El problema de la sobre reacción en el ser humano

Re: El problema de la sobre reacción en el ser humano

Estoy leyendo este libro de Ruth Paxson
esta disponible en linea en este enlace

Tiene que ver con el hombre básico y su sobre reacción

1. LAS MARCAS DEL CRISTIANO CARNAL

HAY DOS clases de cristianos claramente nombradas y descritas en las Escrituras. Es de capitalísima importancia para todo cristiano saber a qué clase pertenece y después decidir de qué clase desea ser. Pablo, en 1 Corintios 3:1-4, habla de los cristianos como carnales o espirituales:

“De manera que yo, hermanos, no pude hablaros como a espirituales, sino como a carnales, como a niños en Cristo. Os di a beber leche, y no vianda; porque aún no erais capaces, ni sois capaces todavía, porque aún sois carnales; pues habiendo entre vosotros celos, contiendas y disensiones, ¿no sois carnales, y andáis como hombres? Porque diciendo el uno: Yo ciertamente soy de Pablo; y el otro: Yo soy de Apolos, ¿no sois carnales?”

¿Qué clase de cristiano eres tú? ¿Has visto alguna vez tu retrato tomado en un grupo? ¿Tenías interés en verlo? Pronto encontraste el retrato de una persona. Si aquella persona había salido bien, toda la fotografía era buena; pero en caso contrario, la fotografía era mediana y no te interesaba poseerla.

Pues bien, esta noche vamos a sacar una fotografía del cristiano carnal, y yo me pregunto si te encuentras tú en ella. Será una fotografía absolutamente exacta, porque está tomada por el fotógrafo divino, que nos conoce a fondo.



Las marcas del cristiano carnal

Es una vida de lucha incesante.

“Porque según el hombre interior, me deleito en la ley de Dios; pero veo otra ley en mis miembros, que se rebela contra la ley de mi mente, y que me lleva cautivo a la ley del pecado que está en mis miembros” (Rom 7:22-23).

“Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y éstos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis” (Gál 5:17).

Dos leyes diferentes luchando una contra otra en la misma personalidad; dos fuerzas absolutamente contrarias la una a la otra, luchando por dominarla; ésta es ciertamente la descripción de un conflicto. Dos naturalezas, la divina y la carnal, han emprendido una guerra a muerte dentro del cristiano. A veces la naturaleza espiritual está en alza y el creyente disfruta de gozo, paz y descanso momentáneos. Pero más a menudo es la naturaleza carnal la que domina y hay escaso goce de bendiciones espirituales.

Un ejemplo ilustrará este conflicto tan frecuente. Un niño de seis años tenía la costumbre de escaparse de casa. Un día le dijo su madre que si se marchara otra vez tendría que castigarle. No tardó mucho en venir la tentación y el pequeño se dejó arrastrar por ella. Cuando volvió a casa, le dijo su madre: “Santiago, ¿no recuerdas que te dije que si volvías a escaparte te castigaría?” “Sí” dijo el niño, “me acuerdo.” “Entonces ¿por qué te has escapado?” preguntó la madre. Y Santiago respondió: “Fue así, mamá: Cuando estaba en la calle pensando en eso, Jesús me tiraba de una pierna y el diablo me tiraba de la otra, y el diablo tiró más fuerte.” El Señor Jesús tirando de un lado y Satanás tirando de otro, es la experiencia constante del cristiano, pero ceder habitualmente al diablo y darle el dominio de la vida es la desgraciada condición del cristiano carnal. ¿Vives tú una vida de tan incesante y penoso conflicto?

Es una vida de repetida derrota

“Porque lo que hago, no lo entiendo; pues no hago lo que quiero, sino lo que aborrezco, eso hago” (Rom 7:15). “Porque no hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero, eso hago” (Rom 7:19).

El capítulo 7 de Romanos es la biografía espiritual de alguien. Fue indudablemente la de Pablo. ¿Pero no podría haber sido también la vuestra y la mía? Nos descubre un verdadero deseo y un empeño sincero de vivir una vida santa, pero está invadido por una corriente de derrota mortal; derrota tan abrumadora que obliga a lanzar aquel grito desesperado en demanda de socorro:

“¡Miserable de mí! ¿quién me librará de este cuerpo de muerte?” (Rom 7:24).

