser, en la plenitud del tiempo, «nacido (la descendencia) de mujer». Declarando que Cristo fue preexistente, meramente se afirma que Él existió antes de que se hubiera encarnado, puesto que todos los propósitos también afirman que Él existía desde toda la eternidad pasada. La idea de que Él era preexistente sólo en el sentido de ser el primero de todos los seres creados (la así llamada herejía arriana del siglo IV) no es una enseñanza moderna. Así las pruebas de su preexistencia y las pruebas para su eternidad pueden ser agrupadas juntas. Es también evidente que si Cristo es Dios, Él es eterno, y si Él es eterno, Él es Dios, y las pruebas para la deidad de Cristo y su eternidad se sostienen unas a otras.

La eternidad y deidad de Jesús es establecida por dos líneas de revelación: 1ª.) Declaraciones directas, y 2ª.) Implicaciones de la Escritura.

A. DECLARACIONES DIRECTAS DE LA ETERNIDAD Y DEIDAD DEL HIJO DE DIOS

La eternidad y deidad de Jesucristo están sostenidas en una vasta área de la Escritura, la cual afirma su infinita Persona y su existencia eterna igual con las otras Personas de la Trinidad. Este hecho no es afectado por su encarnación.

La Escritura declara en Juan 1:1-2: «En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. Este era en el principio con Dios.» De acuerdo a Miqueas 5:2: «pero tú, Belén Efrata, pequeño para estar entre las familias de Judá, de ti me saldrá el que será Señor en Israel; y sus salidas son desde el principio, desde los días de la eternidad.»

Isaías 7:14 afirma su nacimiento virginal y le da el nombre de Emanuel, lo cual significa «Dios con nosotros». De acuerdo a Isaías 9:6-7, aunque Jesús fue un niño nacido, Él fue también dado como un Hijo y es llamado específicamente «el Dios fuerte». Cuando Cristo declaró en Juan 8:58:

«De cierto, de cierto os digo: Antes que Abraham fuese, yo soy», los judíos entendieron que esto era una afirmación de la deidad y la eternidad (cf. Ex. 3:14; Is. 43:13). En Juan 17:5, Cristo, en su oración, declaró: «Ahora, pues, Padre, glorifícame tú para contigo, con aquella gloria que tuve contigo antes que el mundo fuese» (cf. Jn. 13:3). Filipenses 2:6-7 dice que Cristo fue «en forma de Dios» antes de su encarnación. Una declaración más explícita se hace en Colosenses 1:15-19, donde se declara que Jesucristo es, antes de toda la creación, el Creador mismo, y la imagen exacta del Dios invisible. En 1 Timoteo 3:16 se declara a Jesucristo como «Dios... manifestado en carne». En Hebreos 1:2-3 el hecho de que el, Hijo es el Creador y la exacta imagen de Dios se declara nuevamente, y su eternidad se afirma en 13:8 (cf. Ef. 1:4; Ap. 1:11). La Escritura declara muy a menudo que Cristo es eterno y que Él es Dios. La educación contemporánea, la cual acepta la Biblia como la autoridad irresistible con excepción de algunas sectas-, afirma la eternidad y deidad de Cristo.

B. IMPLICACIONES DE QUE EL HIJO DE DIOS ES ETERNO

La Palabra de Dios constante y consistentemente implica la preexistencia y eternidad del Señor Jesucristo. Entre las pruebas obvias de este hecho pueden resaltarse varias:

1. Las obras de la creación son adjudicadas a Cristo (Jn. 1:3; Col. 1:16; He. 1:10). Por lo tanto, Él antecede a toda la creación.

2. El Ángel de Jehová, cuya apariencia se recuerda a menudo en el Antiguo Testamento, no es otro que el Señor Jesucristo. Aunque Él aparece algunas veces como un ángel o aun como un hombre, Él lleva las marcas de la deidad. Él apareció a Agar (Gn. 16:7), a Abraham (Gn. 18:1; 22:11-12; véase Jn. 8:58), a Jacob (Gn. 48:15-16; véase también Gn. 31:11-13; 32:2432), a Moisés (Ex. 3:2, 14), a Josué (Jos. 5:13-14) y a Manoa (Jue. 13:19-22). Él es quien lucha por los suyos y los defiende (2 R. 19:35; 1 Cr. 21:15-16; Sal. 34:7; Zac. 14:1-4).

3. Los títulos adjudicados al Señor Jesucristo indican la eternidad de su Ser. Él es precisamente lo que sus nombres sugieren. Él es «el Alfa y Omega», «el Cristo», «Admirable», «Consejero», «Dios fuerte», «Padre eterno», «Dios», «Dios con nosotros», el «gran Dios y Salvador» y «Dios bendito para siempre». Estos títulos identifican al Señor Jesucristo con la revelación del Antiguo Testamento acerca de Jehová-Dios (compárese Mt. 1:23 con Is. 7:14; Mt. 4:7 con Dt. 6:16; Mr. 5:19 con Sal. 66:16, y Sal. 110:1 con Mt. 22:42-45).
Además, los nombres que el Nuevo Testamento le da al Hijo de Dios se hallan íntimamente relacionados con los títulos del Padre y del Espíritu, lo que indica que Cristo está en un plano de igualdad con la Primera y la Tercera Personas de la Trinidad (Mt. 28:19; Hch. 2:38; 1 Co. 1:3; 2 Co. 13:14; Jn. 14:1; 17:3; Ef. 6:23; Ap. 20:6; 22:3), y explícitamente Él es llamado Dios (Ro. 9:5; Jn. 1:1; Tít. 2:13; He. 1:8).

4. La preexistencia del Hijo de Dios se sobreentiende en el hecho de que Él tiene los atributos de la Deidad: Vida (Jn. 1:4), Existencia en sí mismo (Jn. 5:26), Inmutabilidad (He. 13:8), Verdad (Jn. 14:6), Amor (1 Jn. 3:16), Santidad (He. 7:26), Eternidad (Col. 1:17; He. 1:11), Omnipresencia (Mt. 28:20), Omnisciencia (1 Co. 4:5; Col. 2:3) y Omnipotencia (Mt. 28:18; Ap. 1:8).

5. De igual manera, la preexistencia de Cristo se sobreentiende en el hecho de que Él es adorado como Dios (Jn. 20:28; Hch. 7:59-60; He. 1:6). Por lo tanto, se concluye que siendo el Señor Jesucristo Dios, Él existe de eternidad a eternidad. Este capítulo, que recalca la Deidad de Cristo, debe estar inseparablemente relacionado con el que sigue, en el cual se da énfasis a la humanidad del Hijo de Dios, realizada a través de la encarnación.

Artículo por articulo, escritura por Escritura, a las habladas anticristianas, siempre habrá una respuesta que desmienta las mentiras de estos mequetrefes.
 
Re: Juan 1:1- ¿Cristo tuvo preexistencia?

¿Fue un Jesús preexistente el Dios del Antiguo Testamento?








Nota: He intendado traducir el artículo anterior lo mejor que he podido, pues no soy un experto en estos menesteres, ni mucho menos. Mi inglés está lejos de ser perfecto. Así que si ustedes ven alguna mejor traducción para alguna palabra, frase, renglón o párrafo, me lo pasan para cambiarlo.

Muchos en la Cristiandad han venido a creer que Jesucristo preexistió como el Dios del Antiguo Testamento. Esto ha afectado las enseñanzas de innumerables doctrinas en varias organizaciones. A pesar de muchas y numerosas Escrituras en contra, parece existir evidencia poderosa para apoyar esta premisa. ¿Tenemos nosotros en realidad una Biblia que está en conflicto con sí misma? ¿Podemos saber con seguridad si esto es así? ¿“supera” la evidencia el resto de la Escritura, o puede haber otra explicación?

Las Escrituras comúnmente usadas para "probar" que Jesucristo fue el Dios del Antiguo Testamento

Entre otras cosas, Juan 1:18 y Juan 5:37 son a menudo utilizados como Escrituras fundamentales para probar que Jesús “preexistió” como el YHWH Dios del Antiguo Testamento. Ya que, como ellas explícitamente indican, ningún humano (hombre) alguna vez ha visto a Dios, y muchos, desde Adán y Eva, Abram, Moisés y otros son reconocidos haber visto al Dios del Antiguo Testamento, tiene perfecto sentido, en ese punto, razonar que el YHWH Dios del Antiguo Testamento no podría ser el Padre Dios del Nuevo Testamento.

Juan 1:18 Ningún hombre ha visto a Dios en ningún momento; El Hijo unigénito, que está en el seno del Padre, él le ha dado a conocer

Juan 5:37 Y el Padre mismo, que me ha enviado, ha dado testimonio de mí. Ustedes no han oído su voz en ningún momento, ni han visto su forma.

Comencemos con Juan 5:37.

¿Estaba Jesús manifestando que ningún humano alguna vez había visto o había oído al “Padre”? Por favor considere Mat. 3:16 “Y Jesús, después que fue bautizado, subió luego del agua; y he aquí cielos le fueron abiertos, y vio al Espíritu de Dios que descendía como paloma, y venía sobre él.17 Y hubo una voz de los cielos, que decía: Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia”. (Vea también Mar. 1:11) ¿Acaso no es verdad que al menos San Juan Bautista “oyó” la voz del Padre?

No omitamos esta Escritura: Mateo 17:5 “Mientras él aún hablaba, una nube de luz los cubrió; y he aquí una voz desde la nube, que decía: Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia; a él oíd”. ¿Quién oyó eso? Fue Pedro, Santiago y Juan. Nosotros fácilmente podríamos preguntar, ¿por qué y cómo pudo referirse Juan a una ”audición física” en Juan 5:37 (“Ustedes no han oído su voz en ningún momento, ni han visto su forma), y que fue escrito decenios después del acontecimiento real de Mateo 17 donde el evangelista Mateo registra a gente que sí oye literalmente la voz de Dios? (Vea también Mar. 9 para el relato de Marcos.)

Podríamos notar, en este punto, que algunos proponentes de la premisa que es discutida tomarían la posición que aquel que pronuncia las palabras de Mateo 3:16 y Mateo 17:5 fue de hecho un ángel de Dios obrando de “agente” de Dios. Mientras que el apoyo real para esto es delgado a inexistente, recordémonos que aun si fuera cierto, entonces uno debe permanecer con la posición el “agente” representativo en ambos lados de este debate, que nos dejaría incluir la postulación del “agente” como alguien que también está incluido en la “voz” no oída y la “forma” no vista. Por supuesto, darse cuenta de esta necesidad virtualmente nos obliga a descartar la teoría del “agente” a favor de un Padre Cariñoso mostrando interés personal directo en Su Hijo, como cualquier buen padre lo haría.

