Re: Una lectura recomendada en aras a la tolerancia interereligiosa
todas sus vicisitudes y cambios, sus luces y sombras, sus altibajos, su terror y esplendor. Él mantuvo el fuego del mundo y salió ileso para servir como modelo en cada aspecto de la vida. Sus logros no se limitan a un aspecto de la vida, sino que cubren todo un amplio campo de la condición humana.
Si, por ejemplo, la grandeza consiste en la purificación de una nación, empapada en el barbarismo y sumergida en la absoluta oscuridad moral, esa personalidad dinámica que ha transformado, refinado y levantado una nación entera, arruinada como la de los árabes, y la convirtió en portadora de la antorcha de la civilización y el saber, tiene todas las reivindicaciones de la grandeza. Si la grandeza reside en unificar discordantes elementos de la sociedad por lazos de fraternidad y de caridad, el profeta del desierto tiene todos los títulos para esta distinción. Si la grandeza consiste en reformar a esos retorcidos degradantes y ciegas supersticiones y perniciosas prácticas de toda clase, el profeta del Islam ha aniquilado supersticiones y miedos irracionales de los corazones de millones de personas. Si consiste en mostrar las más altas cualidades morales, Mohammad ha sido admitido por el amigo y el enemigo como al Amin, o el leal. Si un conquistador es un gran hombre, he aquí un hombre que subió de ser un huérfano desamparado y de una criatura humilde a ser rey de Arabia, igual que los Cosroes y que los Césares, quien fundó el gran imperio que ha sobrevivido todos estos 14 siglos. Si la devoción que un líder controla es el criterio de la grandeza, incluso hoy el nombre de profeta ejerce una mágica fascinación sobre millones de almas, extendidas sobre todo el mundo.
Él no había estudiado filosofía en la escuela de Atenas, de Roma, Persia, India, o China. Aún así, podía proclamar las verdades más grandes de valor eterno a la humanidad. Siendo analfabeto el mismo, podía hablar con una elocuencia y un fervor tal que hacía que se les saltaran a los hombres las lágrimas, las lagrimas del éxtasis. Nacido huérfano, bendecido sin bienes terrenales, era querido por todos. No había estudiado en ninguna academia militar; pero podía organizar sus fuerzas contra todo pronóstico y conseguir grandes victorias a través de las fuerzas morales que él dirigió. Los hombres dotados con el genio para predicar son raros. Descartes incluyó al perfecto predicador entre los tipos más raros del mundo. Hitler en su Mein Kampf ha expresado una opinión similar. Él dice que "un gran teórico es raramente un gran líder. Un agitador es más probable que posea esas cualidades. Él será siempre un gran líder. Ya que el liderazgo significa habilidad de mover masas de hombres. Los talentos para producir ideas no tienen nada en común con la capacidad de liderazgo."Pero", él dice, "la unión de teóricos, organizador y líder en un hombre, es el fenómeno más raro en esta tierra. En esto consiste la grandeza."
En la persona del profeta del Islam el mundo ha visto el fenómeno más raro jamás habido sobre la tierra.
Y más maravilloso aun es lo que el reverendo Bosworth Smith comenta, "jefe del estado así como de la iglesia, él era César y Papa en uno; pero él era Papa sin reivindicación de serlo, y César sin las legiones de César, sin un ejército regular, sin guardaespaldas, sin un palacio, sin ingresos fijos. Si alguna vez un hombre tiene derecho a decir que ha reinado por el derecho divino ese fue Mohammad , ya que tenía todo el poder sin otros instrumentos y ni apoyos. Él no se preocupó por aparentar el poder. La simplicidad de su vida privada estaba en armonía con su vida pública."
Después de la caída de la Meca, más de un millón de millas cuadradas de tierra estaban a sus pies. Señor de Arabia, él reparó sus propios zapatos y ropa de lana gruesa, ordeñó las cabras, barrió su hogar, encendió el fuego y atendió a los cargos de poca importancia de la familia. La ciudad entera de Medina en donde él vivió, creció en riqueza en los últimos días de su vida. Por todas partes había oro y plata en abundancia y aún así en aquellos días de prosperidad muchas semanas transcurrían sin que se encendiera fuego en el hogar del rey de Arabia, siendo su alimento dátiles y agua. Su familia iría hambrienta muchas noches sucesivamente porque no podrían conseguir cualquier cosa de comer por la tarde. Él no dormía en una cama blanda sino sobre una esterilla de palmera. Después de un largo día muy ocupado, pasaba la mayor parte de la noche orando. A menudo se echaba a llorar ante su Creador para que le diera fuerza para el cumplimiento de sus tareas. Como dicen los informes, su voz se estrangulaba de tanto llorar y parecía como si un tarro de cocina estuviera sobre el fuego y hubiera comenzado a hervir. El mismo día de su muerte sus únicos bienes eran unas monedas, una parte de las cuales fue a satisfacer una deuda y el resto fue dado a una persona necesitada que vino a su casa pidiendo por caridad. La ropa que llevaba puesta cuando dio su último suspiro tenía muchos parches. La casa desde donde la luz se extendió al mundo estaba a oscuras porque no había aceite en la lámpara.
Las circunstancias cambiaron, pero el profeta de Dios no. En la victoria o en la derrota, en el poder o en la adversidad, en la riqueza o en la indigencia, él es el mismo hombre, mostró el mismo carácter. Como todas las maneras y leyes de Dios, Los profetas de Dios son irrefutables. Mohammad El Profeta "Islam and Modern age", Hydrabad, March 1978. Página 7 de 9 Prof. K. S. Ramakrishna Rao
Un hombre honesto, como dice el dicho, es el trabajo más noble de Dios, Mohammad era más que honesto. Él era humano hasta la medula de sus huesos. Simpatía humana, amor humano eran la música de su alma. Servir al hombre, elevar al hombre, purificar al hombre, educar al hombre; en una palabra, humanizar al hombre -- este era el objetivo de su misión, el ser todo, y la última meta de su vida. En pensamiento, en palabra, en acción él tenía lo bueno de la humanidad como su única inspiración, su única guía principal.