¿Quién de nosotros no lo ha lanzado? Hemos hecho innumerables propósitos en la mañana de un nuevo día o de un Año Nuevo acerca de lo que queríamos hacer o no queríamos hacer. Pero nuestro corazón ha sufrido repetidas veces la humillante sensación del fracaso. Las cosas que habíamos determinado firmemente hacer han quedado sin hacer, y las que habíamos resuelto solemnemente no hacer, fueron hechas repetidas veces. Pecados de comisión y de omisión, como malos espíritus, nos acechan en nuestros dormitorios para robarnos aun el bálsamo del sueño. Nos hemos irritado, hemos sido tan orgullosos, egoístas y desconfiados este año como lo fuimos el año pasado. Hemos descuidado el estudiar la Biblia y el orar, y no hemos tenido más celo por las almas hoy que el que tuvimos ayer.

La culpa no está en la voluntad, porque ésta era muy sincera en sus propósitos y estaba plenamente decidida a realizarlos.

“Y yo sé que en mí, esto es, en mi carne, no mora el bien; porque el querer el bien está en mí, pero no el hacerlo” (Rom 7:18).

Pero falta un dominio divino sobre la vida del cristiano carnal, y eso trae siempre la derrota. Puede encontrar liberación, si quiere, pero para ello tiene que salir de la experiencia descrita en Romanos 7 y pasar a la descrita en Romanos 8. ¿Has conseguido tú esa liberación?

Es una vida, de infancia prolongada

“De manera que yo, hermanos, no pude hablaros como a espirituales, sino como a carnales, como a niños en Cristo. Os di a beber leche, y no vianda; porque aún no erais capaces, ni sois capaces todavía” (1 Cor 3:1-2).

El cristiano carnal no crece. Continúa siendo un “niño en Cristo”. Los cristianos corintios deberían haber sido crecidos, fuertes, desarrollados, capaces de asimilar alimento sólido; en lugar de ello, eran débiles, sin desarrollo, niños que se alimentaban de leche. No llegaban, ni en su estatura ni en fuerza, a lo que deberían haber llegado.

Nada hay en el mundo que parezca más perfecto a padres amantes, que un niño en los primeros años de su vida, pero ¡qué pena para los padres si aquel precioso niño permaneciera en la infancia - corporal y mentalmente! Nada en la tierra puede compararse al gozo celestial cuando ha nacido un nuevo hijo en la familia de Dios, como si todas las campanas celestiales estuvieran repicando con el anuncio de ese nacimiento. Pero ¡qué dolor debe causar al Padre celestial ver que el niño espiritual permanece en un estado de infancia prolongada!

¿Qué eres tú, amigo mío, un niño o un adulto espiritual? Para responder a esta pregunta tendrás tal vez que responder a otra. ¿Cuáles son las marcas de un niño? Un niño no puede valerse por sí mismo y depende de otros. Un niño absorbe la atención de los que le rodean y espera ser el centro de su pequeño mundo. Un niño vive en la región de sus sentimientos. Si todo le va bien, está contento y sonriente; pero es sumamente quisquilloso, y si su deseo se ve frustrado en algún punto, bien pronto expresa su desagrado con vivas quejas. El cristiano carnal tiene las mismas marcas.

En Hebreos (5:12-14) se nos indica que el cristiano carnal depende todavía de otros. Debería estar lo bastante adelantado para enseñar a otros; pero, en lugar de ser así, él mismo necesita que le enseñen, y no ha llegado al punto en que puede alimentarse de alimentos sólidos en lugar de leche. Está incapacitado para recibir o para comunicar las cosas profundas de Dios.

¿Por qué los cristianos corintios tenían estas características de niños? Pablo nos lo dice claramente en los dos primeros capítulos de su primera epístola a los mismos. Seguían a líderes humanos, teniendo en más alta estima la sabiduría de los hombres que la sabiduría de Dios. Trataban de alimentarse con “heno”, en lugar del alimento sólido de Dios, y pensaban saciar su hambre con cáscaras.

El cristiano carnal no va directamente a la Biblia en busca de su alimento espiritual, en la confianza de que el Espíritu Santo le dará alimento sólido sacado de la Palabra. Para su alimentación espiritual no conoce otro recurso que los maestros humanos y engulle todo lo que éstos le den. Es un parásito espiritual que vive de alimento ya digerido, y, por lo tanto, está desnutrido y anémico. En su débil condición, está expuesto a todas las formas de enfermedad espiritual. Cae fácilmente como preso del enojo, el orgullo, la impureza, el egoísmo; y por su estrecha relación con otros miembros del cuerpo de Cristo, a menudo tal estado de cosas resulta en un “contagio”, o hasta en una “epidemia” de pecado como la que existió en la iglesia de Corinto. ¿Qué eres tú - un niño desvalido, o un cristiano vigoroso, capaz de ser utilizado por Dios para ayudar a otros?