A continuación, aún concerniente a Juan 5:37, ¿a quién estaba Jesús hablándole en esta Escritura? Encontramos la respuesta en Juan 5:18 Por esto los judíos (Nota: No todos los judíos, simplemente aquellos para quienes él dirigía esto.) aun más procuraban matarle, porque no sólo quebrantaba el día de reposo, sino que también decía que Dios era su propio Padre, haciéndose igual a Dios. 19 Luego le contestaron a Jesús y le dijeron... ¿No estaba Jesús simplemente haciendo el mismo punto hecho muchas veces en las Escrituras Hebreas? El mismo punto de que Dios 'cegó' a Israel (que realmente quiere decir que él 'los dejó' a ellos quedarse ciegos por sus formas egoístas), parafraseado como: Viendo no ven, y oyendo no oyen. ¡Si esta Escritura debe ser tomada como una pretendida declaración literal, estamos confrontados con limitar su aplicación a sólo aquellos para quienes fue dirigida, y a nadie más! Pero, preguntemos, ¿Por qué Jesús se dirigiría a estos judíos específicos como que nunca habían visto a Dios, cuándo nadie más, vivo en ese tiempo, tampoco lo vieron?” No tiene sentido, pues sería una declaración vacía. Entonces, la realidad es que esta Escritura, en el mejor de los casos, sólo puede probar que esos Judíos en particular a quienes Jesús les hablaba nunca habían visto o habían oído al Dios el Padre. Ellos fueron los “Ustedes” que nunca habían visto ni habían oído a Dios, pero, sea cual fuere, parecería que quizá es bastante más lógico que haya una aplicación figurativa para esta Escritura. Por consiguiente, Juan 5:37 no es, en el mejor de los casos, una Escritura “neutral”, incapaz de usarse para probar o desmentir “que el Dios Padre del Nuevo Testamento no fue el YHWH Dios del Antiguo Testamento”, sin mencionar que no provee pruebas en apoyo de un Jesús preexistente que es YHWH. Ahora note alguna otra cosa que Juan escribe hacia finales de su vida, mucho tiempo después de este incidente.

1 Juan 4:12 Nadie ha visto jamás a Dios. Si nos amamos unos a otros, Dios permanece en nosotros, y su amor se ha perfeccionado en nosotros. Ahora, tomando un acercamiento literal primero, consideremos simplemente lo que esto dice y no dice. No dice, “oye”, u “oyó”, sino sólo “visto”. Ahora este verso ya no parece estar en conflicto con Juan 5:37, y ni está en conflicto con las dos Escrituras de Mateo anteriormente citadas.

Esto no significa 'pasar por alto' la frase “Ningún hombre” con que inicia el verso. 'Ningún hombre' es mejor indicado como 'Nadie', que prosigue a 'visto'. Visto es mejor indicado como 'contemplado' y conlleva con eso el concepto de “contemplar con un propósito”, “ver con deseo”, o “aprecio con admiración”. ¿Podemos decir, “Mira, esto prueba que Juan 5:37 quiere decir lo que yo pensé que significaba?”. Si consideramos que el punto de vista previamente reclamado en Juan 5:37 es defectuoso por las Escrituras de Mateo (y Marcos) entonces nosotros, ni podemos usar a 1 Juan 4 para sostener “nuestro” Juan 5:37, ni Juan 5:37 para apoyar a 1 Juan 4. Otra vez, debemos buscar otra ' explicación 'que no esté en conflicto con algunas otras Escrituras que hemos visto hasta ahora (Mateo, Marcos, Juan, y 1 Juan). Otra vez pregunto, “ A Quién se estaba dirigiendo Juan? ¿Fue este verso una referencia a “todo tiempo” – Pasado /presente/ futuro? ¿O simplemente para los lectores presentes de la carta? Nosotros al menos debemos cuestionar seriamente cualquier sustento posible que podría ser considerado para la premisa que es discutida debido a las Escrituras anteriormente citadas. Esto quiere decir que hemos perdido algo en alguna parte. Cualquier cosa que este verso signifique o implique, debe estar de acuerdo con TODAS las Escrituras anteriormente citadas.

Preguntemos lo siguiente, “¿Estaba Juan aun discutiendo un significado tan literal del todo?” 3 Juan 1:11, “Amado, no imites lo malo, sino lo bueno. El que hace lo bueno es de Dios; pero el que hace lo malo, no ha visto a Dios”. Juan no está siendo literal aquí; Si él lo estuviera, entonces la implicación lógica natural es que aquellos que no fueron malos habían visto “físicamente”, con sus propios ojos, a Dios. Así que, ¿por qué insistiríamos en que Juan es literal en otro sitio, cuándo él escribe las mismas palabras exactas, con aun la misma intención? Así, nosotros ahora tenemos el significado verdadero y la intención de la palabra Griega traducida “visto”. Se ocupa no sólo sobre la percepción literal con la vista, sino que también con la percepción y comprensión mental o espiritual de Dios. Considere en esta luz Juan 1:18 “A Dios nadie le vio jamás; el unigénito Hijo, que está en el seno del Padre, él le ha dado a conocer”. La traducción más literal de la locución, “a Dios nadie le vio jamás” es “A Dios nadie nunca ha contemplado”. Con Juan que escribe este informe hacia fines del siglo 1, más o menos en la época en que él escribió las tres epístolas, ¿no tenemos que considerar que Juan, como cualquiera, mantendría una consistencia en sus escritos? En este caso, él mantiene una consistencia que aparece igualmente en todos sus escritos, y está dirigida hacia un propósito específico basado en las circunstancias del tiempo de los escritos. Manifestar categóricamente que Juan 1:18 & Juan y 5:37 pueden ser usados para apoyar una percepción “física” es simplemente imposible. Hacer eso es sacar dos versos aislados del contexto completo de todas las escrituras inspiradas de Juan, y simplemente no hay ninguna forma de validar esa conducta o conclusión.

Finalmente, concerniente a este punto, no pasemos por alto Juan 6:46 “No que alguno haya visto al Padre, sino aquel que vino de Dios; éste ha visto al Padre”. Otra vez, Juan usa “visto” como “conocer” (percibir). Si usted es un creyente, usted ha “visto” a Dios, si no, usted no lo ha hecho. No leamos en la Escritura lo que nuestra teología “necesita” que “diga”, sino, dese cuenta de que nosotros podemos haber pasado por alto las Escrituras que podrían ayudarnos a aclarar las cosas mejor para cambiar nuestra teología. En esa luz, usted ahora también podría considerar:

Juan 8:19 “Ellos le dijeron: ¿Dónde está tu Padre? Respondió Jesús: Ni a mí me conocéis, ni a mi Padre; si a mí me conocieseis, también a mi Padre conoceríais”.

Juan 14:9 “Jesús le dijo: ¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros, y no me has conocido, Felipe? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre; ¿cómo, pues, dices tú: Muéstranos el Padre?” De hecho, lea el incidente entero por usted mismo y “vea” cuántas veces es usado “visto”, y cómo está directamente relacionado a “conocer” a Jesús o el Padre.

Juan 15:24 “Si yo no hubiese hecho entre ellos obras que ningún otro ha hecho, no tendrían pecado; pero ahora han visto y han aborrecido a mí y a mi Padre”. Estas personas “habían visto" al Padre, pero fue a través de su rechazo de Dios y Jesús. No obstante, el punto es que ellos habían “visto” a Dios, pero al igual que con las otras referencias, es en el contexto de su creencia y conducta, no a través de sus capacidades ópticas “físicas”.

Juan registró todas estas Escrituras. ¿No nos da esto al menos un pequeño entendimiento profundo en su pensar, especialmente al reparar en que todas estas Escrituras se registraron hacia fines de su vida, mucho tiempo después de los acontecimientos del relato del evangelio? ¿Debería ser una cosa extraña aun considerar que la posibilidad de que Juan quiso que el vocablo “visto” sea tomado metafóricamente y literalmente?

No cabe legítimamente o lógicamente afirmar que estos versos de la pluma de Juan "prueban" que Jesús fue el Dios del Antiguo Testamento. La comprensión de la intención de estos versículos, si no ya evidentes, no pueden ser estudiadas aisladas de otras Escrituras, sino que deben ser discernidas a la luz del resto de la Escritura.

¡Sí, pero aquí dice que Jesucristo creó el universo!

Efesios 3:9 “y de aclarar a todos cuál sea la dispensación del misterio escondido desde los siglos en Dios, que creó todas las cosas; por Jesucristo.” Este verso está medianamente explicado rápidamente. Simplemente verifique varias traducciones (vea abajo) y usted encontrarán que “por Jesucristo” no está en los textos, sino que se agregó más tarde por alguien que tuvo una agenda. El resultado se convierte en algo ventajoso para la discusión de que el Padre es el Creador Dios. En cuyo caso la pregunta probable para cualquiera que no piensa de esa manera sería ¿Cómo uno reconcilia la traducción correcta de Efesios 3:9 en apoyo de la premisa de que Jesús fue el Creador Dios?”

El Weymouth: Verso 9. y para mostrar a todos los hombres en una luz clara lo que mi mayordomía es. Es la mayordomía de la verdad la cual en todas las Edades descansa encubierta en la mente de Dios, el Creador de todas las cosas –

El RSV: Verso 9. y hacer a todos los hombres ver cuál es el plan o el misterio encubierto desde hace mucho en Dios que creó todas las cosas.

Esto era de acuerdo al propósito eterno que él ha realizado en Cristo Jesús nuestro Señor. ¿Hay alguna razón que los escritos de Juan no puedan ser comprendidos en el contexto del Padre que tiene previsto esto por adelantado? ¿Podría dar esto una pista de lo que “todas las cosas” son y no son?

¿Pero este versículo lo dice con seguridad?

Hebreos 1:2

El KJV (VRJ) vierte Hebreos 1:2, “en estos últimos días nos ha hablado a nosotros por su Hijo, a quien él nombró heredero de todas las cosas, por quién también él hizo los mundos:” (Heb 1:2).

La locución, “a quien él nombró heredero de todas las cosas” manifiesta que el Padre Eterno nombró heredero a Jesús de todas las cosas. Asumiendo, por el momento que “todas las cosas” incluyen los mundos físicos creados, y que Jesús creó éstos, entonces él habría sido su poseedor, así que ¿qué sentido tiene asignarles cosas que él supuestamente hizo? Pero si Dios el Padre hubiera creado los mundos físicos, entonces él siempre los habría poseído y podría nominar a Jesús como su heredero. También, de haberlo creado Jesús originalmente y luego cederlo al “Padre” cuándo, como algunos creen, fue el tiempo para entregar a su divinidad y reabastecerse de un caparazón mortal, ¿entonces cómo se puede justificar que lo llame una herencia en vez de una restitución?