Él era el más austero y desinteresado hasta la medula. ¿Cuáles eran los títulos que él asumió? Únicamente verdadero siervo de Dios y su mensajero. Siervo primero, y después mensajero. Un mensajero y profeta como muchos otros profetas en muchas partes del mundo, algunos conocidos para vosotros y otros no. Si alguien no cree cualquiera de estas cosas deja de ser musulmán. Es un artículo de fe.
"Viendo las circunstancias del tiempo y el ilimitado respeto de sus seguidores" dice un escritor occidental "la cosa más milagrosa sobre Mohammad es que él nunca reclamó el poder de obrar milagros." Los Milagros fueron realizados no para propagar su fe y eran atribuidos enteramente a Dios y sus inescrutables caminos. Él decía claramente que era un hombre como los demás. No tenía tesoros de la tierra o del cielo. Ni nunca reclamó conocer secretos que residen en la matriz del futuro. Y todo esto en una época en la cual los milagros eran algo común, en la que se achacaban como reclamo al más corriente de los santos, cuando la atmósfera entera estaba sobrecargada con lo sobrenatural en Arabia y fuera de Arabia.
Él llamó la atención de sus seguidores para que estudiaran la naturaleza y sus leyes, las comprendieran y apreciaran la gloria de Dios. El Corán dice: "Dios no ha creado los cielos, la tierra y lo que entre ellos está por puro juego. No los creó sino con la verdad, pero la mayoría no lo sabe."
El mundo no es una ilusión, ni un sin propósito. Se ha creado con la verdad. El número de versos que invitan a la observación cercana de la naturaleza es varias veces mayor que el de los que hablan sobre oración, ayuno, peregrinación, etc. todos juntos. Los musulmanes, bajo esa influencia, comenzaron a observar la naturaleza de cerca y eso dio nacimiento al espíritu científico de la observación y el experimento, que eran desconocidos por los griegos. Mientras un musulmán botánico, Ibn Baitar, escribió sobre botánica después de recoger las plantas de todas las partes del mundo, descrito por Myer en su Gesch. der Botanikaa-s, un monumento de laboriosidad; mientras Al Byruni viajó durante cuarenta años para recoger especímenes mineralógicos, y astrónomos musulmanes hicieron observaciones en las que tardaron hasta doce años, Aristóteles escribió sobre física sin realizar un solo experimento, escribió sobre historia natural, afirmando de manera negligente, sin siquiera molestarse en averiguar el mas verificable hecho, que los hombres tienen mas dientes que los animales. Galeno, una gran autoridad sobre anatomía clásica, informó que la mandíbula inferior consiste en dos huesos, una afirmación que se aceptó durante siglos hasta que Abdul Lateel se tomó la molestia de examinar el esqueleto humano. Después de enumerar tales casos, Roberto Priffault concluye en su libro bien conocido Formación de la humanidad (The making of humanity), "la deuda de nuestra ciencia hacia los árabes no consiste en el inicio de los descubrimientos o en teorías revolucionarias. La Ciencia debe mucho más a la cultura de los árabes, les debe su propia existencia." El mismo escritor dice: "Los Griegos sistematizaron, generalizaron, teorizaron; pero los pacientes caminos de la investigación, la acumulación del conocimiento positivo, los métodos minuciosos de la ciencia, las detalladas y prolongadas observaciones, la investigación experimental eran algo extraño para el temperamento de los griegos. Lo que llamamos ciencia surgió en Europa como resultado de nuevos métodos de investigación, métodos experimentales, observación evaluada, desarrollo de las matemáticas de un modo desconocido para los griegos. Ese espíritu y esos métodos, concluye el mismo autor, fueron introducidos en Europa por los árabes.
Es el mismo carácter práctico de las enseñazas del profeta Mohammad lo que dio lugar al nacimiento del espíritu científico, que también ha santificado las labores cotidianas y los llamados asuntos mundanos. El Corán dice que Dios ha creado al hombre para adorarle a Él, pero la palabra adoración tiene su propia connotación. Adorar a Dios no se limita a la oración únicamente, sino que todo acto que se hace con el propósito de ganar la aprobación de Dios y para el bien de la humanidad está bajo esa consideración. El Islam santifica la vida y todas sus actividades realizadas con honradez, justicia y limpias intenciones. Elimina las distinciones habidas desde mucho tiempo atrás entre lo sagrado y lo profano. El Corán dice que si comes cosas limpias y das las gracias a Dios por ello, es un acto de adoración. Es un dicho del profeta del Islam que el trozo de alimento que uno pone en la boca de su mujer es un acto virtuoso y será recompensado por Dios. Otra tradición del profeta dice que "El que satisface sus deseos de corazón será recompensado por Dios si los métodos adoptados están permitidos." Una persona que le estaba escuchando proclamó: “Oh profeta de Dios, quien está respondiendo la llamada de las pasiones, está solamente satisfaciendo las ansias de su corazón”. Inmediatamente vino la contestación, "Si esta persona hubiera adoptado un método espantoso para satisfacer su impulso, hubiera sido castigado; entonces por qué no será compensado por haber seguido el camino correcto." Mohammad El Profeta "Islam and Modern age", Hydrabad, March 1978. Página 8 de 9 Prof. K. S. Ramakrishna Rao