Es una vida de completa esterilidad

“Todo pámpano que en mí no lleva fruto, lo quitará; y todo aquel que lleva fruto, lo limpiará, para que lleve más fruto” (Juan 15:2).

La influencia del cristiano carnal es siempre negativa. Por la inconsecuencia de su vida es incapaz de ganar a otros para Cristo y de dar un buen ejemplo a otros cristianos. Es, por lo tanto, un pámpano estéril de la vid.

Es una vida de infidelidad adúltera

“¡Oh almas adúlteras! ¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad contra Dios? Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios” (Stg 4:4).

Este es lenguaje muy duro. Dios dice claramente que cualquier cristiano que sea amigo del mundo, se hace enemigo de él; más aun: “adúltero” o “adúltera”. Para darnos cuenta de la fuerza de esta afirmación, debemos saber lo que quiere decir “el mundo”. Lo que es la Iglesia para Cristo, es el mundo para Satanás. Le proporciona ojos, oídos, manos, pies; combinados para forjar sus más hábiles instrumentos con que capturar y retener las almas de los hombres. El mundo es su lugar de acecho para los no salvos y el cebo o aliciente con el cual procura apartar de Dios a los salvados. “El mundo” es la vida y la sociedad humanas, cuando se deja fuera de ellas a Dios. ¿Cuál debe ser, pues, la relación del cristiano con el mundo? La respuesta se encuentra en la relación del cristiano con Cristo. Cristo y el cristiano son una cosa. Están unidos en tan absoluta identificación de vida, que el Espíritu Santo dice que la relación de amor que los liga uno a otro, es análoga a la del matrimonio.

¿Es, pues, de extrañar que Dios afirme que la amistad con el mundo, por parte de un cristiano, equivale a un adulterio espiritual? Concordar con el mundo en sus placeres, entrar en participación con él en sus propósitos, amoldar nuestra conducta a sus principios, trabajar para llevar a la práctica su programa, todo esto hace a un cristiano cómplice del maligno contra su propio Amado. Tan adúltera infidelidad en el amor, marca a un cristiano como cristiano carnal.

Pero tal vez preguntes: “¿En qué consiste la mundanalidad?”

“No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él. Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo” (1 Juan 2:15-16).

Aquí se nos da la piedra de toque de la mundanalidad. Mundanalidad es “todo lo que no proviene del Padre.” Todo aquello que no sería tan adecuado a la vida de Cristo en lugares celestiales, como a la vida del cristiano en la tierra, es mundano.

Mundanalidad es también “los deseos de la carne,” “los deseos de los ojos” y la “vanagloria de la vida.” La mundanalidad puede manifestarse en la conversación, en el peinado, en la manera de vestir, en las amistades, en los placeres, en las posesiones, en las lecturas, en los apetitos y en las actividades. Todo lo que sólo alimenta o complace a la carne es “deseos de la carne.” Todo lo que atiende solamente a las modas del mundo, todo lo que fomenta el deseo de poseer, todo lo que hace fijar los ojos en lo visible, más bien que en lo invisible, es “deseos de los ojos.” Todo lo que exalta nuestro “yo”, lo que alimenta el orgullo y la pompa y corta las “alas” del alma, haciéndola arrastrarse por el polvo de la tierra, en lugar de remontarse a los cielos, es “vanagloria de la vida.”

¿Amas al mundo y las cosas que están en el mundo? Entonces, eres un cristiano carnal.

Es una vida de hipocresía vergonzosa

“Porque en otro tiempo erais tinieblas, mas ahora sois luz en el Señor; andad como hijos de luz” (Ef 5:8).

“¿No sois carnales, y andáis como hombres?” (1 Cor 3:3).

El cristiano carnal dice una cosa y hace otra; su conducta no guarda correspondencia con su testimonio. Anda como los que no hacen profesión de ser cristianos, y por eso no tiene poder para ganarlos para Cristo.

¿Te ha mostrado Dios tu retrato esta noche? ¿Eres un cristiano carnal? ¿Deseas continuar siéndolo? Hay esperanza abundante para el cristiano que, cansado de la lucha, humillado por la derrota, apesadumbrado por el atraso, afligido por la esterilidad, convencido de su infidelidad y dolorido de su hipocresía, se vuelve a Dios y clama pidiendo ser libertado de la miserable cautividad de la carnalidad, y entrar en la gloriosa libertad de la espiritualidad cristiana.