En realidad, nada de lo antedicho es incluso relevante, como el término “los mundos”, que no tiene nada que ver con la creación física. “Los mundos” es traducido de la palabra griega “aiones”, el cual es la forma plural de aion. Aiones simplemente quiere decir “edades” y guarda relación con un período de tiempo y no a cualquier cosa física. Simplemente no cabe usar una referencia para el tiempo para apoyar una posición relacionada a la creación física, o a la recreación.

Note que en el Apocalipsis existe la continuidad evidente entre “Dios” y su “Cristo”, o “Dios” y el “Cordero”, etcétera (Apocalipsis 7:10&17, 11:15, 12:10, 14:4&10 19:9, 21:22&23, 22:1). Ésta es la misma continuidad presente en estos versos de Hebreos, donde leemos, “Dios” (que debe ser el Padre) y “su Hijo”. Asimismo, la referencia específica para “Dios” que habla con nosotros en estos últimos días, específicamente, después del ministerio de Juan el Bautista “por” su Hijo (verso 2) expresa dos pensamientos bien definidos e inconfundibles. Primero, el Hijo de Dios no es Dios, quienquiera que sea esta figura de Dios, porque están retratadas como dos entidades diferentes. Es decir, a menos que usted acepte el politeísmo, en cuyo caso uno muy bien puede completamente eliminar la distinción exigida por la gramática. En segundo lugar, el uso de la palabra “por” en “por su Hijo” es en particular notable en lo referente a que este uso del Griego “en" representa el “instrumento” a través del cual Dios ha hablado y este instrumento para hablar no es, por consiguiente definitivamente este Dios particular, sino otra vez, una entidad separada de este Dios. Este uso de en es exactamente igual como usado {para “por”} en el verso 1 cuando se refiere a los profetas, ninguno de los cuales fue Dios {el Padre} tampoco. Los traductores han traducido justamente el griego en al español por en versos 1 y 2. Alguna otra cosa que no debería ser pasada por alto aquí es lo que no se dice. Dios no le habló a ninguno como Su Hijo hasta que Su Hijo estuvo aquí, antes de eso él nos habló por los profetas. ¿Notó usted que el Hijo de Dios no está en presente hasta que él es humano? En "tiempos pasados” Dios, no un Jesús preexistente, o un Hijo, fue la entidad que le habló a los profetas. ¿Por qué, si un Jesús preexistente fue el "logos" (el portavoz), Dios usó a los profetas y no al Hijo, a menos que el Hijo de Dios no estuviese en escena hasta que él se convirtió en el Hijo de Dios? Sostener la opinión de que Dios habló “a través" del “Logos” (un Jesús preexistente) al usar los “profetas” del pasado no puede ser apoyado en el uso del lenguaje en los versos 1 y 2. ¿Por qué específicamente admitir el uso del Hijo de Dios en verso 2, pero omitirle alguna referencia a él en verso 1, y luego esperar que nosotros digamos, “ Bravo, pues bien, sabemos que él en Realidad usó al Hijo de Dios en verso 1 también, pero sólo quiso enfatizarlo en el verso 2?” Esto no es honesto y verdadero para el lenguaje. Hacer caso omiso del lenguaje para mantener una “creencia” es vanidad pura, y la “creencia” está fundada en el fraude. Debemos mantener la veracidad, así como también debemos resolver si debemos tener una fe merecedora de todo sacrificio aún la muerte, o que vale para vivir.

Aún en Hebreos

Hebreos 1:13 Pues, ¿a cuál de los ángeles dijo Dios jamás: Siéntate a mi diestra, Hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies? Ésta es una cita de Salmos 110:1 de David. “Jehová dijo a mi Señor: Siéntate a mi diestra, Hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies”. Por numerosas razones de innumerables Escrituras se tiene por entendido que el primer “SEÑOR” sea el Padre Dios y que el segundo “Señor” se refiere al Mesías, Jesucristo. De muchas Escrituras, incluyendo sólo el contexto de Salmos 110, puede ser fácilmente percibido que todas las mayúsculas de “SEÑOR” es el Dios del Antiguo Testamento. No fue hasta Mateo que la identidad específica del Ungido, el Mesías, fue revelada, y demostrada que era Jesús el Cristo. Mateo 22:42 dice, “Dijo el Señor a mi Señor: Siéntate a mi derecha, Hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies?:45 Pues si David le llama Señor, ¿cómo es su hijo?:46 Y nadie le podía responder palabra; ni osó alguno desde aquel día preguntarle más”. El antiguo Israel tuvo por entendido que habría un Mesías. También tuvieron por entendido que el Mesías sería de la línea de David. Su problema, y de muchos hoy, es que no ven, entienden, o en algunos casos, aceptan, que el Mesías fue Jesús. Pero si bien nosotros ahora vemos (note el uso figurativo de “ver” como en Juan?) que fue Jesús, ¿prueban estas Escrituras que Jesús preexistió como YHWH del Antiguo Testamento?

Si consideramos el contexto completo de las Escrituras en duda, el Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento, ninguno de ellos requieren que él preexistió como el Dios del Antiguo Testamento (YHWH), o aun que él preexistió del todo. Específicamente el Salmo 110 mira hacia adelante hasta el fin, eltiempo de la restitución de Israel y la implementación del nuevo pacto de Jeremías 31. Pablo “conecta” Salmos 110 en hebreos 1 para Jesús, el Hijo de Dios; Identificando la letra minúscula “Señor” como una referencia para Jesús. Así, todavía apoyando el hecho que Jesús no era el Dios del Antiguo Testamento. Muchas Escrituras muestran que Siéntate a mi derecha, Hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies no es una realidad hasta el día del señor del que se habló a todo lo largo de las Escrituras, y en particular, el Apocalipsis. Jesús está sentado a la mano derecha de Dios el Padre ahora mismo, pero los enemigos aún no han sido doblegados o sometidos. Note en Hebreos 10:12-13 que Jesús “espera" a la mano derecha de Dios para que los enemigos sean hechos un banquillo.

Además, aun Daniel 7:13-14 apoya a Hebreos 1. El Anciano de Días es el Padre Dios, quien es YHWH, y el “Hijo del Hombre” sería Jesucristo. Sin embargo, Daniel 7 fue puramente futuro y Jesús no había incluso nacido en el momento en que esto estaba escrito. No hay nada en Daniel que requiera que Jesucristo haya preexistido como el Dios del Antiguo Testamento ---excepto en la mente de Dios. ¿Hay alguna otra prueba que podría aclarar más nuestra comprensión de Hebreos 1? ¡Sí!

Hechos 2:34 “Porque David no subió a los cielos; pero él mismo dice:
Dijo el Señor a mi Señor: Siéntate a mi diestra, Hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies Sepa, pues, ciertísimamente toda la casa de Israel, que a este Jesús a quien vosotros crucificasteis, Dios le ha hecho Señor y Cristo”. Aquí vemos, de la proclamación de Pentecostés de Pedro, que Jesús fue el que debió tener el papel de la letra minúscula “señor” en el Salmos 110. ¡Pero note el momento o cuándo sería esto! No fue hasta después de que Jesús nació, murió y ascendió al cielo para estar sentado a la mano derecha del Padre. Pedro manifestó que el Padre “hizo” a ese mismo Jesús no sólo el Mesías, el cual es “Cristo” en español, sino que también “Señor”. Ninguna de estas dos cosas se indica que ocurrió hasta después de que Jesús entró en este mundo.

Otra Escritura comúnmente usada para probar que Jesucristo preexistió y fue el Dios del Antiguo Testamento es:

1 Corintios 10:4 “Todos bebieron la misma bebida espiritual; porque bebían de la roca espiritual que los seguía, y la roca era Cristo”. Muchos afirman que éste prueba que Jesucristo fue el Dios del Antiguo Testamento. ¿Pretendió Pablo para nosotros que llegáramos a esa conclusión? ¿Preguntaría si nosotros creemos que Moisés bautizó a Israel? Los versos 2 y 3 son figurativos, y todos fueron bautizados en Moisés en la nube y en el mar, y todos comieron la misma comida sobrenatural, ¿pero se supone que pensemos que el verso 4 no lo es? No obstante, 2,3, y 4 están todos conectados en el pensamiento. Los Israelitas nunca tampoco se mojaron cruzando el mar Rojo, así es que no puede pretender decir que estuviesen “físicamente” (o literalmente) bautizados. Ni fueron los Israelitas sepultados “en” la “nube”, sino más bien les proveyó refugio y protección. Además, los Israelitas comieron “comida” espiritual y bebieron “agua” espiritual, y se supone que pensemos que la “bebida” es Cristo. ¿Qué entonces, o más bien QUIÉN fue la “comida” espiritual? Sólo la “bebida” está relacionada a Cristo, dejándonos en el aire sobre quién fue la comida, a menos que, claro está, Pablo quisiese decir alguna otra cosa. Parecería que Pablo dijese que estas cosas fueron “tipos” (en verso 11 la palabra ensample significa tipo), por consiguiente la “roca” no fue realmente Cristo, sino sólo le caracterizó. Considere la versión Weymouth del verso 11 Todo esto les continuó sucediendo a ellos con un significado figurativo; Pero fue registrado a manera de admonición para nosotros en quienes los fines de las Edades han llegado. Pablo no ubicó a Cristo con el antiguo Israel. Pablo se ocupó de un simbolismo, o una tipología, eso crea una relación en “tipo” con las acciones y los acontecimientos del éxodo para aquellos de la Cristiandad.

¡Un punto final sobre esto antes de seguir adelante es la consideración del verso 5! 1 Cor. 10:5 “Pero de los más de ellos no se agradó Dios; por lo cual quedaron postrados en el desierto”. Ésta es una referencia específica que está confinada para ser una referencia para el Dios del Antiguo Testamento. ¿Si este Dios de Israel del Antiguo Testamento fuera realmente un Jesús preexistente, que estaba supuestamente presente como la “Roca”, ¿entonces cómo o por qué Pablo identificó al Dios de Israel como otro, o a Jesús como algo aparte del Dios de Israel? La mera referencia en verso 5 para “Dios” demuestra que la “Roca” no es este Dios. Aun intentando intercalar o substituir el vocablo Hebreo “elohiym” para theos, la palabra griega traducida para “Dios”, cae completamente en seco para proveer alguna “conexión” entre la Roca y el Dios de Israel. Aun si sólo miramos esto desde un punto de la lógica, es tristemente inadecuado usarse para intentar apoyar la doctrina en duda. La “Roca” y “Dios” aparecen como dos cosas diferentes. Si Jesús fuese este “Dios”, ¿no estaría entonces Pablo volteando todo el mapa, por así decirlo? Pablo sólo manifiesta que la “Roca” fue una bebida espiritual, sin identificar quién o cuál fue la comida espiritual.

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Re: Juan 1:1- ¿Cristo tuvo preexistencia?

¿Fue un Jesús preexistente el Dios del Antiguo Testamento?








Nota: He intendado traducir el artículo anterior lo mejor que he podido, pues no soy un experto en estos menesteres, ni mucho menos. Mi inglés está lejos de ser perfecto. Así que si ustedes ven alguna mejor traducción para alguna palabra, frase, renglón o párrafo, me lo pasan para cambiarlo.

Muchos en la Cristiandad han venido a creer que Jesucristo preexistió como el Dios del Antiguo Testamento. Esto ha afectado las enseñanzas de innumerables doctrinas en varias organizaciones. A pesar de muchas y numerosas Escrituras en contra, parece existir evidencia poderosa para apoyar esta premisa. ¿Tenemos nosotros en realidad una Biblia que está en conflicto con sí misma? ¿Podemos saber con seguridad si esto es así? ¿“supera” la evidencia el resto de la Escritura, o puede haber otra explicación?

Las Escrituras comúnmente usadas para "probar" que Jesucristo fue el Dios del Antiguo Testamento

Entre otras cosas, Juan 1:18 y Juan 5:37 son a menudo utilizados como Escrituras fundamentales para probar que Jesús “preexistió” como el YHWH Dios del Antiguo Testamento. Ya que, como ellas explícitamente indican, ningún humano (hombre) alguna vez ha visto a Dios, y muchos, desde Adán y Eva, Abram, Moisés y otros son reconocidos haber visto al Dios del Antiguo Testamento, tiene perfecto sentido, en ese punto, razonar que el YHWH Dios del Antiguo Testamento no podría ser el Padre Dios del Nuevo Testamento.

Juan 1:18 Ningún hombre ha visto a Dios en ningún momento; El Hijo unigénito, que está en el seno del Padre, él le ha dado a conocer

Juan 5:37 Y el Padre mismo, que me ha enviado, ha dado testimonio de mí. Ustedes no han oído su voz en ningún momento, ni han visto su forma.

Comencemos con Juan 5:37.

¿Estaba Jesús manifestando que ningún humano alguna vez había visto o había oído al “Padre”? Por favor considere Mat. 3:16 “Y Jesús, después que fue bautizado, subió luego del agua; y he aquí cielos le fueron abiertos, y vio al Espíritu de Dios que descendía como paloma, y venía sobre él.17 Y hubo una voz de los cielos, que decía: Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia”. (Vea también Mar. 1:11) ¿Acaso no es verdad que al menos San Juan Bautista “oyó” la voz del Padre?

No omitamos esta Escritura: Mateo 17:5 “Mientras él aún hablaba, una nube de luz los cubrió; y he aquí una voz desde la nube, que decía: Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia; a él oíd”. ¿Quién oyó eso? Fue Pedro, Santiago y Juan. Nosotros fácilmente podríamos preguntar, ¿por qué y cómo pudo referirse Juan a una ”audición física” en Juan 5:37 (“Ustedes no han oído su voz en ningún momento, ni han visto su forma), y que fue escrito decenios después del acontecimiento real de Mateo 17 donde el evangelista Mateo registra a gente que sí oye literalmente la voz de Dios? (Vea también Mar. 9 para el relato de Marcos.)

Podríamos notar, en este punto, que algunos proponentes de la premisa que es discutida tomarían la posición que aquel que pronuncia las palabras de Mateo 3:16 y Mateo 17:5 fue de hecho un ángel de Dios obrando de “agente” de Dios. Mientras que el apoyo real para esto es delgado a inexistente, recordémonos que aun si fuera cierto, entonces uno debe permanecer con la posición el “agente” representativo en ambos lados de este debate, que nos dejaría incluir la postulación del “agente” como alguien que también está incluido en la “voz” no oída y la “forma” no vista. Por supuesto, darse cuenta de esta necesidad virtualmente nos obliga a descartar la teoría del “agente” a favor de un Padre Cariñoso mostrando interés personal directo en Su Hijo, como cualquier buen padre lo haría.

A continuación, aún concerniente a Juan 5:37, ¿a quién estaba Jesús hablándole en esta Escritura? Encontramos la respuesta en Juan 5:18 Por esto los judíos (Nota: No todos los judíos, simplemente aquellos para quienes él dirigía esto.) aun más procuraban matarle, porque no sólo quebrantaba el día de reposo, sino que también decía que Dios era su propio Padre, haciéndose igual a Dios. 19 Luego le contestaron a Jesús y le dijeron... ¿No estaba Jesús simplemente haciendo el mismo punto hecho muchas veces en las Escrituras Hebreas? El mismo punto de que Dios 'cegó' a Israel (que realmente quiere decir que él 'los dejó' a ellos quedarse ciegos por sus formas egoístas), parafraseado como: Viendo no ven, y oyendo no oyen. ¡Si esta Escritura debe ser tomada como una pretendida declaración literal, estamos confrontados con limitar su aplicación a sólo aquellos para quienes fue dirigida, y a nadie más! Pero, preguntemos, ¿Por qué Jesús se dirigiría a estos judíos específicos como que nunca habían visto a Dios, cuándo nadie más, vivo en ese tiempo, tampoco lo vieron?” No tiene sentido, pues sería una declaración vacía. Entonces, la realidad es que esta Escritura, en el mejor de los casos, sólo puede probar que esos Judíos en particular a quienes Jesús les hablaba nunca habían visto o habían oído al Dios el Padre. Ellos fueron los “Ustedes” que nunca habían visto ni habían oído a Dios, pero, sea cual fuere, parecería que quizá es bastante más lógico que haya una aplicación figurativa para esta Escritura. Por consiguiente, Juan 5:37 no es, en el mejor de los casos, una Escritura “neutral”, incapaz de usarse para probar o desmentir “que el Dios Padre del Nuevo Testamento no fue el YHWH Dios del Antiguo Testamento”, sin mencionar que no provee pruebas en apoyo de un Jesús preexistente que es YHWH. Ahora note alguna otra cosa que Juan escribe hacia finales de su vida, mucho tiempo después de este incidente.

1 Juan 4:12 Nadie ha visto jamás a Dios. Si nos amamos unos a otros, Dios permanece en nosotros, y su amor se ha perfeccionado en nosotros. Ahora, tomando un acercamiento literal primero, consideremos simplemente lo que esto dice y no dice. No dice, “oye”, u “oyó”, sino sólo “visto”. Ahora este verso ya no parece estar en conflicto con Juan 5:37, y ni está en conflicto con las dos Escrituras de Mateo anteriormente citadas.

Esto no significa 'pasar por alto' la frase “Ningún hombre” con que inicia el verso. 'Ningún hombre' es mejor indicado como 'Nadie', que prosigue a 'visto'. Visto es mejor indicado como 'contemplado' y conlleva con eso el concepto de “contemplar con un propósito”, “ver con deseo”, o “aprecio con admiración”. ¿Podemos decir, “Mira, esto prueba que Juan 5:37 quiere decir lo que yo pensé que significaba?”. Si consideramos que el punto de vista previamente reclamado en Juan 5:37 es defectuoso por las Escrituras de Mateo (y Marcos) entonces nosotros, ni podemos usar a 1 Juan 4 para sostener “nuestro” Juan 5:37, ni Juan 5:37 para apoyar a 1 Juan 4. Otra vez, debemos buscar otra ' explicación 'que no esté en conflicto con algunas otras Escrituras que hemos visto hasta ahora (Mateo, Marcos, Juan, y 1 Juan). Otra vez pregunto, “ A Quién se estaba dirigiendo Juan? ¿Fue este verso una referencia a “todo tiempo” – Pasado /presente/ futuro? ¿O simplemente para los lectores presentes de la carta? Nosotros al menos debemos cuestionar seriamente cualquier sustento posible que podría ser considerado para la premisa que es discutida debido a las Escrituras anteriormente citadas. Esto quiere decir que hemos perdido algo en alguna parte. Cualquier cosa que este verso signifique o implique, debe estar de acuerdo con TODAS las Escrituras anteriormente citadas.

Preguntemos lo siguiente, “¿Estaba Juan aun discutiendo un significado tan literal del todo?” 3 Juan 1:11, “Amado, no imites lo malo, sino lo bueno. El que hace lo bueno es de Dios; pero el que hace lo malo, no ha visto a Dios”. Juan no está siendo literal aquí; Si él lo estuviera, entonces la implicación lógica natural es que aquellos que no fueron malos habían visto “físicamente”, con sus propios ojos, a Dios. Así que, ¿por qué insistiríamos en que Juan es literal en otro sitio, cuándo él escribe las mismas palabras exactas, con aun la misma intención? Así, nosotros ahora tenemos el significado verdadero y la intención de la palabra Griega traducida “visto”. Se ocupa no sólo sobre la percepción literal con la vista, sino que también con la percepción y comprensión mental o espiritual de Dios. Considere en esta luz Juan 1:18 “A Dios nadie le vio jamás; el unigénito Hijo, que está en el seno del Padre, él le ha dado a conocer”. La traducción más literal de la locución, “a Dios nadie le vio jamás” es “A Dios nadie nunca ha contemplado”. Con Juan que escribe este informe hacia fines del siglo 1, más o menos en la época en que él escribió las tres epístolas, ¿no tenemos que considerar que Juan, como cualquiera, mantendría una consistencia en sus escritos? En este caso, él mantiene una consistencia que aparece igualmente en todos sus escritos, y está dirigida hacia un propósito específico basado en las circunstancias del tiempo de los escritos. Manifestar categóricamente que Juan 1:18 & Juan y 5:37 pueden ser usados para apoyar una percepción “física” es simplemente imposible. Hacer eso es sacar dos versos aislados del contexto completo de todas las escrituras inspiradas de Juan, y simplemente no hay ninguna forma de validar esa conducta o conclusión.