Es muy bueno meditar en estos textos expuestos
 
Re: El problema de la sobre reacción en el ser humano

Saludos en Cristo Lulis

Lulis>>>
Amado en el Señor:

Sabias palabras. Que importante es para el creyente no solo creer, sino creerle a Dios y obedecerlo para poder servirle con poder.

Recibe un abrazo,

Israel>>>Amada hermana, no habia leido este tema por dos o tres semanas, pero ahora escribo algo.

Hay algo que se llama ser integral, la biblia habla poco pero habla de ello, nosotros desasociamos el ser espiritual de nuestra alma y nuestro cuerpo, pero la Escritura dice; “todo vuestro ser, espiritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible…” creo que hay un malentendido en lo que es verdaderamente ser espiritual, lo entendemos como algo mistico e incomprensible, desatendemos el alma por "atender" al espiritu y como nuestro cuerpo es vendido al pecado, pues ni lo invitamos, asi le presentamos a Dios un sacrificio no completo sino mutilado, por no sujetar al espiritu nuestros pensamientos, voluntad y sentimientos, es que se dan las reacciones de las cuales tardiamente nos arrepentimos.

Si Cristo no inunda nuestra alma y cuerpo, si no trasciende mas alla de nuestro espiritu, jamas proyectaremos la imagen que Cristo quiere, porque nuestra alma es la parte visible del espiritu humano, asi como Cristo es la imagen del Dios invisible, asi que o nuestra alma y cuerpo se educan bajo la guianza del espiritu hasta llegar a ser plenos o tendremos que seguir reaccionando y arrepintiendonos de tener una alma sin sujecion y un cuerpo sin rienda.

Tu le llamas la bestia al desenfreno del alma, pero hay tantas buenas opiniones dentro de nosotros que pueden ser mas satanicas(sino preguntale a Pedro) y estorbosas que las mismas metidas de pata que nosotros detectamos, Dios nos libre de nosotros mismos.

Hermana fue un gusto saludarte, recibe una abrazo en el Se~or

Bendiciones

La paz de Dios
 
Re: El problema de la sobre reacción en el ser humano

Tenemos, en el patriarca Moisés, un clásico ejemplo de sobrereacción emocional. Y eso le costó NO entrar en la tierra prometida.

Nosotros deberíamos tener mucho más cuidado con eso, pues un error destruye mucho bien. Un traspié y adiós vida eterna y salvación...

Saludos.
 
Re: El problema de la sobre reacción en el ser humano

El hombre puede que sea un animal irracional, más el cristiano no...El cristiano ya es una nueva criatura, las cosas viejas (animal irracional) pasaron ya todo ha sido hecho nuevo. Es por ello que se espera del cristiano, que lleve todos sus pensamientos sujetos a la obediencia a Cristo y que se renueve en el Espíritu de su mente.

Cuando juntas a la nueva criatura, con una mente sujeta a obediencia y una renovación de mente, podemos estar seguro de que este nuevo ser según Cristo, no tiene porque obedecer los impulsos ni debilidades de su carne, por lo que no se espera de él que sobre reacciones sino es en contra del pecado.

"Si el espíritu del príncipe se exaltare contra ti, no dejes tu lugar; porque la mansedumbre hará cesar grandes ofensas." Eclesiastés

Este es un llamado a los cristianos, respecto de la sobre reacción:

"Mas tú, oh hombre de Dios, huye de estas cosas, y sigue la justicia, la piedad, la fe, el amor, la paciencia, la mansedumbre." 1 Timoteo

Y esto es lo que se espera de los que hemos pasado de muerte a vida:

"Porque el siervo del Señor no debe ser contencioso, sino amable para con todos, apto para enseñar, sufrido; que con mansedumbre corrija a los que se oponen, por si quizá Dios les conceda que se arrepientan para conocer la verdad, y escapen del lazo del diablo, en que están cautivos a voluntad de él." 2 Timoteo


Dios le bendice!

Greivin.

Muy de acuerdo contigo, hermano.

¡Bendiciones!
 
Re: El problema de la sobre reacción en el ser humano

Goleman cita el caso de una niña de 7 años que se escondio en el armario de la pieza de su padre con el fin de asustarlo en la noche
Lo hizo y el padre despertando asustado sacó un revolver del velador y le dio 5 tiros quitando asi su vida (Inteligencia emocional)

Esto se llama "sobrereaccionar"

También es una sobre reaccion cuando un hombre golpea a su esposa o a sus hijos o a cualquiera persona sin un motivo racional actuando solamente su yo instintivo violento

Que piensan de esto ... ¿ Se puede controlar o tratar la sobre reacción ?