Finalmente, concerniente a este punto, no pasemos por alto Juan 6:46 “No que alguno haya visto al Padre, sino aquel que vino de Dios; éste ha visto al Padre”. Otra vez, Juan usa “visto” como “conocer” (percibir). Si usted es un creyente, usted ha “visto” a Dios, si no, usted no lo ha hecho. No leamos en la Escritura lo que nuestra teología “necesita” que “diga”, sino, dese cuenta de que nosotros podemos haber pasado por alto las Escrituras que podrían ayudarnos a aclarar las cosas mejor para cambiar nuestra teología. En esa luz, usted ahora también podría considerar:

Juan 8:19 “Ellos le dijeron: ¿Dónde está tu Padre? Respondió Jesús: Ni a mí me conocéis, ni a mi Padre; si a mí me conocieseis, también a mi Padre conoceríais”.

Juan 14:9 “Jesús le dijo: ¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros, y no me has conocido, Felipe? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre; ¿cómo, pues, dices tú: Muéstranos el Padre?” De hecho, lea el incidente entero por usted mismo y “vea” cuántas veces es usado “visto”, y cómo está directamente relacionado a “conocer” a Jesús o el Padre.

Juan 15:24 “Si yo no hubiese hecho entre ellos obras que ningún otro ha hecho, no tendrían pecado; pero ahora han visto y han aborrecido a mí y a mi Padre”. Estas personas “habían visto" al Padre, pero fue a través de su rechazo de Dios y Jesús. No obstante, el punto es que ellos habían “visto” a Dios, pero al igual que con las otras referencias, es en el contexto de su creencia y conducta, no a través de sus capacidades ópticas “físicas”.

Juan registró todas estas Escrituras. ¿No nos da esto al menos un pequeño entendimiento profundo en su pensar, especialmente al reparar en que todas estas Escrituras se registraron hacia fines de su vida, mucho tiempo después de los acontecimientos del relato del evangelio? ¿Debería ser una cosa extraña aun considerar que la posibilidad de que Juan quiso que el vocablo “visto” sea tomado metafóricamente y literalmente?

No cabe legítimamente o lógicamente afirmar que estos versos de la pluma de Juan "prueban" que Jesús fue el Dios del Antiguo Testamento. La comprensión de la intención de estos versículos, si no ya evidentes, no pueden ser estudiadas aisladas de otras Escrituras, sino que deben ser discernidas a la luz del resto de la Escritura.

¡Sí, pero aquí dice que Jesucristo creó el universo!

Efesios 3:9 “y de aclarar a todos cuál sea la dispensación del misterio escondido desde los siglos en Dios, que creó todas las cosas; por Jesucristo.” Este verso está medianamente explicado rápidamente. Simplemente verifique varias traducciones (vea abajo) y usted encontrarán que “por Jesucristo” no está en los textos, sino que se agregó más tarde por alguien que tuvo una agenda. El resultado se convierte en algo ventajoso para la discusión de que el Padre es el Creador Dios. En cuyo caso la pregunta probable para cualquiera que no piensa de esa manera sería ¿Cómo uno reconcilia la traducción correcta de Efesios 3:9 en apoyo de la premisa de que Jesús fue el Creador Dios?”

El Weymouth: Verso 9. y para mostrar a todos los hombres en una luz clara lo que mi mayordomía es. Es la mayordomía de la verdad la cual en todas las Edades descansa encubierta en la mente de Dios, el Creador de todas las cosas –

El RSV: Verso 9. y hacer a todos los hombres ver cuál es el plan o el misterio encubierto desde hace mucho en Dios que creó todas las cosas.

Esto era de acuerdo al propósito eterno que él ha realizado en Cristo Jesús nuestro Señor. ¿Hay alguna razón que los escritos de Juan no puedan ser comprendidos en el contexto del Padre que tiene previsto esto por adelantado? ¿Podría dar esto una pista de lo que “todas las cosas” son y no son?

¿Pero este versículo lo dice con seguridad?

Hebreos 1:2

El KJV (VRJ) vierte Hebreos 1:2, “en estos últimos días nos ha hablado a nosotros por su Hijo, a quien él nombró heredero de todas las cosas, por quién también él hizo los mundos:” (Heb 1:2).

La locución, “a quien él nombró heredero de todas las cosas” manifiesta que el Padre Eterno nombró heredero a Jesús de todas las cosas. Asumiendo, por el momento que “todas las cosas” incluyen los mundos físicos creados, y que Jesús creó éstos, entonces él habría sido su poseedor, así que ¿qué sentido tiene asignarles cosas que él supuestamente hizo? Pero si Dios el Padre hubiera creado los mundos físicos, entonces él siempre los habría poseído y podría nominar a Jesús como su heredero. También, de haberlo creado Jesús originalmente y luego cederlo al “Padre” cuándo, como algunos creen, fue el tiempo para entregar a su divinidad y reabastecerse de un caparazón mortal, ¿entonces cómo se puede justificar que lo llame una herencia en vez de una restitución?

En realidad, nada de lo antedicho es incluso relevante, como el término “los mundos”, que no tiene nada que ver con la creación física. “Los mundos” es traducido de la palabra griega “aiones”, el cual es la forma plural de aion. Aiones simplemente quiere decir “edades” y guarda relación con un período de tiempo y no a cualquier cosa física. Simplemente no cabe usar una referencia para el tiempo para apoyar una posición relacionada a la creación física, o a la recreación.

Note que en el Apocalipsis existe la continuidad evidente entre “Dios” y su “Cristo”, o “Dios” y el “Cordero”, etcétera (Apocalipsis 7:10&17, 11:15, 12:10, 14:4&10 19:9, 21:22&23, 22:1). Ésta es la misma continuidad presente en estos versos de Hebreos, donde leemos, “Dios” (que debe ser el Padre) y “su Hijo”. Asimismo, la referencia específica para “Dios” que habla con nosotros en estos últimos días, específicamente, después del ministerio de Juan el Bautista “por” su Hijo (verso 2) expresa dos pensamientos bien definidos e inconfundibles. Primero, el Hijo de Dios no es Dios, quienquiera que sea esta figura de Dios, porque están retratadas como dos entidades diferentes. Es decir, a menos que usted acepte el politeísmo, en cuyo caso uno muy bien puede completamente eliminar la distinción exigida por la gramática. En segundo lugar, el uso de la palabra “por” en “por su Hijo” es en particular notable en lo referente a que este uso del Griego “en" representa el “instrumento” a través del cual Dios ha hablado y este instrumento para hablar no es, por consiguiente definitivamente este Dios particular, sino otra vez, una entidad separada de este Dios. Este uso de en es exactamente igual como usado {para “por”} en el verso 1 cuando se refiere a los profetas, ninguno de los cuales fue Dios {el Padre} tampoco. Los traductores han traducido justamente el griego en al español por en versos 1 y 2. Alguna otra cosa que no debería ser pasada por alto aquí es lo que no se dice. Dios no le habló a ninguno como Su Hijo hasta que Su Hijo estuvo aquí, antes de eso él nos habló por los profetas. ¿Notó usted que el Hijo de Dios no está en presente hasta que él es humano? En "tiempos pasados” Dios, no un Jesús preexistente, o un Hijo, fue la entidad que le habló a los profetas. ¿Por qué, si un Jesús preexistente fue el "logos" (el portavoz), Dios usó a los profetas y no al Hijo, a menos que el Hijo de Dios no estuviese en escena hasta que él se convirtió en el Hijo de Dios? Sostener la opinión de que Dios habló “a través" del “Logos” (un Jesús preexistente) al usar los “profetas” del pasado no puede ser apoyado en el uso del lenguaje en los versos 1 y 2. ¿Por qué específicamente admitir el uso del Hijo de Dios en verso 2, pero omitirle alguna referencia a él en verso 1, y luego esperar que nosotros digamos, “ Bravo, pues bien, sabemos que él en Realidad usó al Hijo de Dios en verso 1 también, pero sólo quiso enfatizarlo en el verso 2?” Esto no es honesto y verdadero para el lenguaje. Hacer caso omiso del lenguaje para mantener una “creencia” es vanidad pura, y la “creencia” está fundada en el fraude. Debemos mantener la veracidad, así como también debemos resolver si debemos tener una fe merecedora de todo sacrificio aún la muerte, o que vale para vivir.

Aún en Hebreos

Hebreos 1:13 Pues, ¿a cuál de los ángeles dijo Dios jamás: Siéntate a mi diestra, Hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies? Ésta es una cita de Salmos 110:1 de David. “Jehová dijo a mi Señor: Siéntate a mi diestra, Hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies”. Por numerosas razones de innumerables Escrituras se tiene por entendido que el primer “SEÑOR” sea el Padre Dios y que el segundo “Señor” se refiere al Mesías, Jesucristo. De muchas Escrituras, incluyendo sólo el contexto de Salmos 110, puede ser fácilmente percibido que todas las mayúsculas de “SEÑOR” es el Dios del Antiguo Testamento. No fue hasta Mateo que la identidad específica del Ungido, el Mesías, fue revelada, y demostrada que era Jesús el Cristo. Mateo 22:42 dice, “Dijo el Señor a mi Señor: Siéntate a mi derecha, Hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies?:45 Pues si David le llama Señor, ¿cómo es su hijo?:46 Y nadie le podía responder palabra; ni osó alguno desde aquel día preguntarle más”. El antiguo Israel tuvo por entendido que habría un Mesías. También tuvieron por entendido que el Mesías sería de la línea de David. Su problema, y de muchos hoy, es que no ven, entienden, o en algunos casos, aceptan, que el Mesías fue Jesús. Pero si bien nosotros ahora vemos (note el uso figurativo de “ver” como en Juan?) que fue Jesús, ¿prueban estas Escrituras que Jesús preexistió como YHWH del Antiguo Testamento?

Si consideramos el contexto completo de las Escrituras en duda, el Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento, ninguno de ellos requieren que él preexistió como el Dios del Antiguo Testamento (YHWH), o aun que él preexistió del todo. Específicamente el Salmo 110 mira hacia adelante hasta el fin, eltiempo de la restitución de Israel y la implementación del nuevo pacto de Jeremías 31. Pablo “conecta” Salmos 110 en hebreos 1 para Jesús, el Hijo de Dios; Identificando la letra minúscula “Señor” como una referencia para Jesús. Así, todavía apoyando el hecho que Jesús no era el Dios del Antiguo Testamento. Muchas Escrituras muestran que Siéntate a mi derecha, Hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies no es una realidad hasta el día del señor del que se habló a todo lo largo de las Escrituras, y en particular, el Apocalipsis. Jesús está sentado a la mano derecha de Dios el Padre ahora mismo, pero los enemigos aún no han sido doblegados o sometidos. Note en Hebreos 10:12-13 que Jesús “espera" a la mano derecha de Dios para que los enemigos sean hechos un banquillo.

Además, aun Daniel 7:13-14 apoya a Hebreos 1. El Anciano de Días es el Padre Dios, quien es YHWH, y el “Hijo del Hombre” sería Jesucristo. Sin embargo, Daniel 7 fue puramente futuro y Jesús no había incluso nacido en el momento en que esto estaba escrito. No hay nada en Daniel que requiera que Jesucristo haya preexistido como el Dios del Antiguo Testamento ---excepto en la mente de Dios. ¿Hay alguna otra prueba que podría aclarar más nuestra comprensión de Hebreos 1? ¡Sí!

Hechos 2:34 “Porque David no subió a los cielos; pero él mismo dice:
Dijo el Señor a mi Señor: Siéntate a mi diestra, Hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies Sepa, pues, ciertísimamente toda la casa de Israel, que a este Jesús a quien vosotros crucificasteis, Dios le ha hecho Señor y Cristo”. Aquí vemos, de la proclamación de Pentecostés de Pedro, que Jesús fue el que debió tener el papel de la letra minúscula “señor” en el Salmos 110. ¡Pero note el momento o cuándo sería esto! No fue hasta después de que Jesús nació, murió y ascendió al cielo para estar sentado a la mano derecha del Padre. Pedro manifestó que el Padre “hizo” a ese mismo Jesús no sólo el Mesías, el cual es “Cristo” en español, sino que también “Señor”. Ninguna de estas dos cosas se indica que ocurrió hasta después de que Jesús entró en este mundo.

Otra Escritura comúnmente usada para probar que Jesucristo preexistió y fue el Dios del Antiguo Testamento es:

1 Corintios 10:4 “Todos bebieron la misma bebida espiritual; porque bebían de la roca espiritual que los seguía, y la roca era Cristo”. Muchos afirman que éste prueba que Jesucristo fue el Dios del Antiguo Testamento. ¿Pretendió Pablo para nosotros que llegáramos a esa conclusión? ¿Preguntaría si nosotros creemos que Moisés bautizó a Israel? Los versos 2 y 3 son figurativos, y todos fueron bautizados en Moisés en la nube y en el mar, y todos comieron la misma comida sobrenatural, ¿pero se supone que pensemos que el verso 4 no lo es? No obstante, 2,3, y 4 están todos conectados en el pensamiento. Los Israelitas nunca tampoco se mojaron cruzando el mar Rojo, así es que no puede pretender decir que estuviesen “físicamente” (o literalmente) bautizados. Ni fueron los Israelitas sepultados “en” la “nube”, sino más bien les proveyó refugio y protección. Además, los Israelitas comieron “comida” espiritual y bebieron “agua” espiritual, y se supone que pensemos que la “bebida” es Cristo. ¿Qué entonces, o más bien QUIÉN fue la “comida” espiritual? Sólo la “bebida” está relacionada a Cristo, dejándonos en el aire sobre quién fue la comida, a menos que, claro está, Pablo quisiese decir alguna otra cosa. Parecería que Pablo dijese que estas cosas fueron “tipos” (en verso 11 la palabra ensample significa tipo), por consiguiente la “roca” no fue realmente Cristo, sino sólo le caracterizó. Considere la versión Weymouth del verso 11 Todo esto les continuó sucediendo a ellos con un significado figurativo; Pero fue registrado a manera de admonición para nosotros en quienes los fines de las Edades han llegado. Pablo no ubicó a Cristo con el antiguo Israel. Pablo se ocupó de un simbolismo, o una tipología, eso crea una relación en “tipo” con las acciones y los acontecimientos del éxodo para aquellos de la Cristiandad.

¡Un punto final sobre esto antes de seguir adelante es la consideración del verso 5! 1 Cor. 10:5 “Pero de los más de ellos no se agradó Dios; por lo cual quedaron postrados en el desierto”. Ésta es una referencia específica que está confinada para ser una referencia para el Dios del Antiguo Testamento. ¿Si este Dios de Israel del Antiguo Testamento fuera realmente un Jesús preexistente, que estaba supuestamente presente como la “Roca”, ¿entonces cómo o por qué Pablo identificó al Dios de Israel como otro, o a Jesús como algo aparte del Dios de Israel? La mera referencia en verso 5 para “Dios” demuestra que la “Roca” no es este Dios. Aun intentando intercalar o substituir el vocablo Hebreo “elohiym” para theos, la palabra griega traducida para “Dios”, cae completamente en seco para proveer alguna “conexión” entre la Roca y el Dios de Israel. Aun si sólo miramos esto desde un punto de la lógica, es tristemente inadecuado usarse para intentar apoyar la doctrina en duda. La “Roca” y “Dios” aparecen como dos cosas diferentes. Si Jesús fuese este “Dios”, ¿no estaría entonces Pablo volteando todo el mapa, por así decirlo? Pablo sólo manifiesta que la “Roca” fue una bebida espiritual, sin identificar quién o cuál fue la comida espiritual.

http://apologista.blogdiario.com/tags/PREEXISTENCIA/

No te hagas tanto atado..., la doctrina de la Trinidad es mucho más facil de entender cuando se escudriña qué enseña la Biblia respecto al origen y naturaleza del Hijo (y del Espíritu Santo).

Esa es la pregunta que todo cristiano debiera contestarse, no otra... y fue la pregunta que por lo demás, se hicieron los primeros cristianos... asiduos lectores de la Biblia porque no vayan a creer que ustedes son los primeros en leer la Biblia y llegar a determinadas conclusiones doctrinales...

La doctrina de la Trinidad está magistralmente condensada en la siguiente afirmación del Concilio de Nicea en el 325 DC.

“Dios verdadero de Dios verdadero, engendrado, no creado, de la misma naturaleza del Padre,” (Concilio de Nicea; 325 DC)

¿Entienden la doctrina o aún no?

Por si acaso, la Iglesia Católica nunca ha afirmado que la Biblia enseñe explicitamente la doctrina de la Trinidad sino que implícita o tacitamente por cuanto es una enseñanza que se deduce necesariamente de la Biblia... tal como la doctrina de la inmaculada concepción de María y otras...
 
Re: Juan 1:1- ¿Cristo tuvo preexistencia?

¿Fue un Jesús preexistente el Dios del Antiguo Testamento?








Nota: He intendado traducir el artículo anterior lo mejor que he podido, pues no soy un experto en estos menesteres, ni mucho menos. Mi inglés está lejos de ser perfecto. Así que si ustedes ven alguna mejor traducción para alguna palabra, frase, renglón o párrafo, me lo pasan para cambiarlo.

todo el mapa, por así decirlo? Pablo sólo manifiesta que la “Roca” fue una bebida espiritual, sin identificar quién o cuál fue la comida espiritual.

http://apologista.blogdiario.com/tags/PREEXISTENCIA/

No traduzca, empresa tu sentir y tu posición, no mas copy.
 
Re: Juan 1:1- ¿Cristo tuvo preexistencia?

Hola, emiliojorge.

Más allá de los concilios, la misma Escritura nos da a conocer Quien es el Hijo:

Carta del apóstol Pablo a hos hebreos, capítulo 1.

5 Porque Dios nunca dijo a ningún ángel:
"Tú eres mi Hijo;
yo te he engendrado hoy."

Ni dijo tampoco de ningún ángel:
"Yo seré un padre para él,
y él será un hijo para mí." 6 Pero en otro lugar, al presentar a su Hijo primogénito al mundo, dice:
"Que todos los ángeles de Dios lo adoren." 7 Respecto a los ángeles, Dios dice:
"Hace que sus ángeles sean como vientos,
y como llamas de fuego sus servidores." 8 Pero respecto al Hijo, dice:
"Tu reinado, oh Dios, es eterno,
y es un reinado de justicia.
9 Has amado lo bueno y odiado lo malo;
por eso te ha escogido Dios, tu Dios,
y te ha colmado de alegría
más que a tus compañeros." 10 También dice:
"Tú, oh Señor, afirmaste la tierra desde el principio;
tú mismo hiciste el cielo.
11 Todo ello dejará de existir,
pero tú permaneces para siempre.
Todo ello se gastará como la ropa;
12 ¡lo doblarás como se dobla un vestido,
lo cambiarás como quien se cambia de ropa!
Pero tú eres el mismo;
tu vida no terminará." 13 Dios nunca dijo a ninguno de los ángeles:
"Siéntate a mi derecha,
hasta que yo haga de tus enemigos el estrado de tus pies." 14 Porque todos los ángeles son espíritus al servicio de Dios, enviados en ayuda de quienes han de recibir en herencia la salvación.

Cristo también dijo: "Un esclavo no pertenece para siempre a la familia; pero un hijo sí pertenece para siempre a la familia." (Jn 8:35)

Creemos en la preexistencia del Hijo por testimonios como éste:

Libro de las revelaciones, capítulo 1.

10 Y sucedió que en el día del Señor quedé bajo el poder del Espíritu, y oí detrás de mí una fuerte voz, como un toque de trompeta, 11 que me decía: "Escribe en un libro lo que ves, y mándalo a las siete iglesias de la provincia de Asia: a Éfeso, Esmirna, Pérgamo, Tiatira, Sardes, Filadelfia y Laodicea."

12 Me volví para ver de quién era la voz que me hablaba; y al hacerlo vi siete candelabros de oro, 13 y en medio de los siete candelabros vi a alguien que parecía ser un hijo de hombre, vestido con una ropa que le llegaba hasta los pies y con un cinturón de oro a la altura del pecho. 14 Sus cabellos eran blancos como la lana, o como la nieve, y sus ojos parecían llamas de fuego. 15 Sus pies brillaban como bronce pulido, fundido en un horno; y su voz era tan fuerte como el ruido de una cascada. 16 En su mano derecha tenía siete estrellas, y de su boca salía una aguda espada de dos filos. Su cara era como el sol cuando brilla en todo su esplendor.

17 Al verlo, caí a sus pies como muerto. Pero él, poniendo su mano derecha sobre mí, me dijo: "No tengas miedo; yo soy el primero y el último, 18 y el que vive. Estuve muerto, pero ahora vivo para siempre.

Quedo de ustedes.
 
Re: Juan 1:1- ¿Cristo tuvo preexistencia?

Hola, emiliojorge.

Más allá de los concilios, la misma Escritura nos da a conocer Quien es el Hijo:

Lo bueno del concilio de Nicea es que centra la solución de la controversia donde debe estar, a saber, en el origen y naturaleza del Hijo (y del Espíritu Santo) según las Escrituras.