El hombre según la palabra posee tres mentes y la primera en reaccionar lamentablemente ( a veces salvadora ) es la mente animal o instintiva

Gracia a Dios que hoy si podemos vivir por sobre la carne y sus afectos

Saludos profundos

Julio Parada



Que la PAZ esté contigo Julio.

El tipo de reacciones ¿instintivas? que describes, se "controlan" con la práctica diaria de la HUMILDAD, y grabando en el corazón, el PROPÓSITO de no hacer NUNCA a los demás, aquello que no se desea para uno mismo.....
Nadie desea "padecer" sobre sí mismos, la ira, el odio, la soberbia, la vanidad, el orgullo, la altivez, la prepotencia, .......ajenas.....
No es fácil, pero JESÚS no es sólo el EJEMPLO, tambien ayuda a quién se lo pide,......¿recuerdas? : PEDID y se os DARÁ.......
Su principal MANDATO es : AMARÁS A tu prójimo como a tí mismo...

En el AMOR ya no se necesita "reprimir" nada, pero sin HUMILDAD, no hay AMOR......

Que DIOS te ayude y te Bendiga.
 
Re: El problema de la sobre reacción en el ser humano

Que la PAZ esté contigo Julio.

El tipo de reacciones ¿instintivas? que describes, se "controlan" con la práctica diaria de la HUMILDAD, y grabando en el corazón, el PROPÓSITO de no hacer NUNCA a los demás, aquello que no se desea para uno mismo.....
Nadie desea "padecer" sobre sí mismos, la ira, el odio, la soberbia, la vanidad, el orgullo, la altivez, la prepotencia, .......ajenas.....
No es fácil, pero JESÚS no es sólo el EJEMPLO, tambien ayuda a quién se lo pide,......¿recuerdas? : PEDID y se os DARÁ.......
Su principal MANDATO es : AMARÁS A tu prójimo como a tí mismo...

En el AMOR ya no se necesita "reprimir" nada, pero sin HUMILDAD, no hay AMOR......

Que DIOS te ayude y te Bendiga.

Saludos y bienvenida a las discusiones del foro, después de tu ausencia, hermana.

Es así como dices...Si perdemos toda codicia (la vanidad, la prepotencia, etc., como cualquier otro pecado, provienen todos de la codicia), seremos pacíficos y no tendrémos esas reacciones violentas.

Saludos y bendiciones.
 
Re: El problema de la sobre reacción en el ser humano

Saludos y bienvenida a las discusiones del foro, después de tu ausencia, hermana.

Es así como dices...Si perdemos toda codicia (la vanidad, la prepotencia, etc., como cualquier otro pecado, provienen todos de la codicia), seremos pacíficos y no tendrémos esas reacciones violentas.

Saludos y bendiciones.

Que la PAZ esté contigo DOSOLIVOS.

Gracias por la bienvenida, estimada hermana.
JESÚS es el EJEMPLO de los significados de PAZ, PACÍFICO y PACIFISMO, en persona......y dijo: Imitadme en TODO,....
Se necesita la PAZ para llegar al AMOR....

Que DIOS te Bendiga.
 
Re: El problema de la sobre reacción en el ser humano

Que la PAZ esté contigo DOSOLIVOS.

Gracias por la bienvenida, estimada hermana.
JESÚS es el EJEMPLO de los significados de PAZ, PACÍFICO y PACIFISMO, en persona......y dijo: Imitadme en TODO,....
Se necesita la PAZ para llegar al AMOR....

Que DIOS te Bendiga.

¡Amén!

Que el Señor te acompañe, hermana.
 
Re: El problema de la sobre reacción en el ser humano

Saludos en Cristo Lulis

Lulis>>>
Amado en el Señor:

Sabias palabras. Que importante es para el creyente no solo creer, sino creerle a Dios y obedecerlo para poder servirle con poder.

Recibe un abrazo,

Israel>>>Amada hermana, no habia leido este tema por dos o tres semanas, pero ahora escribo algo.