No como han hecho los antitrinitarios durante 20 siglos aproximadamentre, que es repetir por cielo, mar y tierra que la trinidad no es una enseñanza bíblica, cuando la Iglesia Católica (es decir, el concilio de Nicea) nunca enseñó que la doctrina de la Trinidad fuese una enseñanza explícita de la Biblia sino que una enseñanza implícita o tácita en tanto, se deduce necesariamente de la Biblia...

La Biblia enseña claramente que el Hijo nació (procedió, salió, emanó, surgió, brotó) del Padre, el único Dios (el Padre es eterno por lo tanto porque es Dios) y nadie puede nacer del Padre que no sea eterno también... obvio...

De ahí que la Biblia llame al Hijo, el Hijo de Dios y al Espíritu Santo, el Espíritu de Dios.

El Hijo es a Dios, como los rayos del sol, al sol...
 
Re: Juan 1:1- ¿Cristo tuvo preexistencia?

LA FUTURA GLORIA DEL MESÍAS EN JUAN 12:41 (¿A QUIÉN VIO ISAÍAS?)


”Isaías dijo estas cosas porque vio a su [Mesías] gloria y habló acerca de él”.

Este verso es utilizado en un intento para demostrar que Jesús es Jehová (trinitario) o que Jesús preexistía con Jehová en tiempos de Isaías. Sin embargo, la pregunta es: ¿qué parte de Isaías fue una cita de Juan en el versículo 41?

Juan 12:38-41: 38 “para que se cumpliese la palabra del profeta Isaías, que dijo: Señor, ¿quién ha creído a nuestro anuncio? ¿Y a quién se ha revelado el brazo del Señor? (Citando Isaías 53:1) Por esto no podían creer, porque también dijo Isaías: Cegó los ojos de ellos, y endureció su corazón; Para que no vean con los ojos…(citando Isaías 6:10), Isaías dijo esto cuando vio su gloria (del Mesías), y habló acerca de él..”

Aunque todas las Biblias de referencia cruzada dan a Isaías 6:1 “Vi a Jehová sentado en un trono y sus faldas llenaban el templo” como referencia para Juan 12:41 porque la cita Isaías 6:10 es la más cercana a él, no hay, sin embargo, ninguna prueba directa de que esta es la referencia que Juan tenía en mente. Parece más probable que Juan 12:41 es una referencia a las numerosas declaraciones de Isaías sobre el Mesías futuro, y en particular a Isaías 52:13 sobre el siervo sufriente. Esto se relaciona con Isaías 53:1 y, dado el contexto de Juan 12:41 que es el de la muerte del siervo sufriente (52:32, 33) y de su gloria (52:23, 28), es parte de la misma profecía:

“He aquí que mi siervo será prosperado, será engrandecido y exaltado, y será puesto muy en alto. (Isaías 52:13 Septuaginta).

• Hay muchos más puntos de contacto entre Isaías 52:13-53:12 y Juan 12, que entre Isaías 6 y Juan 12.

En El comentario Pilar del Nuevo Testamento, el Evangelio según San Juan, el Profesor D.A. Carson señaló que, en el capítulo 12 de Juan bien podría ser el pensamiento del Siervo doliente, que fue exaltado… lo que hace que sea muy probable es la docena de matices de Isaías 52:13-53:12 hallados en Juan 12 que muestran que el evangelista tenía la canción del Siervo en mente cuando compuso el capítulo. pp. 449-450.

• La frase “estas cosas”, en plural, se refiere a lo que se dice en Isaías 53:1, así como 6:10. Así que la gloria que se señala en Juan 12:41 no es la gloria de Jehová se señalada en la visión de Isaías 6:1, sino que es la gloria futura del Mesías se descrita más tarde en la mayor parte de Isaías, es decir, en 9:6-7, 11:1-10, 16:5; 32:1, 33:17, 42:1-4, 52:13 a 53:12 y 61, :1-3.

• Isaías 6:1 se describe a Jehová, pero el contexto del verso 10 es el de “¿Quién irá por nosotros?” (Verso 8- ocho) y así se refiere a la respuesta negativa al mensaje profético y los hechos del Mensajero de Dios [ "El brazo de Jehová en 53:1] y no las acciones de Jehová mismo.

• La incredulidad de los Judíos es profética, lo que hace la gloria del Mesías también profética y futura.

Andreas Köstenberger Profesor de Nuevo Testamento y Director de estudios de Doctorado / Th.M. en el Seminario Teológico Bautista del Sureste, comentó que:

“El primer pasaje citado es Isa. 53:1 LXX (cf. Rom. 10:16). En el contexto original, se hace referencia al Siervo del Señor, que fue rechazado por el pueblo, pero exaltado por Dios (cf. Isa. 52:13-15). En Juan, el verso se aplica a Jesús el Mesías, que es aquel siervo prometido, y al rechazo de su mensaje y señales ( «brazo del Señor ‘) por la Judíos … A raíz de dos citas Isaiánicas en 12:38 y 12:40, el evangelista concluye que “Isaías vio la gloria de Jesús” (cf. 8:56). A la luz de la cita anterior de Isa. 6:10, algunos dicen que los antecedentes de la presente exposición es la narración de llamada en Isaías 6. Sin embargo, aunque autou (su) probablemente se refiere a Jesús, Juan no dice que Isaías vio a Jesús, sino que vio la gloria de Jesús. Por lo tanto, no es necesario concluir que el evangelista creía que Isaías vio «el Cristo preexistente” (Schnackenburg 1990: 2,416; cf. Talbert 1992: 180; DB Smith, 1999: 244) o que vio a Jesús en alguna forma pre encarnada» (Carson 1991: 449). Más bien, Isaías previó que Dios estaba complacido con un Siervo sufriente que sería «resucitado, levantado y exaltado” (52:13), pero que fue “traspasado por nuestras rebeliones” y que “cargó con los pecados de muchos” (53: 5, 12) (véase esp. Evans, 1987). Por lo tanto, Isaías sabía que la gloria de Dios se revela a través de un Mesías sufriente, algo considerado imposible por la multitud (Juan 12:34). Como Abraham, Isaías vio el “día” de Jesús (cf. Juan 8:56, 58).” Baker, Comentario exegético sobre el Nuevo Testamento, pp. 390-392).

Así que la exégesis no es correcta cuando los comentaristas hacen de Isaías 6:1 la referencia de Juan 12:41, cuando, de hecho, las únicas Escrituras citadas por Juan son Isaías 6:10 y 53:1. Por lo tanto, Juan 12:41 no equipara a Jesús con Dios. Cualquier semejante ecuación significaría que Jesús era “Dios el Padre.” Esta sería entonces la enseñanza herética del Modalismo.

Además, Juan 12:41 no se refiere a un ya literalmente existente ser con una gloria pre- humana. Este verso puede ser similar a “Abraham se regocijó ante la perspectiva de ver mi [Jesús] día, y él lo vio” (Juan 8:56) a través de los ojos de la fe o, posiblemente, una visión.

RETRATO DE JUAN DE JESÚS

Así que la visión de Isaías de la gloria futura del Mesías concernió a su ministerio como “el siervo sufriente” y muerte y fue lo que Juan se refiere en 12:41.


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Re: Juan 1:1- ¿Cristo tuvo preexistencia?

EL QUE HA “VISTO” AL PADRE JUAN 6:46—¿PRUEBA ESTE PASAJE LA PREEXISTENCIA DE JESUCRISTO?




Por Jimmy Nerd

“No es que alguien haya visto al Padre, sino el que es de Dios, éste ha visto al Padre”.

EL CONTEXTO:

El verso anterior – 45 cita a Isaías 54:13

” … Todos ellos serán enseñados por Jehová ‘. Todo el que ha oído hablar del Padre y ha aprendido, viene a mí”

En griego, "conocer" y "ver" son casi sinónimos de acuerdo con Kittel y Friedrich, Diccionario Teológico del Nuevo Testamento. La palabra griega usada aquí es eoraken como en Juan 1:18 que vincula “ver” a Dios con la comprensión de él a causa de la “explicación” que hace Jesús de él.

Eoraken es de horao y significa: percibir, percibir espiritualmente, o familiarizarse con la experiencia E. g:

“El que ha visto a mí ha visto al Padre” (Juan 14:9) en el sentido de “El que me ha percibido espiritualmente ha percibido espiritualmente al Padre.” Véase también Juan 12:45.

Esto no puede significar simplemente la captación de la apariencia físicamente de Jesús, sino, más bien, que aquellos que llegan a conocer a Jesús llegan conocer o perciben espiritualmente al Padre.

Job no vio físicamente a Dios. Sin embargo, después de su experiencia él conoció a Dios mucho mejor que antes, aunque de modo limitado:

“De oídas te había oído; Mas ahora mis ojos te ven ” (Job 42:5).

Evidentemente esta no era de la misma profundidad de comprensión como lo que Jesús “vio”” del Padre. Como señala Juan 1:18, Jesús explicó al Padre, así:

“Yo hablo lo que he visto cerca del Padre ” (Juan 8:38).

RETRATO DE JUAN DE JESÚS

Es suposición por parte de aquellos que creen en la pre-existencia pensar que Jesús se refirió a la “visión” del Padre en un momento antes de su venida a la existencia en el seno de María. Durante casi 30 años de vida Jesús estaba “viendo” al Padre y, de hecho, utilizó el tiempo presente al afirmar que:

“El Hijo no puede hacer una sola cosa de su propia iniciativa, sino lo que ve (blepo gr.) hacer al Padre (participio presente).” (Juan 5:19). Blepo se suele traducir como “ver”.

NOTA: El Diccionario de Teología de las palabras del NT nos informa que blepo:

“Está cerca de horao en significado” … y que … “también representa las funciones intelectuales”.

No hay ninguna razón lógica para entender que Juan 6:46 se refiere a otra cosa diferente que la “visión” que él tiene del Padre mientras él está en la tierra. Uno no debe saltar a la conclusión de que el “ver al Padre” de Jesús quiere decir que Jesús existió antes, de lo contrario lógicamente tendría que pensar que existía antes de Isaías, porque él dijo: “han visto mis ojos al Rey, Jehová de los ejércitos “(Isaías 6:1, 5). En este caso el “ver” fue por medio de una visión.

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Re: Juan 1:1- ¿Cristo tuvo preexistencia?

LA PREEXISTENCIA DE CRISTO Y EL GNOSTICISMO


Por el Dr. Javier Rivas Martínez (MD)

No solamente la filosofía griega contribuyó para el establecimiento dentro de la Iglesia de la herejía que habla de un “hijo de dios preexistente y divino”, sino también el gnosticismo, una mezcla de esta filosofía, primordialmente, la platónica, y de otras ideas orientales, puso su “granito de arena” para consolidarla más, logrando distorsionar en su negativa dualidad la naturaleza Humana tan exclusiva del Cristo de las escrituras.