Hay algo que se llama ser integral, la biblia habla poco pero habla de ello, nosotros desasociamos el ser espiritual de nuestra alma y nuestro cuerpo, pero la Escritura dice; “todo vuestro ser, espiritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible…” creo que hay un malentendido en lo que es verdaderamente ser espiritual, lo entendemos como algo mistico e incomprensible, desatendemos el alma por "atender" al espiritu y como nuestro cuerpo es vendido al pecado, pues ni lo invitamos, asi le presentamos a Dios un sacrificio no completo sino mutilado, por no sujetar al espiritu nuestros pensamientos, voluntad y sentimientos, es que se dan las reacciones de las cuales tardiamente nos arrepentimos.

Si Cristo no inunda nuestra alma y cuerpo, si no trasciende mas alla de nuestro espiritu, jamas proyectaremos la imagen que Cristo quiere, porque nuestra alma es la parte visible del espiritu humano, asi como Cristo es la imagen del Dios invisible, asi que o nuestra alma y cuerpo se educan bajo la guianza del espiritu hasta llegar a ser plenos o tendremos que seguir reaccionando y arrepintiendonos de tener una alma sin sujecion y un cuerpo sin rienda.

Tu le llamas la bestia al desenfreno del alma, pero hay tantas buenas opiniones dentro de nosotros que pueden ser mas satanicas(sino preguntale a Pedro) y estorbosas que las mismas metidas de pata que nosotros detectamos, Dios nos libre de nosotros mismos.

Hermana fue un gusto saludarte, recibe una abrazo en el Se~or

Bendiciones

La paz de Dios

Amado Israel:

Gracias por leerme y responder, realmente el tiempo es relativo pues yo me esfuerzo en eludir bastante las vanas contiendas que podemos fácilmente encontrar aqui y ser consecuentes más allá de lo recomendable, creo que la única forma es no entrando al foro... jaja éso funciona para mi, no se los demás.

Ok, sobre el tema, si, nuestro mayor defecto a vencer somos nosotros mismos, como leemos el Lucas 9:23 ¿ya lo había mencionado?

"Si alguno quiere venir en pos de mi, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día y sigame"​

Es algo que requiere cierta disciplina, no se trata de quiero seguirlo, lo sigo y automáticamente soy como El, pues no, primero si queremos segurlo tenemos que negarnos a nosotros mismos, renunciar al yo y a nuestro ego, ésto es lo más dificil, luego tomar la cruz, obedeciendo sus mandamientos y además, es algo que tendremos que hacer todos los días, cada día, y entonces, presumimos que le estamos siguiendo... en éste punto podemos pecar siendo dogmáticos y decir que si entonces, el hombre no renuncia o se niega a sí mismo poniendo a Dios en primer lugar, toma su cruz todos los dias entonces no puede ser contado como hijo de Dios... ESTO ES REVOLVER LOS TEMAS.

El mensaje de Lucas, es para creyentes, una vez que has creído, decides seguirlo... uno que no cree no puede seguirlo. No vamos a atentar contra las doctrinas de la gracia y el evangelio de Cristo perdiendo de vista el contexto, en éste contexto es que nos atrevemos a dilucidar sobre el problema de la sobre reación en el ser humano y enfocarnos en los creyentes que aún siendo carnales caen en éste tipo de conductas que pueden resultar fatales para sí mismo y su familia o personas que le rodean.

La verdad es que tenemos una opinión bastante buena de nosotros mismos, no siendo tan malos, ya somos "buenas personas", ésta buena opinión que tenemos que nosotros, en ocasiones nos aleja de nuestra realidad, necesitamos cada día más, la gracia de Dios para ser de verdad, mejores y entonces no somos nosotros quienes nos hacemos mejores personas, sino es Dios quien nos convierte en mejores cristianos e hijos suyos, es por su poder y en su poder que ésto puede suceder.

Pero el que un creyente no logre ser una buena personas de buenas a primeras, es decir, instantaneamente (como si no fuera obvio), no significa que ésta persona puede estar arriesgándose a perder aquello que para empezar ni siquiera consiguió por sí mismo.

Tenemos que sufrir, ver y darnos cuenta quiénes somos de verdad, ser honestos con nosotros mismos que sin Cristo no somos nada y que aúnque nos sentimos no muy malas personas y aunque hayamos sido redimidos y vayamos a ser librados de la ira venidera... nos falta camino por andar, nos faltan lecciones por aprender y podemos como cristianos dañar a quienes amamos si no aprendemos a somenter nuestra carne a la cruz y si no entendemos que estamos muertos al pecado y que éste no debe tener más el control de nuestras vidas. Claro que para aprender, vamos a caer, es parte del aprendizaje... el asunto es no quedarnos ahí caidos.

Dios te bendiga abundamentemente,