En el tiempo en que Juan escribió su primera carta que lleva su nombre, en la ciudad de Efeso, entre el año 80-95 de la era actual, el movimiento gnóstico, que se desarrolló con plenitud en el Siglo II, estaba en su etapa inicial, como doctrina precursora.

El gnosticismo es un conjunto de corrientes sincréticas filosófico-religiosas que llegaron a mimetizarse, con el cristianismo los tres primeros siglos de nuestra era, convirtiéndose finalmente en un pensamiento declarado herético después de una etapa de cierto prestigio entre los intelectuales cristianos. Surge entonces, un gnosticismo pagano y un gnosticismo cristiano, aunque el más significativo pensamiento gnóstico se alcanzó como rama heterodoxa del cristianismo primitivo. EL gnosticismo adoptó un “disfraz cristianizado” para quedarse en la Iglesia de Cristo. Sus efectos, han sido deletéreos hasta la fecha.

El término proviene del griego Γνωστικισμóς (gnostikismós); de Γνωσις (gnosis): “conocimiento”. Este “conocimiento” sólo estaba al alcance de los “iniciados”.
Es difícil hablar del gnosticismo en sí por la gran variedad de doctrinas que lo constituyen. Aquí nos ocuparemos de «uno» por su importante predominio en el cristianismo.

El fundador y promulgador del gnosticismo cerinto, Cerinto de Efeso, según Ireneo, fue un hombre educado en la sabiduría de las egipcios, que aseguraba recibir inspiración angélica. Cerinto, tenaz adversario del apóstol Juan, dijo que “el Cristo divino descendió sobre el Jesús humano en le momento preciso de su bautismo, para dejarlo antes de su muerte en la cruz del Calvario”.

“El descenso del Cristo divino sobre un cuerpo humano”, de acuerdo al gnosticismo cerinto, vino a conjugar después en su aporte las luxadas doctrinas de la “encarnación de Cristo” y de su presunta “divinidad” que lo hace “igual al Padre”, desfigurando el «monoteísmo hebreo» del Vetero Testamento (Dt. 6:4) y que es confirmado por Cristo en el Nuevo (Mr.12:29), y por el apóstol Pablo (1Co. 8:6), abriéndole el camino a la falsa y despótica “trinidad”. Estas extrañas teorías doctrinales, desconocidas en las escrituras, quedaron plasmadas y “patentadas” en los profanos aposentos de la Iglesia católica romanista y que aparecen delante del mundo en sus laudables “credos”, dos de los cuales, a continuación presentamos. Tales heretismos fueron aceptados cordialmente, con “amigable y ceñido abrazo”, por el cristianismo protestante ortodoxo, irónicamente, a pesar de su inacabable y mortal lucha “teológica” contra la Iglesia Papal. A decir verdad, no difieren mucho con respecto a sus religiosas normativas terrenales:

Credo Niceno, fragmento.

«…Y en un Señor Jesucristo, el Hijo de Dios; engendrado como el Unigénito del Padre, es decir, de la substancia del Padre, Dios de Dios; luz de luz; Dios verdadero de Dios verdadero; engendrado, no hecho; consubstancial al Padre; mediante el cual todas las cosas fueron hechas, tanto las que están en los cielos como las que están en la tierra; quien para nosotros los humanos y para nuestra salvación descendió y se hizo carne, se hizo humano, y sufrió, y resucitó al tercer día, y vendrá a juzgar a los vivos y los muertos…».

Credo de Atanasio, fragmento.

«Todo el que quiera salvarse, ante todo es menester que mantenga la fe Católica; el que no la guarde íntegra e inviolada, sin duda perecerá para siempre.

Ahora bien, la fe católica es que veneremos a un solo Dios en la Trinidad, y a la Trinidad en la unidad; sin confundir las personas ni separar las sustancias. Porque una es la persona del Padre y el Hijo y otra (también) la del Espíritu Santo; pero el Padre y el Hijo y el Espíritu Santo tienen una sola divinidad, gloria igual y coeterna majestad. Cual el Padre, tal el Hijo, increado (también) el Espíritu Santo; increado el Padre, increado el Hijo, increado (también) el Espíritu Santo; inmenso el Padre, inmenso el Hijo, inmenso (también) el Espíritu Santo; eterno el Padre, eterno el Hijo, eterno (también) el Espíritu Santo. Y, sin embargo, no son tres eternos, sino un solo eterno, como no son tres increados ni tres inmensos, sino un solo increado y un solo inmenso. Igualmente, omnipotente el Padre, omnipotente el Hijo, omnipotente (también) el Espíritu Santo; y, sin embargo no son tres omnipotentes, sino un solo omnipotente. Así Dios es el Padre, Dios es el Hijo, Dios es (también) el Espíritu Santo; y, sin embargo, no son tres dioses, sino un solo Dios; Así, Señor es el Padre, Señor es el Hijo, Señor (también) el Espíritu Santo; y, sin embargo, no son tres Señores, sino un solo Señor; porque así como por la cristiana verdad somos compelidos a confesar como Dios y Señor a cada persona en particular; así la religión católica nos prohíbe decir tres dioses y señores. El Padre, por nadie fue hecho ni creado ni engendrado. El Hijo fue por solo el Padre, no hecho ni creado, sino engendrado. El Espíritu Santo, del Padre y del Hijo, no fue hecho ni creado, sino que procede.

Hay, consiguientemente, un solo Padre, no tres padres; un solo Hijo, no tres hijos; un solo Espíritu Santo, no tres espíritus santos; y en esta Trinidad, nada es antes ni después, nada mayor o menor, sino que las tres personas son entre sí coeternas y coiguales, de suerte que, como antes se ha dicho, en todo hay que venerar lo mismo la unidad de la Trinidad que la Trinidad en la unidad. El que quiera, pues, salvarse, así ha sentir de la Trinidad…».

El Cristo de la Biblia fue moldeado por los hombres inconcientes y sin temor a las consecuencias postreras, en “uno que preexistió como una deidad atemporal, antes de la historia de las eras. Un Cristo preencarnado que descendió en un cuerpo carnal para asumir dos naturalezas, una humana y otra divina”, según la teoría de la “hipóstasis”, oscuro y grosso error que procede del necio y fatuo corazón, pero indetectable en su mentira para los desapercibidos e ignorantes.

Esta “encarnación”, que no nunca ha sido bíblica, ha desplazado violentamente al verdadero «engendramiento» de Cristo. Cristo, hasta ahora, tiene en el cielo el mismo cuerpo Humano con qué fue engendrado, con qué creció, y con qué murió, pero que fue glorificado en su resurrección. La Biblia afirma que Cristo es «Hombre», y no «Dios». En el verso siguiente, la diferencia entre el «Hijo de Dios» y el «Dios Padre», está confirmada poderosamente:

«Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre…» (1 Tim. 2:5).

El gnosticismo cerinto, como la filosofía griega pagana y la hipóstasis trinitaria, conflige con la connotación verdadera de las palabras del apóstol Juan cuando escribe:

«…Todo espíritu que confiesa que Jesucristo ha venido en carne, es de Dios…» (1 Jn. 4:2).

«Que Jesucristo ha venido en carne» (Iesöun Christon en sarki elëluthota, gr.), describe la Humanidad de Jesucristo dada en su engendramiento sobrenatural y no a través de una determinada “encarnación”. La locución «ha venido en carne», no implica un descenso célico-terrenal del Hijo de Dios para tomar una forma diferente. Todos los seres humanos, de cierto modo, «hemos venido en carne al mundo».
El gnosticismo cerinto, que afectó con mística sutileza perjudicial a la Iglesia de Cristo, choca con la naturaleza Humana, única y genuina de Cristo, quien fue concebido por el espíritu santo, engendrado por el poder de Dios, mas no “encarnado”.

«Y ahora, concebirás en tu vientre, y darás a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS» (Lc. 1:31).

Cristo mismo se autoproclamó como el «Hijo del Hombre» por ser esencialmente un Individuo Humano, siendo Hijo de Dios por su concepción sobrenatural:

«Mas como en los días de Noé, así será la venida del Hijo del Hombre» (Mt.24:37).

La doctrina de la trinidad católico-cristiana protestante es claramente «gnóstica-aeónica». La palabra “aeon”, o “aion”, significa “edad” o “siempre existente”, o se relaciona con la “eternidad”, que llegaron a ser aplicados al poder eterno y divino, y a los a tributos personificados de tal poder, para extenderse y designar las emanaciones sucesivas de la divinidad en la “pleroma” o mundo espiritual invisible que los gnósticos concibieron como los intermediarios necesarios entre lo espiritual y los mundos materiales. De tal manera, partiendo de aquí, el “Cristo divino, aeónico, eterno e inmaterial, fue encarnado en un cuerpo humano”, mientras que la Biblia afirma en desacuerdo que Cristo fue «engendrado» por Dios. En esta definición gnóstica de “aeon”, no es difícil ni complicado encontrar un “hijo preexistido” y anterior al mundo material como una de estas “emancipaciones divinas de las altas orbes celestiales” y que nada tienen que ver con el glorioso «cielo de Jehová».

Juan reaccionó con fuerza y celo para advertir a los cristianos de su época contra el precursor de la herejía gnóstica que negó la Humanidad de Cristo pero que por otro lado elaboró desviadamente para difundir una imposible preexistencia aeónica y que sirvió de marco para el erguimiento del dogma “trinitario”, sagaz mimetismo que pudo incursionar en la Iglesia de Jesucristo.

Juan, en el capítulo cuatro de su epístola primera, nos anima a «discernir los espíritus», para detectar a los falsos maestros, «los anticristos que han salido del mundo» y que excretan blasfemias inmundas, que predican en las congregaciones de Cristo herejías destructoras.

«Dios es espíritu» (Jn. 4:24), y por tal cosa, en improbable que posea un cuerpo humano.

Cristo es un Ser Humano en todo el sentido de la palabra, especial, siempre ajeno a la naturaleza humana común y caída, y hogaño, todavía, permanece trasformado en su glorificación.

Con el mismo cuerpo Humano que ascendió al cielo (Hech. 1:9-11), el Hijo de Dios vendrá por segunda vez a la tierra a juzgar a vivos y a muertos para levantar inmediatamente después su reino terrenal de mil años de dicha y paz perdurables.

Como cristianos, «somos miembros del cuerpo, de la carne y huesos de Cristo», por la sencilla razón, de que él es un Ser Humano:

«…porque somos miembros de su cuerpo, de su carne y de sus huesos» (Ef. 5:30).